SE PUEDE GANAR UN 2,7%... O PERDER

Banco Santander vuelve a vender estructurados pese al fiasco de sus Valores

El banco ha lanzado dos emisiones de bonos estructurados a pesar del recuerdo de productos parecidos como los Valores Santander, que provocaron fuertes pérdidas

Foto: Ciudad Financiera del Banco Santander en Boadilla del Monte. (EFE)
Ciudad Financiera del Banco Santander en Boadilla del Monte. (EFE)

La necesidad de ofrecer productos con algo de rentabilidad a sus clientes en una época de tipos de interés negativos está haciendo que los bancos españoles vuelvan a vender estructurados, a pesar de las pérdidas que muchos de ellos sufrieron en el pasado. También ha sucumbido a esta tentación el Banco Santander, la entidad más señalada por la venta de productos complejos sin contar con las preferentes de las antiguas cajas de ahorros, debido a los famosos Valores Santander. Este mes, ha registrado dos emisiones de bonos estructurados en la CNMV con los que se puede ganar un máximo del 2,7%, pero también perder hasta el 10%.

Un estructurado puede tener forma de depósito o de bono, y consiste en combinar un depósito normal con una apuesta (una opción) sobre un valor, cesta de valores o índices. De esta forma, si estos valores suben en bolsa, el interés que cobra el cliente será mayor. Pero ¿qué pasa si bajan? En contra de lo que cree la mayoría de los clientes bancarios, no están libres de riesgo, que puede limitarse a no cobrar intereses o llegar a sufrir pérdidas en el principal, como en el caso de los productos del Santander.

Ganar un 2,7%... o perder un 10%

Estos productos tienen un formato denominado 'autocancelable', que significa que, si se cumplen unos requisitos al cabo de un año, el cliente cobra sus intereses y el producto se cancela; si no se cumplen, se prorroga un año más. La primera de las emisiones registradas tiene una parte tradicional para el 90% de la inversión, que paga un cupón del 1,5%, y ofrece un 4% de interés para el 10% restante si la cotización en bolsa de Apple y las aseguradoras Allianz y Axa dentro de un año se encuentra por encima del valor en el momento de la compra del producto.

El consejero delegado de Apple, Tim Cook. (Reuters)
El consejero delegado de Apple, Tim Cook. (Reuters)

Si no es así, el producto se amplía un año más: si entonces las acciones superan el precio inicial, el interés será del 8%; en caso contrario, nos vamos al tercer año. Entonces, la condición se relaja, probablemente por las malas experiencias del pasado. En septiembre de 2019, bastará con que el precio supere el 80% del inicial, y en ese caso el cliente cobrará un 12% (un 12% sobre ese 10% del capital, es decir, un 1,2% sobre el total; sumado al otro 1,5% sobre el 90%, da menos del 2,7%). Ahora bien, si tampoco se cumple esa condición, "el cliente tendría pérdida de capital". Esta pérdida puede llegar a un máximo del 10% de su inversión.

El otro producto se basa en la cotización de la petrolera BP, la teleco francesa Orange y la tecnológica norteamericana Hewlett-Packard. Aquí el cupón es menor (del 1,5%) y el plazo más largo (cinco años), pero no hay posibilidad de pérdida. Un portavoz de la entidad explica que estos productos no se están comercializando activamente, sino que solo se ofrecen a aquellos clientes que solicitan un producto con mayor rentabilidad que la Cuenta 1, 2, 3, que, como es sabido, es el gran objetivo comercial del banco en España. Y en ese caso, asegura que se le explican claramente las condiciones y los riesgos, y se le realizan los test que exige la normativa europea MiFID.

El desastre de los Valores Santander

La Audiencia Nacional confirmó hace un año una sanción de 6,9 millones impuesta por la CNMV a la entidad presidida por Ana Botín por incumplir las normas de información en la comercialización de los Valores Santander en 2007. Este producto eran bonos convertibles en acciones, que pagaban unos intereses muy elevados (el 7,3% el primer año), pero que, a cambio, se transformaban en acciones al quinto año a un precio ya superior al de cotización en el momento de la emisión.

La presidenta del Banco de Santander, Ana Botín. (EFE)
La presidenta del Banco de Santander, Ana Botín. (EFE)

Cuando llegó el momento del canje, las acciones del banco cotizaban un 55% por debajo de ese precio; es decir, los clientes recibían unas acciones que valían en mercado un 55% menos de lo que habían pagado por ellas. De ahí que los afectados hayan interpuesto un rosario de demandas, aunque no siempre con condenas para el banco; hay jueces que consideran que se les informó adecuadamente y que los riesgos se comprendían fácilmente. También ha tenido problemas con otros productos estructurados, como los qe invertían en los fondos de Madoff o los basados en bonos de Lehman vendidos por su banco privado Banif.

Santander no es el primero en apuntarse a la nueva moda de los estructurados, en los que el cliente no tiene más remedio que asumir riesgo si quiere una rentabilidad superior a los intereses pírricos de los productos conservadores. A muchos de ellos se les había pasado de depósitos a fondos, pero no pudieron soportar las pérdidas del verano pasado o las del terrible arranque de 2016. Algunas entidades, incluso, ofrecen créditos para comprar estos productos (venta apalancada), lo que dispara los riesgos, y otras no alertan adecuadamente de ellos, como Popular o Sabadell.

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