hay que exigir el detalle de los riesgos

Ojo con los estructurados: se puede perder dinero aunque el banco lo disfrace

La ansiedad de la banca por colocar productos estructurados está llevando a una ocultación del riesgo de algunos productos. Como normal general, se puede perder dinero en ellos

Foto: Un tapete de juego con el título de la película 'Casino Royale' (Reuters)
Un tapete de juego con el título de la película 'Casino Royale' (Reuters)

Es muy probable que, si se pasa cualquier día de estos por su sucursal bancaria, le ofrezcan un producto estructurado para obtener una rentabilidad muy superior a la que ofrece cualquier otra alternativa en estos momentos: depósitos tradicionales, deuda pública o bolsa. El problema es que, en algunos casos, las entidades están dando la impresión de que estos productos no pueden perder, apoyándose en el 'semáforo del riesgos' de Guindos. Si quiere evitar sustos, lo mejor es dar por sentado que existe peligro de perder dinero, como ha ocurrido históricamente con los estructurados. Ya se sabe que una mayor rentabilidad siempre va acompañada de mayor riesgo.

Estos casos de información deficiente aparecen incluso en las ofertas de las web de algunas entidades, como Sabadell y Popular. Por ejemplo, el primero está colocando entre sus clientes el Depósito Combinado Plus, que consiste en un producto a un año que destina una parte a un depósito bancario normal y otra a un fondo de inversión. El producto ofrece un 0,75% si se pone más dinero en el fondo que en el depósito. El problema es que estos fondos no son garantizados sino perfilados (perfil prudente, equilibrado o dinámico), lo cual significa que pueden sufrir pérdidas si los mercados van mal

Josep Oliu, presidente del Banco Sabadell
Josep Oliu, presidente del Banco Sabadell

Como pueden ver en la información que ofrece en su web en el enlace anterior, el banco que preside Josep Oliu califica este producto con el nivel de riesgo más bajo del citado semáforo de Economía, 1/6, lo cual en teoría significa que el depósito garantiza el capital, pero un poco más abajo reconoce "posibilidad de sufrir pérdidas en la inversión por las fluctuaciones de su cotización o de los elementos que determinan su precio de mercado". Asimismo, aunque sí advierte sobre la iliquidez de este estructurado -tiene penalización rescatar el dinero antes del vencimiento- no da ninguna indicación sobre su complejidad.

Popular también esconde los riesgos

Muy similar es el caso del Depósito Combinado Suma Rentabiliad del Popular, un producto a 13 meses que invierte el 50% en un depósito al 1% TAE y el otro 50% en una amplia gama de fondos de su propia gestora, con la novedad de que el cliente puede mover su dinero de uno a otro según él mismo (ojo, no un asesor) vea cómo van los mercados. Al igual que en el caso anterior, no se trata de fondos garantizados, por lo que existe riesgo de perder dinero si el mercado en el que invierte el fondo elegido sufre caídas. 

Al igual que el Sabadell, la entidad presidida por Ángel Ron califica este estructurado con el nivel de riesgo 1/6 y alerta sobre la penalización si se saca el dinero antes del fin del plazo, pero tampoco avisa sobre su complejidad. Y lo más grave: a diferencia del banco catalán, no advierte en la información comercial de la posibilidad de sufrir pérdidas.

Ángel Ron, presidente del Banco Popular.
Ángel Ron, presidente del Banco Popular.

ING Direct también se ha sumado a la moda de los estructurados, esta vez en formato fondo de inversión: se trata del Fondo Naranja Euro25, a dos años de plazo, que ofrece la 25% de la revalorización del índice europeo EuroStoxx 50 en ese período. En el otro extremo, protege de las posibles pérdidas pero sólo hasta el 30%: lo que caiga el índice más allá de esa cifra sí lo asume el cliente. Al menos, en este caso la publicidad sí advierte de esta circunstancia y da ejemplos concretos, si bien no incluye el semáforo de riesgo de los fondos (diferente del de los depósitos). Éste sólo aparece en el documento 'Datos fundamentales para el inversor', donde lo ubica en 4/7 (esta escala tiene siete niveles en vez de seis).

¿Por qué vuelven los estructurados?

Este nuevo 'boom' de los estructurados deriva de la situación actual de tipos y de los mercados. Tras el fin de la guerra de depósitos y con las bajadas de tipos de interés por parte del BCE, los clientes tradicionales de las entidades se quedaron  sin rentabilidad en los productos seguros. La primera reacción de las entidades fue pasarlos masivamente de depósitos a fondos -de ahí el fuerte crecimiento de estos productos en los últimos meses-, cuanto menos mixtos o directamente de bolsa. El batacazo del mercado de finales de 2015 y principios de 2016 provocó fuertes pérdidas a unos ahorradores que no tienen el perfil para aguantarlas, y que exigieron salir inmediatamente de esos productos arriesgados.

¿Qué podían ofrecerles las entidades entonces? La respuesta han sido los estructurados de nuevo, pese a su mal comportamiento en la crisis financiera. Un estructurado puede tener forma de depósito o de bono, y consiste en combinar un depósito normal con una opción (una apuesta) sobre un valor, cesta de valores o índices. Esto consigue que, si estos valores suben en bolsa, el interés que cobra el cliente sea mayor. Pero, ¿qué pasa si bajan? En contra de lo que mucha gente cree, no están libres de riesgo, como hemos visto y como demuestran los precedentes de  los 'valores Santander', los productos basados en bonos de Lehman o los bonos convertibles del Popular

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