fundador de bridgewater, el mayor 'hedge fund' del mundo

Ray Dalio: "La tensión entre ricos y pobres causa populismos peligrosos, como en 1935"

El co-CEO de Bridgewater, el mayor 'hedge fund' del mundo, ha presentado en Madrid su libro 'Principios'. Espera economías más débiles y le preocupa la fragmentación social

Foto: Ray Dalio. (Reuters)
Ray Dalio. (Reuters)

Ray Dalio tuvo que pedir 4.000 euros a su padre para subsistir a principios de los 80 tras equivocarse en sus apuestas contra el mercado. Su visión catastrofista le hizo popular, casi tanto como ahora. Salvo que en este caso acumula una fortuna de 14.500 millones de dólares, según cálculos de 'Bloomberg'. Es fundador y co-CEO de Bridgwater, el mayor ‘hedge fund’ del mundo, que gestiona más de 120.000 millones de dólares y es una de las empresas más reconocidas de Estados Unidos, con 1.600 empleados. Dalio vuelve a tener una perspectiva pesimista sobre las economías y los mercados, aunque encuentra más similitudes con el periodo entre 1935 y 1940.

El fundador de Bridgewater ha estado esta semana en España, de donde es natural su esposa, Bárbara, presentando su libro 'Principios'. Entre sus mayores preocupaciones está la fragmentación social que se ha producido en los últimos años con la pérdida de calidad de vida de la clase media, un pensamiento que gana adeptos entre los más privilegiados de Wall Street. "Estamos en un periodo similar al que va de 1935 a 1940. Hay un conflicto entre ricos y pobres que está causando el populismo de una forma similar a los años 30, lo que provoca conflictos dentro de los países y entre países", arguye en una entrevista con 'El Confidencial'.

Su opinión no es tan pesimista como una parte del mercado que cree que la curva de bonos de Estados Unidos, con rentabilidades similares en el corto y largo plazo, está prediciendo una recesión entre 2019 y 2020. Sin embargo, sí prevé una desaceleración de la economía que podría dinamitar aún más las sociedades avanzadas. "Estamos medidos en un ciclo de mucha deuda. Los bancos centrales han tenido limitaciones porque no han podido reducir los tipos de interés más allá del 0% —aunque hay excepciones, como Japón o Suiza—, y han estimulado la economía imprimiendo dinero y comprando activos, lo que ha aumentado el volumen de deuda en el mundo, pero ahora están normalizando sus políticas monetarias y las fiscales no serán suficientes. Es como en 1935", insiste.

No obstante, no espera una crisis como la de 2008. "Probablemente las economías se irán debilitando en los próximos tres años, pero no veo un colapso financiero como la última vez, porque los bancos están mejor capitalizados y menos apalancados", arguye Dalio, que cree que el sentimiento del mercado ha empeorado a lo largo de 2018 según se han disipado los efectos de la impresión de dinero de los bancos centrales y el recorte de impuestos a las grandes empresas en Estados Unidos, porque "son un impulso temporal al crecimiento". Su preocupación es que el debilitamiento de la economía llegaría sin que la recuperación haya alcanzado a toda la sociedad.

PREGUNTA: Durante los últimos años algunos bancos de inversión y gestoras incluyeron a Podemos entre los partidos populistas que son un riesgo para la estabilidad económica en la eurozona, y ahora ha irrumpido con fuerza Vox también en España. ¿Ve algún peligro?

RESPUESTA: Los movimientos populistas extremos son peligrosos. Particularmente, cuando generan conflictos. Creo que los españoles deberían recordar que tuvieron una guerra civil por la polarización hacia los extremos.

P.-: España sufrió duramente la crisis financiera, ha tenido una recuperación con cuatro años de crecimiento al 3%, que parece que se está ralentizando. ¿Cuál es su visión de España económica y socialmente?

R.-: España es parte de Europa, donde se ve tensión en países como Francia o Italia. España tiene una gran tensión entre la gente que no se ha beneficiado de la recuperación y la gente que sí. Hay fragmentación, y ahora llega la retirada de estímulos del Banco Central Europeo (BCE). España está mucho mejor que en la crisis financiera, pero debería pensar como toda Europa en cerrar esa fragmentación.

Apuestas bajistas históricas

A principios de año, Dalio advirtió de un potencial 'crash' en el mercado de bonos por la combinación entre altos niveles de endeudamiento de la economía y subidas de tipos de interés por las expectativas de normalización de tipos de interés. De hecho, tuvo posiciones cortas por valor de 22.000 millones de euros contra bancos europeos y empresas muy endeudadas, en general energéticas y 'telecos'. En España, declaró inversiones bajistas de 1.200 millones de euros en la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) contra Banco Santander, BBVA, Telefónica o Iberdrola.

