La tensión se dispara entre los inversores

Primer aviso del mercado a Italia: "No se veía una situación tan complicada desde 2012"

El Tesoro italiano revivió el martes las dificultades de los peores años de la crisis para levantar financiación. Sus problemas de deuda se extienden al resto de periféricos

Foto: Crisis en los mercados financieros (Efe)
Crisis en los mercados financieros (Efe)

Italia se ha convertido en una bomba de relojería para la eurozona. A la delicada situación macroeconómica, fiscal y bancaria que vive el país se ha unido una profunda crisis política que tiene en vilo a los líderes del euro. Las cartas ya están sobre la mesa y los mercados han puesto su órdago: si las posiciones populistas y euroescépticas se mantienen, la crisis será total.

Las distintas posiciones quedaron en evidencia ayer martes. El tesoro italiano volvía a los mercados para colocar deuda y los inversores no se lo pusieron fácil. Es cierto que la demanda de papel fue elevada, pero hubo un incremento generalizado de la rentabilidad exigida al país. En otras palabras, obligaron al órgano emisor a 'rascarse el bolsillo' para poder levantar todo el papel que necesitaba. El mejor ejemplo está en los bonos con vencimiento a dos años. La emisión se cerró con un tipo de interés medio del 0,35% pese a que llevaba más de un año y medio colocando este tramo a tipos negativos. En la última subasta, del 24 de abril, Italia consiguió colocar bonos a dos años con un tipo medio cercano al -0,3%. En otras palabras, Italia ha pasado de cobrar a los mercados por su deuda a corto plazo, a tener que pagar por ella.

Esta subida de la rentabilidad exigida a la deuda del país es lo que ha provocado el último descalabro del resto de mercados, tanto italianos como del resto de países periféricos. Los resultados de la subasta están moviendo toda la curva de rentabilidades de la deuda transalpina. En el caso del bono a dos años, la rentabilidad exigida por el mercado se ha disparado hasta el entorno del 2,5%. En el último mes se ha disparado en 225 puntos básicos, una escalada que, si se mantiene, pondría contra las cuerdas a Italia de cara a sus próximas subastas.

Italia es el país europeo que más liquidez tiene que captar en el mercado en lo que resta de año, más de 215.000 millones de euros en emisiones del tesoro que podrían complicarse si continúa esta tendencia. Moody's ha alertado que bajará la calificación crediticia del país "si llegáramos a la conclusión de que quien emerja como nuevo gobierno llevará a cabo políticas insuficientes para situar la ratio de deuda pública en una trayectoria a la baja sostenible en los próximos años". Actualmente su 'rating' es de 'Baa2', solo dos escalones por encima del bono basura.

Por si fuese poco, la liquidez en el mercado se ha secado. Los operadores de mercado consideran que la deuda italiana ha recibido un castigo superior al que sería razonable y consideran que en los próximos días podría recuperarse cierta normalidad. Esto haría que las rentabilidades cayesen y, por lo tanto, los precios subirían, dejando así importantes beneficios a sus tenedores. Es por este motivo que quienes poseen los bonos no quieren deshacer sus posiciones, dejando un mercado sin liquidez, explican diversas fuentes del mercado. "Ahora todo está muy barato y esperamos que vuelvan a entrar. De hecho hay exceso de demanda".

[Cuando las elecciones no solucionan nada y ganan los mercados]

Cuando hay pocas operaciones, el mercado se vuelve muy inestable y es pasto de los episodios de volatilidad como el que se vive hoy. "No se veía una situación tan complicada en los mercados desde el año 2012", explica una fuente del mercado, año en el que se produjo el rescate de España. El Banco Central Europeo (BCE) apenas puede entrar a inyectar liquidez porque el mercado está seco, lo que provoca que la formación de precios sea ineficiente. La curva de rentabilidades evidencia esta situación: el bono con vencimiento a 3 años paga una rentabilidad superior al 4 años (lo normal es que fuese al revés), y lo mismo pasa con el 6 años respecto al 7 y al 8 años.

La liquidez en el mercado ha desaparecido, quienes tienen bonos en cartera no los quieren vender porque creen que el castigo ha sido excesivo

La subida de las rentabilidades exigidas por el mercado a los tipos de medio plazo evidencia también que los inversores esperan años muy complicados para Italia. La subida de los bonos con vencimientos comprendidos entre 2 y 5 años (con incrementos de la rentabilidad superiores a los 150 puntos básicos en el último mes) muestra que los inversores están descontando el peor escenario posible para Italia: una crisis política y financiera prolongada. La caída del euro en los mercados muestra bien la preocupación de los inversores con la situación que vive Italia. La divisa lleva casi un mes cayendo ininterrumpidamente y ha pasado de intercambiarse a 1,24 dólares a apenas 1,15 dólares por euro.

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