la muerte del 'superjumbo' de airbus es clave

Ni Apple, ni Google: la que más crece en Wall Street es una empresa de toda la vida

Boeing es una multinacional estadounidense que diseña, fabrica y mantiene aviones. Ha subido un 1.700% desde los mínimos que de hace 10 años Wall Street

Foto: Un KLM Boeing 737-7k2 en el aeropuerto de Varsovia (Polonia). (Reuters)
Un KLM Boeing 737-7k2 en el aeropuerto de Varsovia (Polonia). (Reuters)

Las bolsas neoyorquinas alcanzaron mínimos del siglo un lunes 9 de marzo de 2009. Tras diecisiete meses de caídas desatadas por la quiebra de Lehman Brothers, el Dow Jones tocó fondo hace exactamente una década al cerrar en los 7.924 puntos —punto de inflexión a partir del cual el índice estadounidense se ha revalorizado casi un 300%—. Desde entonces, Wall Street se ha visto aupado por el auge de tecnológicas de importante capitalización bursátil y con un largo recorrido de crecimiento en los mercados (como Apple o Alphabet), gigantes de la salud como United Health y Pzifer o la recuperación de algún banco como JP Morgan.

Todos estos valores han alcanzado un rendimiento admirable pero ninguno de ellos son el rey de las subidas. El valor del Dow Jones que más ha subido esta década es un viejo conocido de los inversores largoplacistas: Boeing. Esta empresa fundada por William E. Boeing en 1916 y cotizada desde 1978 se dedica a la fabricación de aviones (comerciales y militares), cohetes, satélites y misiles; de hecho, es el quinto productor de vehículos de guerra del mundo, pese a que al mismo tiempo también fabrica vehículos aéreos para aerolíneas como, por ejemplo, British Airways. En la última década, se ha revalorizado un 1.700% en los mercados —siendo la empresa que más ha subido del Dow Jones y afianzando el décimo puesto del índice por capitalización bursátil—.

¿Qué tiene Boeing para haber despegado de esta manera? Los analistas de JP Morgan lo tienen claro: "Boeing está entre las empresas mejor posicionadas para beneficiarse del positivo entorno del sector aeroespacial, y la empresa busca influenciar la industria para captar más valor, lo cual da pie a su sólido rendimiento comercial y unas perspectivas de futuro al alza", explica la casa de análisis en su último informe, y añade que no cree que "Boeing esté sobrevalorada". Con un PER (veces que se repite el beneficio por acción) de 23 veces, la empresa está más cara que otras de sus competidoras en el ránking de mayores alzas en los diez años, con Apple (que cayó con fuerza a finales del año pasado) acumulando un ratio de 18 veces y UnitedHealth de 19 veces.

Sin embargo, mientras Apple cotiza al ritmo de la desaceleración china y UnitedHealth intenta capear las peticiones populares de salud pública, Boeing vuela al alza en un entorno aeroespacial que sopla a su favor. Así lo explicaron los analistas de Morgan Stanley en un informe a principios de enero, después de que el fabricante de aviones cerrase el ejercicio bursátil en rojo por las preocupaciones de las tensiones comerciales entre EEUU y China, ya que Boeing es una compañía con mucha exposición a los mercados internacionales.

Periodistas sacando fotos en la inauguración del Air China Boeing 777-300ER el pasado abril. (Reuters)
Periodistas sacando fotos en la inauguración del Air China Boeing 777-300ER el pasado abril. (Reuters)

Desde la firma estadounidense recomendaban comprar justo en ese momento de caídas, ya que predecían una recuperación bursátil gracias a las buenas perspectivas del sector comercial, "apoyado por los beneficios de las aerolíneas y la resistencia del tráfico aéreo tras la bajada de los precios del petróleo". Este contexto combinaba ya entonces con "el crecimiento compuesto de la recompra de acciones, el alza en producción, una mejora de los márgenes y mucho más por parte de una dirección que ha probado ser la mejor del sector", explicaban desde Morgan Stanley.

Los analistas tenían razón: Boeing es de hecho el valor que más crece del Dow Jones en lo que va de año, con la friolera de un 33% de subidas hasta los 422 euros por acción. No en vano, sus últimos resultados fueron de récord, con un beneficio neto de 10.460 millones de dólares durante el ejercicio de 2018, un aumento del 24% respecto al año anterior.

La empresa influencia el sector para acaparar valor, lo cual da pie a su sólido rendimiento comercial y brillantes perspectivas de futuro

Y es que la cifra de negocio también fue histórica, creciendo un 8% desde 2017 hasta los 10.460 millones en un año récord en la entrega de aviones comerciales (en solo el último trimestre entregó 238 aviones). A cierre de 2018, la cartera de pedidos de Boeing alcanzaba los 490.487 millones de dólares , un 3% más que el ejercicio anterior gracias a los pedidos para la fabricación de 5.900 aviones comerciales.

Dennis Muilenburg, presidente y consejero delegado, destacó entonces que los récords en beneficio y flujo de efectivo de la compañía le proporcionaban "una plataforma firme" para continuar invirtiendo en nuevos negocios. Y es que en los últimos cinco años, Boeing ha invertido alrededor de 35.000 millones de dólares en áreas estratégicas del negocio como, por ejemplo, la filial de Servicios, que pone el foco sobre el mantenimiento, seguimiento u organización de los productos e infraestructuras tras la venta —una estrategia que lo diferencia de competidores como Airbus y, además, le protege de los 'shocks' de la tendencia cíclica de lo que es el sector aéreo comercial en su sentido más tradicional—. Los servicios ofrecidos van desde soluciones para la cadena de suministro hasta 'data analytics'.

El presidente y CEO de Boeing, Dennis Muilenburg, en una rueda de prensa el pasado 24 de enero. (Reuters)
El presidente y CEO de Boeing, Dennis Muilenburg, en una rueda de prensa el pasado 24 de enero. (Reuters)


La dulce muerte del 'superjumbo' de Airbus

Aviones los hay de todos los colores y tamaños, y en el mundo de las naves comerciales se hace una distinción entre los de fuselaje estrecho y fuselaje ancho. Los estrechos tienen mejor recebimiento en el mercado; prueba de ello es el punto final que acaba de anunciar Airbus hace unas semanas para parar de fabricar el 'superjumbo' A380 por la falta de pedidos. Sin embargo, Muilenburg argumenta que las cosas están cambiando y pretende aprovechar la oportunidad para llevar la delantera.

En las previsiones de Boeing para 2018-2037, la compañía predice que la red de interconexiones aereas se diversifica más allá de EEUU o Europa, con centrales de conexiones a nivel mundial expandiéndose a otras áreas geográficas del mundo, abriendo la puerta a una mayor diversificación y exploración de la red de conexiones. Juntando esta tendencia con la cada vez mayor demanda de viajes por parte de los pasajeros y la necesidad de renovar las flotas de aviones por parte de las aerolíneas, Boeing ve un margen de crecimiento para las naves de fuselaje ancho y larga distancia muy amplio de cara al futuro.

"Unos mercados con una demanda alta, el modelo de superconexión global, la congestión de los aeropuertos, y las restricciones de espacio aéreo demandan aviones más grandes", explica Boeing en su informe. "En general, nuestra predicción es que la demanda de aviones de pasajeros de fuselaje ancho crecerá en 8.100 nuevos pedidos de aquí a 2037". Prueba reciente de que la estadounidense ya se está adelantando a sus competidores es que IAG haya elegido el Boeing 777-9 en vez del (ya moribundo) 'superjumbo' de Airbus para sustituir a los aviones grandes más veteranos. La muerte de A380 ha sido un momento dulce para el lanzamiento de los 777X.

Está previsto que esta nueva rama de la familia Boeing 777X, que incluirá los modelos 777-8 y 777-9, empiece a fabricarse en el segundo trimestre de 2019, con las entregas efectuándose previsiblemente en el plazo de un año. Estos nuevos aviones llegan, además, en plena integración vertical de la compañía, en un esfuerzo por reducir costes, que significa que algunas de las piezas del 777X no será fabricadas por el viejo proveedor United Technologies, si no que por Boeing mismo u otros pequeños y nuevos proveedores como Heroux-Devtek.

UBS, casa de análisis que ha puesto un foco especial en la evolución de este nuevo producto y en la capacidad de aguante del flujo de caja ante la transición, considera que "los 777X progresan correctamente" en su último informe. "Según los datos recopilados a partir de los datos publicados por la compañía y los cálculos de nuestro modelo, nos sentimos cada vez más cómodos con las perspectivas para 2019 y de hecho nos han sorprendido para bien la estimación del 'working capital' para 2020", explica UBS en su último informe, donde cuantifica un impacto negativo en el flujo de caja para los próximos dos ejercicios en alrededor de 4.500 millones de dólares.

Para poner estas cuentas en perspectiva, solo el pedido de IAG anunciado en febrero alcanza los 18.600 millones de dólares en ingresos. En definitiva, Boeing apuesta por seguir siendo una compañía de toda (y para toda) la vida.

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