los inversores buscan refugio

La Fed aviva la fiebre de los metales preciosos: BNP y UBS ven el oro en $1.600

Los próximos recortes de tipos de la Reserva Federal, y el consiguiente debilitamiento del dólar, pueden servir de gasolina para el 'rally' de activos como el oro o el platino

Foto: Fundición de metales preciosos. (EFE)
Fundición de metales preciosos. (EFE)

Los metales preciosos han vuelto a primera línea de fuego tras un lustro apartados del foco del mercado. Si en el último trimestre de 2018 recordaron que seguían estando ahí para acoger a los inversores cuando buscan refugio en tiempos revueltos, desde la llegada del verano el rally del oro, pero también de la plata y el platino, ha puesto sobre la mesa que el miedo del mercado a que se termine formando la tormenta perfecta con tantos frentes abiertos como hay es real.

Por lo pronto, el oro alcanzó el pasado 25 agosto máximos de 6 años, en los 1.555 dólares por onza troy. Ayer al cierre de esta edición cotizaba en 1.510 dólares. Por su parte, el platino ha roto la barrera psicológica de los 1.000 dólares por onza, niveles que no veía desde febrero de 2018, y no solo por el aumento de la demanda para su uso como catalizador para recortar las emisiones de los coches.

Bajo este repunte subyace el apetito inversor hacia los metales preciosos en un entorno en el que los bonos tradicionalmente más seguros no solo apenas ofrecen rentabilidades, como es el caso del Treasury a 10 años estadounidense, que ha caído al 1,56%, sino que deuda soberana como el 'bund' alemán 'paga' intereses negativos del -0,7%.

Fuente: Bloomberg
Fuente: Bloomberg

Eso en un contexto en el que la incertidumbre y la volatilidad es cada vez mayor. Mientras que continúan las idas y venidas en la guerra comercial entre Estados Unidos y China, en la que tan pronto parece que van a llegar a un acuerdo, como que retoman el toma y daca arancelario, algo que tiene su repercusión directa en el crecimiento global teniendo en cuenta que se trata de la primera y segunda economías del mundo, este verano el riesgo de un Brexit por las bravas en Europa ha aumentado considerablemente con la llegada de Boris Johnson a Downing Street y todos los acontecimientos que se han desencadenado después, con la amenaza de un adelanto electoral.

A esto hay que sumar los tambores de recesión, que suenan cada vez más fuerte, una vez que ya se ha consolidado la ralentización. De hecho, ha sido este el principal desencadenante del ascenso del oro, toda vez que ha provocado el giro de 180 grados del timón de la Reserva Federal y del resto de bancos centrales. Si hace dos años la hoja de ruta marcaba la retirada progresiva de los estímulos monetarios y la subida de los tipos de interés, ahora la dirección es la opuesta. Tras bajar tipos antes de verano, el consenso del mercado espera que ese recorte sea el primero de varios y todo apunta a que el próximo llegará en la reunión del miércoles 18 de septiembre.

De hecho, es la todavía fortaleza del dólar la que está conteniendo el rally del oro, y eso que acumula ya una subida del 23% en un año, de la que un 18% se ha producido solo en los últimos tres meses. Por este motivo, los pronósticos de los analistas han comenzado a aumentar. De los primeros en revisar sus estimaciones al alza han sido BNP Paribas y UBS que apuestan a una ruptura de la cota de los 1.600 dólares, niveles que no se veían en el metal precioso por excelencia desde 2012, en plena crisis de deuda en Europa, con Grecia rescatada y España al borde del abismo.

En el caso de la entidad gala, el jefe del departamento de análisis de materias primas, Harry Tchilinguirian, ha augurado en su último informe que el lingote va a ser el gran beneficiado si la Fed opta por llevar a cabo cuatro recortes de 25 puntos básicos entre este mes y junio de 2020, en tanto que "los tipos reales se van a mover y mantener en territorio negativo, aumentando el reclamo de tener oro".

Fuente: Bloomberg
Fuente: Bloomberg

Después de que el regulador monetario redujera el precio del dinero en julio por primera vez en la última década, los ETF respaldados por oro físico se han disparado, alcanzando su nivel más alto desde 2012. "La guerra comercial no se va a resolver pronto y en este contexto el oro ha recuperado su rol de activo refugio". Por ello, sitúa el precio en los 1.600 dólares en el primer trimestre de 2020, aunque luego se moderaría ligeramente hasta terminar en 1.560 dólares.

En la misma línea se mueve UBS, que se ha puesto largo en el metal amarillo con una previsión de 1.600 dólares en seis meses, para alcanzar los 1.650 dólares en un año. "La guerra comercial entre EEUU y China ha escalado a un nuevo nivel", asegura el departamento de análisis de la entidad suiza, que ha revisado al alza sus proyecciones desde los 1.450 dólares en los que tenía antes fijado el precio. Teniendo en cuenta el cierre de ayer, el recorrido alcista hasta la cota de los 1.600 dólares sería del 6% y del 9,3% respecto a la de 1.650.

La guerra comercial no se va a resolver pronto y en este contexto el oro ha recuperado su rol de activo refugio

No obstante, "el mayor riesgo de esta estrategia es un mortal hacia atrás de Trump o concesiones y un retroceso de China, que allane el camino para un acuerdo antes de las elecciones presidenciales de EEUU en 2020", concluyen.

Sea como fuere, la banca privada ya está recomendando a sus clientes que metan oro en sus carteras para compensar el riesgo. Así, desde Union Bancaire Privée, en su última nota asegura que "los inversores deberían incorporar progresivamente en su cartera estrategias 'risk-off para moderar el aumento de la volatilidad", concluyen.

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