Muchas voces en el mercado compartían la visión de Dalio. Sin embargo, ha habido pérdidas en los mercados de renta fija, como en el 90% de los activos, pero sin llegar a los niveles de sangría de 1981 en bonos, a pesar del aplanamiento de la curva de tipos en Estados Unidos. "Sucede porque se espera un repunte de la rentabilidad en los bonos de corto plazo con las alzas de tipos pero en el horizonte de largo plazo, donde los bonos están al 3%, se espera más debilidad", argumenta.

En cualquier caso, no es tan pesimista como en 1980 y 1981, cuando confiesa que cometió su mayor error como inversor. "Calculé que los bancos americanos habían prestado mucho más dinero a otros países de lo que serían capaces de devolver, con lo que habría 'defaults' y una gran crisis económica. Fue una visión muy controvertida, por la que testifiqué en el Congreso y aparecí en los programas de televisión más populares", recuerda. Tuvo razón en los impagos, con México siendo el primero, pero no en la caída del mercado de renta variable y de la economía posteriormente por la que había apostado. "Fue el punto más bajo de la bolsa, que fue hacia arriba, y a la economía le fue fenomenal", admite.

Sin embargo, saca lectura positiva de aquello, ya que en la difusión de sus principios, asegura que aprender de los errores es uno de los más importantes. "Perdí dinero propio y de mis clientes, tenía un negocio pequeño con 8 personas —ahora, 1.600— y les tuve que dejar marchar. Yo estaba roto, tuve que pedir a mi padre un préstamo de 4.000 dólares para cuidar a mi familia. Fue muy doloroso, pero una de las mejores experiencias de mi vida, porque cambió la manera en que abordaba las decisiones e hizo preguntarme cómo saber si tengo razón", asegura.

P.-: ¿Cómo ayudó ese error?

R.-: Me dio humildad, fundamental para equilibrar la audacia. Ese cambio en cómo abordar la vida me hizo tener éxito, y buscar siempre a la gente más inteligente que pude, que no estaba de acuerdo conmigo, para entender su lógica. Me hizo estudiar historia y diversificar mis apuestas. La clave del éxito está más en saber cómo lidiar con lo que uno no sabe que en cualquier cosa que sepas. Puedes aumentar tus probabilidades de tener razón si eres abierto de miras. Fui capaz de mejorar la combinación de retornos y riesgos.

P.-: ¿Cree que la sociedad es capaz de aprender de sus errores?

R.-: La mayor tragedia de la mayoría de la gente es estar atascada en opiniones erróneas, en lugar de ser abiertos de mente y pensar en cómo obtener las mejores opiniones sin importar de dónde vengan.

P.-: En su libro habla de principios como persona y como inversor, ¿deben coincidir?

R.-: Algunos principios son comunes. Pero puedes tener éxito en los mercados y tener un enfoque diferente en la vida. Para tener éxito en la vida y en los mercados, por supuesto es importante saber mucho, pero es incluso más importante saber cómo lidiar con lo que desconoces o ignoras. Es parecido, si quieres sacar el máximo partido a la vida hay que arriesgarse, como la combinación de retornos y riesgos. Tienes que poner en la balanza la oportunidad y saber qué riesgos asumes.

P.-: ¿Y para gestionar una gran compañía?

R.-: Es exactamente igual que en la vida. Lo más importante para mí es tener trabajo significativo y relaciones significativas. Si tengo trabajo, y para mí supone una misión que me resulta interesante, del cuál puedo aprender y progresar, eso me trae satisfacción. Si puedo tener relaciones magníficas con gente con la que poder hacer eso, resulta ser una vida satisfactoria y realizada.

P.-: ¿Por qué es positivo que personas de éxito compartan los principios que tienen?

R.-: La gente no tiene por qué compartir mis principios. No me preocupa si la gente los comparte. Pero es importante que cada individuo tenga principios buenos. Yo he aprendido principios que me han funcionado muy bien, y es responsabilidad compartirlos, y me gustaría que otras personas los compartieran para saber cómo abordan las cosas para conseguir el éxito. Si alguien ha tenido éxito, ha hecho cosas para alcanzarlo, me gustaría saber cuáles fueron sus recetas y beneficiarme de ese conocimiento.

P.-: ¿Cómo está siendo su sucesión al frente de Bridgewater?

R.-: Maravillosa (risas). La empresa ha tenido éxito y ha sido una parte importante de mi vida. Ha pasado por muchos desafíos y ha superado muchos errores. Estoy disfrutando con la planificación. Mi principal objetivo es ayudar a otras personas a tener éxito.

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