en el incremento de la riqueza financiera

Batalla por el ahorro familiar: los seguros pierden por culpa de Draghi

La facturación de los seguros de vida cayó un 4,5% en el primer semestre. Las propias aseguradoras prefieren competir con fondos de inversión ante los tipos de interés al 0%

Foto: Mario Draghi. (Ilustración: Raúl Arias)
Mario Draghi. (Ilustración: Raúl Arias)

Las familias cada vez invierten más, lo que ha disparado el negocio de la gestión del ahorro por el que compiten bancos, aseguradoras y gestoras independientes. Y la batalla la están perdiendo los seguros tradicionales de vida-ahorro contra los fondos de inversión.

El resultado de esta disputa está siendo inapelable. La riqueza financiera de las familias supera los 2,1 billones (millones de millones) de euros, según las cifras publicadas esta semana por el Banco de España. Dentro de todos los instrumentos, los que más dinero captan son los fondos de inversión, con un nuevo récord hasta los 320.373 millones de euros en marzo, según el último dato disponible. Por su parte, el volumen de ahorro en seguros de vida y rentas periódicas lleva muchos trimestres oscilando en torno a los 160.000 millones.

Dentro de los seguros de vida, el ahorro copa la mayor parte. En 2017, según datos recopilados por la Fundación Mapfre para su informe anual sobre el seguro, las primas alcanzaron los 25.201 millones de euros en el año, un 6,4% menos que el ejercicio anterior. Pese al fuerte descenso, el peso sobre el total de primas en seguros de vida, de 29.407 millones, alcanzó el 86%.

La sangría ha continuado en 2018. La facturación en seguros de vida cayó un 4,45% interanual entre enero y junio, según las cifras de la patronal de las aseguradoras, Unespa. Y la tendencia continuará mientras se mantengan los tipos de interés bajos, alertó hace unos días el director general del servicio de estudios de Mapfre, Julio Domingo, en la presentación del informe anual sobre el seguro.

La clave está en los tipos

En esencia, los seguros de ahorro basan su ventaja respecto a otros productos en la garantía de preservar un determinado porcentaje del capital y, si los tipos lo permiten, una rentabilidad. Pero con el 'precio del dinero' cerca de cero por la política monetaria del Banco Central Europeo (BCE) los seguros han perdido su atractivo porque la rentabilidad que pueden asegurar es exigua.

La estrategia del BCE con sus políticas de tipos y compras de activos pasan por incentivar que los ahorradores asuman más riesgo para que el dinero fluya a la economía real, acelerando el crecimiento y, como derivada, la inflación. Esto, que ha suscitado duras críticas desde países como Alemania por el fuerte arraigo del ahorro a largo plazo, ha borrado hasta que cambie la política monetaria la ventaja de seguros y depósitos.

Las aseguradoras trataron en un primer momento de competir potenciando la venta de 'unit link', una cesta de inversiones como los fondos en los que se puede asumir más riesgo. Pero no han tenido éxito y apenas han ganado terreno, entre otras cosas porque "son difíciles de explicar en las redes de distribución", admite un ejecutivo del sector financiero.

Una vez asumido el fracaso, las aseguradoras se han lanzado a por el negocio de los fondos de inversión, que han duplicado su patrimonio en España en cinco años, y en planes de pensiones, cuyo crecimiento es más débil. Es decir, productos en los que hay opciones de invertir en renta variable o elevar el riesgo en los bonos para tratar de obtener rentabilidades positivas aunque los tipos de interés estén al 0%, asumiendo también más riesgo de pérdidas, como está ocurriendo en 2018.

Hacia estos vehículos, sobre todo los fondos de inversión, ha ido gran parte del ahorro de las familias. Los tipos al 0% es una de las razones que explican la reorientación de la demanda, pero también de la oferta, ya que para los bancos es más rentable gestionar y distribuir fondos vía comisiones que su negocio tradicional de captar y prestar dinero. Por otro lado, ha habido un 'boom' de gestores estrella en España, especialmente tras la ruptura de Francisco García Paramés y Bestinver en 2014, lo que ha incrementado la notoriedad de los fondos. En este crecimiento, gran parte de las aseguradoras se quedó atrás.

Planes para crecer en fondos

Después de varias estrategias diferentes entre las aseguradoras, el sector ha terminado de configurar una ofensiva para ganar cuota de mercado frente a los bancos y a las gestoras independientes. Han apostado por ganar a los primeros en la experiencia de sus equipos de gestión y a las segundas por una mayor capacidad de distribución. Por ahora, cuentan con 2.984 millones de euros en planes de pensiones y 9.530 millones en fondos de inversión, con cuotas de mercado del 5% y del 3% respectivamente, según VDOS.

Entre los ejemplos más claros, Santalucía compró en 2015 Alpha Plus y en 2017 la gestora de Aviva, incrementando su patrimonio hasta los 4.434 millones de euros con un producto de bolsa española, el redenominado Santalucía Espabolsa, como uno de los mejores del 'ranking'. Por su parte, Caser Seguros ha alcanzado acuerdos de distribución con gestoras independientes como Bestinver o Magallanes, mientras que Aegon tiene una fuerte apuesta por captar ahorro a largo plazo y Allianz aún comparte una gestora (tiene el 60%) con Santander, Allianz Popular.

Las dos principales aseguradoras, Mapfre y Mutua, llevan más años enfocadas en la gestión de ahorros a través de planes y fondos. Mapfre tiene 7.988 millones de euros y Mutuactivos, la gestora de Mutua Madrileña, otros 5.405 millones. La primera es líder del sector asegurador en planes de pensiones y la segunda en fondos de inversión.

Además, ambas firmas han dado varios pasos para tratar de colocar sus productos en bancas privadas, fondos de fondos o eafis. Es decir, además de distribuir productos entre su público objetivo, compuesto por minoristas, intentarán crecer entre los institucionales. Mutuactivos, que contrató en enero a Luis Ussía, procedente de Allfunds, como consejero delegado reportando a Juan Aznar, ha ultimado desarrollos técnicos para ser la primera gestora en ofrecer la contratación de fondos españoles con cuentas ómnibus. Con ellas, el distribuidor puede comprar un producto sin informar a la gestora de la identidad del cliente final, como ocurre con los vehículos luxemburgueses, lo que favorece la venta en bancas privadas. Mapfre, por su parte, que compró el año pasado el 25% de La Financière Responsable, reconocida por su gestión activa con criterios de inversión socialmente responsable (ISR), espera acelerar la colocación de productos entre institucionales el próximo año. Un nuevo signo de que las aseguradoras apuestan más por los fondos que por sus productos tradicionales, los seguros de ahorro.

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