ACTAS DE LA REUNIÓN DE ABRIL-MAYO

La Fed mantendrá tipos planos "un tiempo", mientras debate qué hacer con el balance

"Mantener una actitud paciente respecto a los ajustes futuros que determinen la horquilla objetivo para los tipos probablemente continúe siendo lo apropiado durante un tiempo"

Foto: La Reserva Federal (Reuters)
La Reserva Federal (Reuters)

La Reserva Federal de Estados Unidos se siente cómoda quedándose en 'stand by'. "Los miembros observaron que mantener una actitud paciente respecto a los ajustes futuros que determinen la horquilla objetivo para los tipos de interés probablemente continúe siendo lo apropiado durante un tiempo", concluyeron los miembros en la última reunión del banco central estadounidense celebrada entre el 31 de abril y 1 de mayo.

Así lo reflejan las actas publicadas este miércoles, que también revelan, sin embargo, una división del Comité Federal de Mercado Abierto (FOMC, por sus siglas en inglés) respecto al balance de activos. "Los miembros revelaron dos escenarios para ilustrar las posibles implicaciones a largo plazo de las distintas composiciones del balance", reza el documento de las actas. Asimismo el debate está entre como planear la estructura a largo plazo de una cartera de entre 3.500 y 4.000 billones de dólares: reflejando la actual composición del mercado de bonos del Tesoro o centrándose en los vencimientos a corto plazo.

Según el documento, algunos participantes defendieron que la Fed comprase gradualmente más bonos a corto plazo ahora para que estos luego pudiesen ser cambiados por activos a largo plazo y así tener la opción futura de bajar los tipos de interés a largo plazo en el caso de necesitar estimular la economía. Sin embargo, otros de los presentes subrayaron que esta mentalidad supone perjudicar ahora los tipos de interés a largo plazo y que "implica que la hoja de ruta está condicionada a bajar los tipos de interés en el futuro para alcanzar el mismo resultado a nivel marcoeconómico".

La Reserva Federal empezó a reducir los activos de su balance de deuda en octubre de 2017 y reveló en marzo que la reducción mensual de hasta 50.000 millones de dólares en bonos del Tesoro y créditos hipotecarios terminaría en septiembre; dejando el balance en unos 3.500 billones de dólares en activos en casi cuatro veces más de los alrededor de 800.000 millones que mantenía antes de la crisis. La compra de activos por parte de la Fed fue una de las herramientas usadas por el banco central para inyectar capital en el sistema tras el estallido de la crisis de 2008.

El presidente de EEUU, Donald Trump, y el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell (Reuters). Trump ha insistido muchas veces en que Powell debería bajar los tipos de interés (actualmente en el 2,25-2,5%)
El presidente de EEUU, Donald Trump, y el presidente de la Reserva Federal, Jerome Powell (Reuters). Trump ha insistido muchas veces en que Powell debería bajar los tipos de interés (actualmente en el 2,25-2,5%)

Con todo, las actas dejan claro que el proceso de decidir qué hacer con todo ese balance en los próximos años va para largo. De hecho, algunos de los participantes directamente recomiendan no tomar decisiones por ahora. "Varios de los miembros expresaron que la decisión en cuanto a la composición a largo plazo del portfolio no debería tomarse en al menos un tiempo, y un par de los participantes subrayó la importancia de tomar semejante decisión en un contexto de revisión constante de las estrategias monetarias de la Reserva Federal , las herramientas y las prácticas de comunicación", explica el banco central en las actas.

De hecho, la institución sigue analizando como reforzar sus esfuerzos de comunicación: "algunos miembros apuntaron a la importancia de desarrollar un plan efectivo de comunicación para describir las decisiones del Comité en cuanto a la composición a largo plazo de la cartera y la transición hacia esos objetivos". No en vano, la comunicación de las decisiones de política monetaria afectan continuamente al mercado, como bien demuestra la reacción bursátil tras un discurso de Powell el pasado noviembre o el efecto sobre el sector bancario y de renta fija europeo cuando el presidente del Banco Central Europeo (BCE), Mario Draghi, sacó a relucir posibles medidas paliativas a los daños del sector el pasado marzo. Se trata de jugar con las expectativas del mercado, una táctica conocida como el 'efecto Maradona'.

Los mercados cotizaban relativamente tranquilos tras las actas, al igual que como lo habían hecho en las primeras horas de la mañana. El Dow Jones y el S&P 500 caían alrededor de un 0,4%; mientras que la renta fija perdía rentabilidad, con el 'yield' de los bonos a largo plazo cayendo con más fuerza y recortando distancias con la deuda a corto plazo.

Inflación ¿transitoria?

Como ya dejó claro en lo comunicado inmediatamente tras la reunión de hace unas semanas, la Reserva Federal considera que la mansa inflación de los últimos meses se debe a efectos transitorios. A diferencia del Banco Central Europeo, cuyo objetivo es lograr la estabilidad de precios, la Fed tiene un doble mandato: estabilidad de precios y bajo desempleo. Actualmente, la Fed considera que su mandato con respecto a los precios se cumple si la inflación se sitúa en torno al 2%.

"Al menos parte de la débil inflación reciente se puede atribuir a factores idiosincrásicos que, posiblemente, parecen tener solo efectos transitorios", rezan las actas publicadas el miércoles. Y es que el índice de precios de gasto de consumo personal no está respondiendo a ese nivel: la cifra se situó en el 1,5% en marzo, con la variable subyacente alcanzando el 1,6%. De hecho, es desde octubre desde cuando los precios de Estados Unidos no crecen al ritmo esperado por la Fed. Durante febrero incluso llegaron a situarse en el 1,3%, siete décimas por debajo de la tasa objetivo.

La guerra comercial presiona la inflación al alza pero también es una amenaza para el crecimiento económico

Con todo, la reunión había sido celebrada apenas unos días antes de que se desatase la serie de subidas de aranceles entre EEUU y China, complicando las negociaciones comerciales entre ambas potencias. Además, Estados Unidos ha avivado la situación incluyendo a la empresa china pionera en tecnologías punteras como el 5G en su lista negra de productos, alegando que la compañía es una amenaza para la seguridad nacional.

En este contexto, son varios los analistas que avisan de la presión inflacionaria que una guerra comercial podría tener sobre la inflación y, por consiguiente, la política monetaria de la Fed. Hace unas semanas, Goldman Sachs estimaba una subida de entre 22 y 99 puntos básicos sobre la cifra actual, dependiendo de cuánto de intenso se volviese el conflicto arancelario, pese a que la firma de inversión consideraba que esta subida iba a ser temporal.

El miércoles, es S&P Global el que estima también una subida en los precios al consumidor, en su caso de entre 20 y 30 puntos, alegando que esto "ayudaría a la inflación a acercarse al objetivo de la Reserva Federal". Sin embargo, estima dos escenarios: que la Fed se tome esta subida como un factor temporal y transitorio o que, en un contexto de desaceleración por culpa de la disputa comercial, la Reserva Federal se vea obligada a recortar los tipos. "Por ahora, la Fed está en modo de 'esperar a ver qué pasa', pero la probabilidad de un recorte de los tipos de precaución se ha elevado", zanjan los analistas.

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