el socio de seguros del banco, en el aire

Guerra entre Aegon, Allianz y Santander por una factura de 1.000 millones del Popular

La ruptura del acuerdo entre Popular y Allianz ha provocado una guerra entre la aseguradora alemana, el Santander y su socio Aegon, con una discrepancia de 1.000 millones entre ellos

Foto: (Imagen: EC)
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Tres de los mayores gigantes financieros de Europa, el español Banco Santander, la aseguradora alemana Allianz y la holandesa Aegon, mantienen una dura pugna por la ruptura del acuerdo de seguros que mantenía la segunda con el Banco Popular, adquirido en junio por el Santander, como es bien sabido. Esta guerra es tan importante porque de ella saldrá el socio de seguros del mayor banco español (que actualmente es Aegon) y se presenta larga y cruenta: las posiciones entre unos y otros distan más de 1.000 millones de euros.

El enredo proviene de que, tras la compra del Popular, Santander se encuentra con dos proveedores de productos de seguros: Aegon, que es el suyo, y Allianz, que era el de la entidad resuelta. Aunque el banco que preside Ana Botín considera que la resolución del Popular no dispara la cláusula de cambio de control de la 'joint venture' con Allianz (que le obligaría a indemnizar a la alemana recomprando su parte en la sociedad), la integración de la red de este en la de Santander o el cierre de más del 25% de sus oficinas sí lo harían. Además, en caso de integración total —que es el plan del Santander, según anunció la propia Botín—, la ley española impide tener dos proveedores de seguros.

La presidenta del Banco Santander, Ana Botín, en la junta general de 2018. (EFE)
La presidenta del Banco Santander, Ana Botín, en la junta general de 2018. (EFE)

Por tanto, el Santander tendría que resolver el contrato con Allianz. Pero la entidad ha decidido despejar esta obligación hacia su socio Aegon, con el argumento de que, si quiere seguir siendo su proveedor, es él quien debe adquirir la parte de seguros del Popular a Allianz. Desde su perspectiva, le da lo mismo que Aegon compre la parte del Popular a Allianz o que Allianz compre la parte del Santander a Aegon y pase a ser su nuevo socio: él es el sujeto pasivo, las aseguradoras son quienes quieren asociarse con él y, en consecuencia, el banco no está dispuesto a pagar nada a nadie.

Para la holandesa, se trata de una amenaza muy seria, porque esta historia pone en peligro su relación exclusiva con el mayor banco español. Pero no está dispuesto a jugarse la camisa en el empeño, por lo que ha planteado una oferta en torno a 600 millones a Allianz, según fuentes conocedoras de las negociaciones. Un portavoz de Aegon no respondió a las preguntas de El Confidencial.

Allianz pide 1.600 M y no tiene prisa

Esta cantidad es totalmente insuficiente para la compañía alemana, que exige unos 1.600 millones para romper el acuerdo con Popular y dejar el terreno libre a Aegon. Es decir, hay nada menos que 1.000 millones de diferencia entre las posturas de ambas aseguradoras. Pero Allianz está muy tranquila: mientras se resuelve el entuerto, ella sigue haciendo negocio, y tanto los clientes como las pólizas no son ni de Popular ni de Santander: son suyos. Es decir, no le importa que este enquistamiento actual se prolongue en el tiempo.

Además, esta compañía cuenta con tres importantes vías por las que presionar al Santander para que se avenga a un acuerdo satisfactorio. Por un lado, puede llevar a la entidad a los tribunales para exigirle la cláusula de cambio de control, al entender que la compra del Popular la activaba. Por otro, el acuerdo con Popular también incluía una gestora de fondos de inversión y planes de pensiones, que tiene un valor que debe reconocerse más allá de las conversaciones sobre seguros. Por último, es la propietaria de Pimco, la mayor gestora de fondos del mundo, que perdió 400 millones en deuda subordinada del Popular. Pimco demandó al Santander en Nueva York la semana pasada también como forma de presión. El cuartel general de Múnich pretende incluir esta reclamación en las negociaciones para alcanzar una solución global.

Victoria de Allianz o arbitraje

Las fuentes consultadas consideran que es probable que Allianz se salga con la suya y acabe firmando un pacto general con Ana Botín que ponga fin al conflicto. El problema es que Aegon no está dispuesta a pagar la factura, por lo que se perfila como perdedora, dado que su tamaño y su músculo financiero son mucho menores. "Aegon está atrapada entre la espada y la pared sin comerlo ni beberlo, y si quiere salir indemne tendrá que poner mucho dinero encima de la mesa", según una de estas fuentes.

Otra sostiene que seguramente esta historia acabará en un arbitraje, puesto que "nadie está dispuesto a moverse de sus posiciones actuales y no pueden seguir enrocados para siempre, sobre todo si el Santander acaba unificando las redes y empieza a cerrar oficinas del Popular".

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