DEPENDE DE QUE EL RESTO, INCLUIDO IRÁN, ACEPTE

El crudo se frena pese al acuerdo de Arabia Saudí y Rusia de congelar su producción

Cuatro de los mayores productores de petróleo del mundo, Arabia Saudí, Rusia, Venezuela y Catar se veían hoy las caras para intentar frenar el desplome de los precios del petróleo

Foto: Sede de la OPEP (Efe)
Sede de la OPEP (Efe)

Cuatro de los mayores productores de petróleo del mundo, Arabia Saudí, Rusia, Venezuela y Catar se veían hoy las caras para intentar frenar el desplome de los precios del petróleo que tanto daño está haciendo a las arcas de los países exportadores -a unos más que a otros- en un escenario de exceso de oferta. Finalmente, aunque no se recortará la producción, el acuerdo alcanzado para congelarla en los niveles de bombeo de enero es un paso. 

Este ha sido el resultado de un encuentro que no se ha hecho público hasta este mismo martes y en el que primero se reunían los ministros de energía de Arabia Saudí y Rusia, a los que luego se sumaban el venezonalo y el catarí, que ejercía de anfitrión en la ciudad de Doha. Tras conocerse su existencia, los precios del barril se disparaban hasta un 5% alcanzando los 35 dólares en el caso del Brent por la expectativa de que finalmente el cartel tome cartas en el asunto.

Sin embargo, tras conocer el resultado de la cumbre, los ánimos de los inversores se han enfriado ligeramente. Y es que, según ha anunciado el ministro catarí de Energía, Mohammed Saleh al-Sada, "con  el objetivo de estabilizar los mercados de petróleo, los cuatro países han acordado congelar la producción en su nivel de enero siempre que los otros grandes productores hagan los mismo". Es decir, que para que se congele la producción el resto de exportadores tiene que pasar por el aro, incluido Irán, que acaba de volver al circuito después de levantarse el embargo impuesto en 2012 y es poco probable que ceda. Por la tarde, el barril de Brent, la referencia del crudo en Europa, descendía hasta la cota de los 32 dólares, con una caída de casi el 4%.

Intereses enfrentados entre exportadores

Con todo, la situación es la siguiente: el precio del petróleo se encuentra deprimido desde que en julio de 2014 comenzó su descenso desde los 100 dólares por barril hasta la cota de los 30 dólares como consecuencia del sobre abastecimiento que hay en el mercado. Esto ha provocado un serio agujero en las cuentas de los países productores con los costes de extracción más elevados que no pueden permitirse un crudo tan barato. A pesar de sus llamamientos y las presiones llevadas a cabo para que se recorte la producción, a fin de equilibrar la oferta y la demanda y con ello frenar la caída del precio, la Organización de Países Productores de Petróleo en las reuniones mantenidas desde 2014 se ha negado en reducir el bombeo que se mantiene en máximos históricos.

Por ello, teniendo en cuenta que hablar de la OPEP es hablar de Arabia Saudí, en tanto que es el miembro con más peso y el mayor exportador de crudo del mundo, la reunión con Rusia de este martes ha acaparado todas las miradas. No en vano, Arabia Saudí es el principal responsable de que que no se produzca un recorte de la producción. Y es que el país puede resistir ante los bajos precios -tiene pozos en los que el bombeo le cuesta menos de 20 dólares por barril- con tal de ganar cuota de mercado en una 'guerra' por la hegemonía mundial sobre el petróleo contra Estados Unidos una vez que el shale oil -crudo obtenido de los esquistos de las rocas- es imparable, salvo por el lado de los costes de extracción.

Por su parte, Rusia es uno de los países que más está sufriendo el mercado bajista del oro negro. Es el segundo mayor exportador de crudo del mundo y el desplome de un 70% en algo más de año y medio está haciendo mucho daño en sus arcas del Estado en un momento en el que su economía se enfrenta a una profunda crisis. De hecho, el Kremlin ha recortado el gasto estatal para este año en otro 10% después de hacer lo propio en 2015. Según los presupuestos aprobados en octubre, el déficit previsto para este año es del 3% del PIB, sin embargo, la estimación se hizo con un barril en los 50 dólares de media para 2016, algo que el presidente Vladimir Putin ya ha calificado de "poco realista".

Pero ahora que parece que Rusia ha sido capaz de suavizar la postura de Arabia Saudí ante la producción, no sólo por la cuenta que le traea ella, sino también a otros países como Venezuela, el nuevo obstáculo es Irán. No en vano, la economía iraní ve la luz tras sufrir una contracción de entorno al 20% en los últimos años y ha comenzado a bombear a toda velocidad para aumentar los antes posible sus ingresos y comenzar a tapar los agujeros que estos cuatro años han quedado en sus arcas. De hecho, según informó este mismo fin de semana su viceministro del petróleo, Roknedin Yavadí, la producción se ha incrementado en 400.000 barriles por día y tienen previsto aumentarla en otros 200.000 y así llegar prograsivamente hasta el millón de barriles diarios.

Fuente Bloomberg
Fuente Bloomberg
Mercados

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
0 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios