VUELVE A MÁXIMOS HISTÓRICOS

El S&P acecha los 3.000 puntos con su motor de crecimiento plagado de cortos

En plena temporada de resultados, la bolsa estadounidense ha recuperado ya su senda hacia los máximos históricos impulsados por los sectores de tecnología y consumo discrecional

Foto: Foto: iStock
Foto: iStock

Tras un final de 2018 fatídico, las bolsas han retomado el pulso en 2019. Es tal el 'subidón', que en EEUU el S&P 500 ha vuelto a recuperar la euforia de los máximos históricos, rozando de nuevo el hito de los 3.000 puntos tras anotarse una subida del 17% en lo que va de año. Sin embargo, los cortos hacen sus apuestas y se aglomeran sobre el sector preferido de los inversores: el tecnológico y el consumo (no básico).

Las tecnológicas no solo lideran el crecimiento de las valoraciones —tanto en 2019 como en la última década— sino que también reinan en Wall Street por su peso sobre el total de los índices. Sin ir más lejos, las tres primeras compañías de la historia de EEUU en alcanzar el trillón de capitalización bursátilApple, Amazon y Microsoft— pertenecen a dicho sector.

Observando la mega racha alcista de los últimos años (interrumpida a su vez por las caídas del año pasado), Ritu Vohora, directora de inversión del equipo de renta variable de M&G ve tres impulsores clave: el estímulo de los bancos centrales en la última década, la huida del mercado de la renta fija por su baja rentabilidad y el 'boom' de la tecnología y consumo discrecional en los mercados de renta variable.

De los casi 24 trillones de dólares que aloja el S&P 500 actualmente, 6.000 millones son posiciones cortas, según datos a cierre del 15 de mayo de Bloomberg. En el desglose por sectores, el de tecnología —Alphabet, Apple, Microsoft, etc., que no los de comunicación, que serían Netflix, Walt Disney, Verizon, etc.— lidera el ránking de más cortos con un total de 986 millones de dólares apostados con su contra. El consumo discrecional, a su vez —Bloomberg incluye a Amazon en esta categoría, a Amazon, Nike, o Johnson&Johnson— acumula unos cortos de 894 millones de dólares en total.

En este cruce de subidas y apuestas en corto, destaca el sector financiero. El grupo de los financieros —con nombres del peso como Berkshire Hathaway, JP Morgan o Bank of America— estuvo en el epicentro de la crisis desatada en 2008 y la posterior reestructuración, por lo que algunos de los bancos más importantes del país —Citi o Morgan Stanley — todavía no han superado los desplomes de entonces. Con la normalización de la política monetaria en el aire y la volatilidad desatada en los mercados, los bancos estadounidenses todavía sufren ciertas incertidumbres. Asimismo, son el tercer sector con más cortos actualmente (616 millones de dólares del S&P 500, según datos de Bloomberg).

¿Está Wall Street demasiado caro?

Son varios los factores que han contribuido al cambio de rumbo en V de la bolsa estadounidense. Por un lado, ha habido ciertos datos que apuntan al optimismo (una mejor cifra del PMI en China, un sólido crecimiento del PIB en EEUU), muchos resultados corporativos han sido mejores de lo esperado (esta semana, por ejemplo, la oleada de cuentas en las tecnológicas han gustado a los inversores) y a nivel político las bolsas ya han asumido el cambio de discurso de la Reserva Federal y parecen descontar un acuerdo al final de las negociaciones entre EEUU y China.

Sin embargo, hace apenas un mes desde que un mal dato de producción dio la puntilla final a la curva de la rentabilidad de los bonos, disparando las alarma de recesión por el despertar de uno de los indicadores más fiables históricamente. Además, todavía quedan muchas cuentas corporativas por revelar, y algunos expertos apuntan a que quizás los resultados de estas semanas se están recibiendo cálidamente simplemente porque los analistas llegaron de 2018 demasiado negativos. A su vez, todavía persiste el ruedo de una posible bajada de tipos por parte de la Fed este mismo año.

En este entorno de incertidumbre ¿está el S&P 500 demasiado caro? Pierre Danilowiez, gestor del fondo Key Capital OCHO considera que, desde el punto técnico, sí lo está. El gestor apunta a una ratio del precio por valor contable (P/BV) de 3,7 veces, a una ratio de los precios por ingresos ajustado cíclicamente (CAPE) de 33,5 veces, entre otras variables. "Estos son niveles que se encuentran fácilmente en un 3% de las veces en las que el mercado de valores ha estado más sobrevalorado", dictamina el experto, que también apunta a los altos niveles de deuda de la economía, las burbujas inmobiliarias como San Francisco, Nueva York o Seattle o al optimismo desmesurado de los inversores en cuanto a las potestades de los bancos centrales en caso de crisis.

Pese a que Danilowiez prefiere abstenerse de analizar el porvenir de los mercados a corto plazo o de focalizar la inversión en empresas concretas a partir de previsiones macroeconómicas, el gestor asegura que "está claro que no podemos negar estos riesgos”. Asimismo, el experto apuesta por buscar “buenas compañías, bien administradas, con sólidos fundamentos y atractivas calificaciones" y, si se piensa por sector, ve oportunidades a largo plazo en salud y automóviles. De todas formas, Danilowiez prefiere pensar de forma global: "vemos inversiones cada vez más atractivas en otras zonas geográficas y creo que diversificar geográficamente forma parte de una gestión de riesgos sólida de la renta variable que no debería concentrarse demasiado en un solo país".

Con todo, Manuel Arroyo, director de estrategia de la gestora de JP Morgan para España reiteró este viernes en la presentación trimestral de la firma las altas valoraciones del índice en cuanto a las ratios de beneficios por acción y PER. No obstante, desde la gestora siguen viendo valor en la renta variable estadounidense, ya que ven una continuación del crecimiento de sus resultados empresariales y consideran que sus valores presentan mayor calidad frente a los componentes de otras bolsas en un posible contexto de recesión.

Asimismo, Arroyo destaca que la mejor forma de analizar la inversión en bolsa estadounidense no es por sector, sino que por la valoración cualitativa de la compañía. El gestor ve que en los últimos años las subidas de las bolsas han venido impulsadas por los valores 'growth' (con flujos de caja atractivos, y un crecimiento fundamental por encima de la media); sin embargo, según los mercados se adentran en un territorio más complejo, desde JP Morgan apuestan porque las oportunidades afloren en las llamadas empresas 'value' (de valoraciones y crecimiento mansos pero con un recorrido y estructura sólidos) como las hay, según ejemplifica Arroyo, entre los bancos y aseguradoras.

Mercados

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios