TRAS UN CORRALITO EN UK

La CNMV vigila el riesgo de los fondos al nuevo cisne negro del mercado: la iliquidez

La amenaza de una crisis de liquidez es una de las más repetidas en el mercado en los últimos dos años. Algunos grandes fondos ya han experimentado problemas en Europa

Foto: Foto: iStock.
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El riesgo de liquidez es ya uno de los mayores miedos del mercado, que está especialmente sensible ante la desaceleración de la economía y la amenaza comercial. Para muchos, es el posible cisne negro que puede amenazar con llevar el final de ciclo —si finalmente llega— a una crisis. Por ello, los supervisores cada vez vigilan más de cerca este riesgo, sobre todo tras los corralitos de algunos grandes fondos en Europa.

Para la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), también se ha convertido en una preocupación de primer orden. La institución que preside Sebastián Albella ha enviado durante las últimas semanas requerimientos a las gestoras españolas de fondos para conocer su riesgo de liquidez, según fuentes del mercado.

Es decir, el supervisor quiere conocer de primera mano cuánto tardarían los fondos locales en vender una parte importante de la cartera, con qué coste para el partícipe y cómo es el mecanismo de reacción ante un evento en el mercado que provoque una ola de reembolsos. De esta forma, recaba información para seguir avanzando en normas que tengan como objetivo minimizar el riesgo de liquidez.

El propio Albella también puso el foco en esta amenaza en la última asamblea anual de Inverco, la patronal de las gestoras. “Quiero insistir una vez más en la relevancia de que las gestoras presten en todo momento atención al control de la liquidez, cumpliendo estrictamente en todo momento las previsiones al respecto de la Ley y Reglamento de instituciones de inversión colectiva (IIC)”. “Se trata de un aspecto, como muchos de ustedes saben, que abordamos de modo recurrente en nuestras tareas de supervisión”, insistió.

La normativa española exige que las gestoras tengan una unidad de riesgos que garanticen la equidad entre los inversores ante reembolsos, establezcan límites o umbrales de inversión en activos que puedan tener problemas de liquidez, determinen una ratio de liquidez para cada activo, planes de contingencia y elaboren test de estrés.

La CNMV fue más allá en noviembre al ampliar la información sobre estas exigencias. La institución exige a las gestoras que tengan de manera detallada las circunstancias y condiciones a partir de las cuales se activa un plan de contingencia, o que realicen pruebas como solicitudes de reembolsos teniendo en cuenta las características de los partícipes y de la cartera.

El miedo aumenta

Esta preocupación lleva sobrevolando el mercado un par de años. El Banco Internacional de Pagos (BIS, por sus siglas en inglés), una suerte de matriz de los bancos centrales, ya dio la voz de alerta el verano pasado al publicar el informe anual de 2017: los gestores de activos están “interconectados” a lo largo del circuito financiero, y “no solo están expuestos a pérdidas por valoración, como cualquier otro inversor, sino también enfrentan el riesgo de reembolsos”.

Sin embargo, los riesgos se han vuelto más palpables en los últimos meses con los casos de corralitos de grandes fondos europeos. A principios de junio, el gestor más reconocido en Reino Unido, Neil Woodford, canceló los reembolsos de su fondo insignia, el LF Woodford Equity Income Fund, ante las dificultades que tenía para deshacer posiciones por cuestión de liquidez y satisfacer las peticiones masivas de salidas. Algo similar, pero a escala magnificada, que el cierre temporal hace un año de dos fondos españoles de Esfera Capital gestionados por Q-Renta AV, que estaban invertidos principalmente en el MAB.

Semanas después, hubo otro caso de problemas con la liquidez de un fondo, el Allegro de H2O (gestora de Natixis), después de que el ‘Financial Times’ advirtiera de algunas inversiones de la cartera. Los reembolsos alcanzaron los 6.000 millones y la firma, liderada por el veterano gestor Bruno Crastes, decidió deshacer posiciones con pérdidas de entre el 2% y el 7%.

El gobernador del Banco de Inglaterra, Mark Carney, fue especialmente dramático al asegurar que “estos fondos están construidos sobre una mentira, la de que puedes tener liquidez diaria con activos que fundamentalmente no son líquidos. Esto lleva a los individuos a tener expectativas de que [tener el dinero en estos fondos] no es diferente a tener el dinero en un banco”.

En España, ha sido Beltrán de la Lastra, director de Inversiones de Bestinver, el que más ha advertido de este riesgo. De hecho, en la conferencia anual de inversores llegó a decir que muchos gestores infravaloran esta amenaza, que “no es visible, pero es latente”. “Si vamos a la realidad de la renta variable, en las pequeñas y medianas empresas la iliquidez es llamativa, pero en renta fija es todavía peor”, afirmó.

Bloomberg simula datos sobre coste y número de días sin impacto en la rentabilidad para vender diferentes partes de la cartera. Según los expertos, es un buen ejercicio de comparación, aunque ante situaciones de estrés los datos serían peores.

Entre los cinco fondos españoles con más patrimonio, no hay datos para el Quality Inversión Conservadora de BBVA, mientras que en el Quality Inversión Moderada la venta de un 5% de la cartera en una sesión supondría un coste ínfimo de 1,35 puntos básicos sobre el retorno, aunque en una semana apenas conseguiría vender con un coste de cinco puntos básicos un 15%.

Por su parte, el Mi Fondo Santander Moderado podría deshacer un 5% de la inversión en un día con una penalización de 4,5 puntos básicos, mientras que en una semana vendería sin casi coste un 56%. En el caso del Bankia Soy Así Cauto, en un día se podría vender un 5% con un impacto de 1,43 puntos básicos, y en una semana la venta sin coste de la cartera alcanzaría al 69%. En el caso del Sabadell Prudente, el otro fondo en el ‘top 5’ por patrimonio, no hay estadísticas en Bloomberg.

Estos fondos gestionan grandes patrimonios y suelen evitar inversiones ilíquidas, con lo que no parece un problema latente, como sí podría ocurrir en vehículos de menor tamaño con apuestas en bonos de empresas de pequeño o mediano tamaño. En renta variable, la liquidez es menor, especialmente en algunos fondos ‘value’.

Entre los productos con mayor volumen de activos, únicamente no hay datos para el CaixaBank Master Renta Variable Europa. Los dos buques insignia de Bestinver, el Bestinver Internacional y el Bestinfond, tienen registros similares: un coste de entre 12 y 13 puntos básicos en rentabilidad para vender el 5% en un día, y se podrían deshacer con apenas coste de más del 50% de la cartera en una semana.

El Santander Acciones Españolas soportaría un coste de seis puntos básicos, igual que el Santander Small Caps España, que fue el producto estrella de la gestora del banco cántabro a principios de 2018. En una semana, el primero podría deshacer el 44% de la cartera sin coste, pero el segundo únicamente un 33%.

El azValor Internacional asumiría una penalización de 15 puntos básicos por vender el 5% de la cartera en un día, y podría vender un 26% en una semana sin coste, cifras similares a las del Cobas Selección. Por otro lado, hay otros fondos de CaixaBank en el ‘top 10’ por patrimonio en renta variable, el CB Bolsa Selección Emergentes y el CB Bolsa Selección Global, en ambos con un coste reducido por deshacerse de una parte relevante de la cartera a corto plazo.

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