ante el desplome de la lira

Turquía hunde BBVA a mínimos de dos años y ya es el peor banco español en 2018

La entidad cotiza con los niveles más bajos desde 2016, tanto en precio por acción como en su valoración. BBVA ya se deja más del 20% en bolsa en el acumulado del año

Foto: Ferit Sahenk, presidente de Garanti y Dogus, con Francisco González, presidente de BBVA. (Efe)
Ferit Sahenk, presidente de Garanti y Dogus, con Francisco González, presidente de BBVA. (Efe)

La crisis turca tiene muchas aristas, al ser una de las mayores economías emergentes del mundo. Este lunes la lira extiende su desplome con una caída del 7% y se hunde ya un 25% en agosto y un 40% en el año, contangiando al resto de divisas emergentes. La derivada más directa en España la sufre BBVA, que tiene en el país más del 15% de sus activos, con una cartera de deuda turca de 8.600 millones, y el riesgo de provisiones millonarias y de ver lastrado su beneficio, ya que generó un 16% de las ganancias en el país hasta junio.

Turquía hunde BBVA a mínimos de dos años y ya es el peor banco español en 2018

El desplome de la lira viene de lejos, ante los desequilibrios externos de la economía. Mientras crece con fuerza, por encima del 7% en 2017, tuvo en el mismo año un déficit por cuenta corriente del 5% del PIB, la deuda externa pasa del 50% del PIB y según los analistas las empresas privadas tienen una deuda de 300.000 millones en dólares que cada vez será más difícil de cumplir si continúa la sangría de la lira. Su conflicto diplomático con Estados Unidos y las declaraciones de Recep Tayyip Erdoğan sobre encomendarse a Dios o buscar dólares y oro para cambiarlo a liras han empeorado la situación.

Los bancos más expuestos a Turquía están sufriendo en bolsa. El italiano Unicredit se deja un 2,58%, el francés BNP Paribas otro 1,05% y, sobre todo, BBVA, que se hunde un 3,23% hasta los 5,46 euros. La sangría para el banco presidido por Francisco González alcanza el 13% en agosto, después de leves subidas a finales de julio tras la presentación de resultados. Pero el mercado se ha olvidado de sus cifras, que arrojan un ROE (rentabilidad sobre el capital) superior al coste del capital, y está centrado en su exposición a la economía otomana.

La entidad cotiza a 0,8 veces el valor en libros, el nivel más bajo desde el segundo trimestre de 2016. Asimismo, desde entonces no se había visto un PER (veces que se repite el beneficio por acción en el precio) por debajo de 10 veces, mientras que el precio de la acción marcando nuevos mínimos de dos años en 5,42 euros.

Cotización de BBVA en los últimos cinco años. Fuente: Bloomberg
Cotización de BBVA en los últimos cinco años. Fuente: Bloomberg

De hecho, la banca española es la más expuesta a Turquía, según datos del Banco Internacional de Pagos (BIS, por sus siglas en inglés) recopilados por 'Europa Press', con más de 70.000 millones de euros, el 36% de la banca internacional. En torno a 2.000 millones tienen como contrapartida el sector bancario turco, otros 17.000 millones en deuda del sector público y 52.000 millones el sector privado no bancario.

Minusvalías en Garanti

BBVA destaca en esta exposición, al controlar el 49,85% del capital de Garanti, una de las principales entidades del país. El banco se gastó 7.000 millones de euros entre 2011 y 2017 para construir esta participación, que en libros está contabilizada con 4.400 millones y hoy vale en bolsa 1.700 millones de euros. Garanti se desploma este lunes otro 10%, pese a la inyección de liquidez de urgencia del banco central de 6.000 millones de dólares en el sector financiero. Garanti acumula una caída del 17% en agosto y del 46% en el año en liras, con lo que el impacto en euros es mucho mayor.

Desde el banco español aseguran haber tomado medidas para gestionar la situación actual, que la cobertura de divisa protege el 50% del margen de intereses y que el impacto en el capital es de 2 puntos básicos por cada caída del 10%. Garanti está reduciendo los créditos en divisa extranjera, como aseguró el consejero delegado, Carlos Torres, en la última presentación ante analistas, pesando el 35% de la cartera total, frente al 50% en 2014. Por otro lado, el peso de los bonos ligados a la inflación ha aumentado desde 2014 del 37% al 50% en la cartera COAP (comité de activos y pasivos). Asimismo, la entidad asegura que el modelo de "autogestión" de filiales evita contagio, que el país "sigue siendo atractivo" y que "no ha variado el compromiso". En cualquier caso, el mercado sigue castigando a BBVA por su exposición a Turquía, una gran fuente de preocupación como se demostró en la última conferencia con analistas, en la que gran parte mostró sus dudas al respecto.

Ankara no ha conseguido frenar el desplome de su divisa y el pánico de los mercados. "El modelo perfilado por el nuevo ministro de Finanzas [el viernes] es bueno en principio. Tocó asuntos importantes como la necesidad de frenar el crecimiento, la importancia de la estabilidad financiera y la independencia del banco central. Pero no hay escapatoria al hecho de que dejó de lado el tipo de detalles que calmarán a los mercados", arguye Viktor Szabo, gestor de Aberdeen Standard Investments. El experto cree que el daño de económico es "autinflingido", porque Turquía ha demostrado que no puede sostener sus niveles de crecimiento sin más deuda. La solución a corto plazo es simple: subir los tipos de interés de manera agresiva y controlar el crédito para enfriar la economía y poner la inflación bajo control. Mandar a los inversores un mensaje claro de que el problema ha sido entendido y será abordado con decisión", añade el gestor.

Las medidas de la autoridad monetaria, que entre enero y junio ‘quemó’ el 16% de sus reservas en divisa extranjera y ha realizado más inyecciones, no están teniendo éxito. Recep Tayyip Erdoğan, que ganó con claridad en las elecciones de junio y ha dejado la política económica en manos de su yerno, Berat Albayrak, ha venido socavando la independencia del banco central al criticar las subidas de tipos de interés.

La autoridad monetaria ha subido en el año los tipos de referencia del 8% al 17,75%, nivel muy elevado para los estándares europeos pero que deja a los tipos reales (descontando la inflación) no muy por encima del 0%, ya que los precios crecen a ritmos del 16%. Además, está lejos del 30% al que puso los tipos Argentina para, en colaboración con la asistencia pedida al Fondo Monetario Internacional (FMI), poner coto a una sangría similar de la divisa. "La demonización de los tipos de interés por parte de Erdogan es un desarrollo particularmente peligroso", alerta David Kohl, estratega jefe de divisas de Julius Baer. "El nivel actual es claramente insuficiente para revertir la caída de la lira", añade. El banco central parece abocado a una política mucho más restrictiva, si Erdogan lo permite.

Mercados

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
14 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios