Caso Bankia: ¿qué pasa con las marcas cuando una empresa es absorbida por otra?
  1. Jurídico
Cambio de imagen

Caso Bankia: ¿qué pasa con las marcas cuando una empresa es absorbida por otra?

La elección de un nuevo signo distintivo es una decisión importante para las organizaciones con activos de propiedad intelectual muy valiosos

placeholder Foto: CaixaBank instala su marca en las Torres Kio de Madrid. (EFE)
CaixaBank instala su marca en las Torres Kio de Madrid. (EFE)

El nuevo gigante bancario surgido de la fusión CaixaBank y Bankia continúa con su cambio de imagen. El proceso comenzó hace apenas un mes con la sustitución del logo del banco madrileño de las Torres Kio por la icónica estrella azul. La idea es que, para mediados de junio, el rótulo Bankia haya desaparecido por completo, desde el interior y exterior de cajeros hasta la aplicación móvil. Esa fue la decisión pactada entre ambas entidades financieras, que descartaron adoptar otras denominaciones y se inclinaron por operar bajo la marca catalana.

Más allá de las razones tras esta decisión, este caso pone sobre la mesa una pregunta importante. ¿Qué ocurre con la marca de una empresa una vez ha sido absorbida? "Se trata de una cuestión relevante sobre todo para las organizaciones de gran tamaño, ya que sus activos de propiedad industrial tienen mucho valor", revela Amparo del Río, responsable jurídico de Marcas de Pons IP. De hecho, esta cuestión fue un punto esencial de las conversaciones entre los dos bancos españoles.

Foto: El presidente de Bankia, José Ignacio Goirigolzarri (d), junto al consejero delegado de Bankia, José Sevilla. (Efe)

En este tipo de operaciones, por tanto, las compañías tienen principalmente dos opciones. La primera, diseñar una nueva marca para designar la nueva organización, como así lo hizo BBVA al fusionarse los bancos de Bilbao, Vizcaya y Argentaria. La segunda es adoptar una de las dos ya existentes en detrimento de la otra, como ha ocurrido con CaixaBank.

Ante este segundo escenario, lo normal es que se fije un periodo de carencia durante los cuales se comparten ambos signos. "Es una época transitoria que está orientada a que los consumidores se familiaricen con la nueva denominación", resume la abogada.

Al fusionarse, las entidades optan por la marca de más notoriedad o mejor reputación

Las marcas caducan

La importancia de abordar esta cuestión en las negociaciones no se limita a la elección de un nombre bajo el que operará la nueva empresa, sino que también está en juego el poder perder los derechos de propiedad intelectual. Al fin y al cabo, la ley obliga a las compañías a hacer un "uso efectivo y real" de la marca para los productos o servicios para los cuales se haya registrado. De no utilizarse durante cinco años ininterrumpidos, se podría declarar su caducidad.

Esta decisión puede tomarla tanto la Oficina Española de Patentes y Marcas (OEPM) como un tribunal tras la petición de un tercero interesado en anular el signo porque, por ejemplo, quiere usar uno parecido.

Foto: Algunos de los diseños que han hecho famoso a Mr. Wonderful

Para evitarlo, Del Río explica que lo habitual es, o bien vender los activos a un tercero, o bien seguir utilizándolos de alguna manera. Por ejemplo, creando un producto específico dentro de CaixaBank que sea una línea de inversión bajo el nombre de Bankia. En este sentido, matiza que el signo distintivo se entiende usado cuando se emplea tal cual está registrado "pero también cuando se usan elementos que difieran la marca, pero no la alteren de manera significativa".

Asimismo, se puede declarar el fin de una marca si no se renueva conforme a las condiciones previstas en la ley o si su titular renuncia a ella.

Otros países

Por otro lado, la letrada recuerda que las organizaciones de gran tamaño deben tener en cuenta otro elemento significativo: sus activos de propiedad intelectual en otros países. Al fin y al cabo, cada territorio tiene un sistema diferente para llevar a cabo el registro de marca, por lo que se podría perder la marca en una región determinada si en un tiempo no ha sido usada. "Se llama proceso de cancelación", especifica Del Río.

Ejemplo de ello fue una sentencia de la Audiencia Provincial de A Coruña que, en febrero de 2018, dio la razón a un banco de Betanzos, Abanca Corporación Bancaria, frente a una entidad internacional de origen esloveno, llamada Abanka Vipa, que tenía registrada su marca en varios lugares, entre ellos España. El tribunal confirmó la caducidad de la marca de la compañía extranjera al constatar que no había hecho un "uso efectivo y real" de ella en nuestro país.

Señor con maletín

Detrás de toda gran historia hay otra que merece ser contada

Conoce en profundidad las 20 exclusivas que han convertido a El Confidencial en el periódico más influyente.
Saber más
Caso Bankia Propiedad intelectual Bancos españoles Empresas
El redactor recomienda