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Más allá de la reforma de la Puerta del Sol: qué pasa en las calles aledañas al kilómetro 0
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Más allá de la reforma de la Puerta del Sol: qué pasa en las calles aledañas al kilómetro 0

La remodelación del centro de Madrid es uno de los proyectos estrella del Gobierno municipal e incluye parte del entorno. Aun así, otros enclaves del centro necesitan rehabilitarse

Foto: Vista de la calle de Carretas desde la Puerta del Sol. (EFE/Juanjo Martín)
Vista de la calle de Carretas desde la Puerta del Sol. (EFE/Juanjo Martín)

Poner a punto el centro de Madrid para los nuevos usos que tiene. Ese es el reto que enfrenta la gran intervención que sufre en estos momentos la emblemática Puerta del Sol, el kilómetro 0 español en el que todo turista quiere fotografiar su pie. Más allá de la dureza que volverá a tener ese lugar histórico, las obras abarcan numerosas calles adyacentes englobadas en el mismo proyecto, lo que aportará consistencia y armonía a lugares por los que transitan miles de personas al día. No obstante, en la configuración actual continúan los ecos del pasado, cuando la predominancia del vehículo privado desterraba a los peatones de un espacio público que ahora se reconfigura para que sea mucho más amable para los transeúntes.

Foto: Recreación de como quedará la Puerta del Sol tras su remodelación. (Ayuntamiento de Madrid)

El geógrafo y urbanista Antonio Giraldo considera que esta intervención no es tan importante por el rediseño de los elementos de la Puerta del Sol, sino por la transformación que sufrirán las calles aledañas, como la Carrera de San Jerónimo, cortada al tráfico desde Canalejas hacia el kilómetro 0 desde hace más de un año. “Este diseño amplio es un acierto, aporta uniformidad al centro”, agrega el experto.

En cambio, no le pasa desapercibido que el distrito centro es donde recaen las miradas de los gobernantes: “El eje comercial entre Montera, Callao y Sol se reforma cada 15 años, mientras en la periferia hay calles que no se han tocado en 70 años”. Sin ir más lejos, la calle Arenal fue intervenida en 2021 y la anterior data de 2006, y el año pasado también se intervino la calle Montera. “Lo suyo hubiera sido integrar aquellas reformas con la de ahora en Sol porque, por ejemplo, los pavimentos no coinciden, e incluso hubiera sido más barato”, puntualiza Giraldo.

Las plazas

La intervención de Sol es un buque insignia, una señal de identidad del actual Gobierno municipal, “y se inaugurará antes de las elecciones, pero esto es muy clásico, reformar un lugar tan simbólico te da una visibilidad que no consigues en otros sitios”, opina el urbanista. Desde su punto de vista, ahora mismo las plazas de las Descalzas y de Jacinto Benavente son los espacios que necesitan ser intervenidos con mayor urgencia en el centro de Madrid. “La primera está completamente desconfigurada y podría arbolarse mucho más, y la segunda obedece todavía a la predominancia del coche con esas entradas al parking en medio de la plaza”, desarrolla el también geógrafo.

Foto: Lona publicitaria en defensa del sector del cerdo instalada el pasado febrero en la Puerta del Sol. (EFE/Javier Ríos)

En el caso de la plaza de Jacinto Benavente, “hay tres pasos de peatones con semáforos sin sentido, y habría que reorganizarla porque ahora que no hay tráfico en Carretas, no hay motivo para seguir manteniéndola así”, agrega Giraldo. Sigfrido Herráez, actual decano del Colegio Oficial de Arquitectos de Madrid (COAM), fue el encargado de la última remodelación de Jacinto Benavente en sus tiempos de concejal de rehabilitación urbana. “Eso la gente no se acuerda, pero era una dársena de autobuses, entera, y conseguimos que los vehículos ocuparan un tercio de la plaza”, rememora.

placeholder Vista de la calle Arenal. (EFE/Chema Moya)
Vista de la calle Arenal. (EFE/Chema Moya)

De aquello hace ya 25 años, el tiempo que una ciudad como Madrid necesita para adaptarse a los cambios: “Yo lo veo en París o Berlín. Las remodelaciones son necesarias simplemente por el uso y la mejoría de los pavimentos”, en términos del decano del COAM. De hecho, el Colegio fue la entidad que junto al Ayuntamiento de Madrid llevó a cabo el concurso del proyecto de remodelación de la Puerta del Sol y sus alrededores. “La ciudad tiene una tendencia que es ganar mucho espacio para el peatón en detrimento del coche y eso va a hacer una ciudad más amable”, reflexiona.

No caben los peatones

Herráez también menciona la plaza de las Descalzas y ubica su potencial intervención como la que él mismo realizó en la década de los 90 con los primeros fondos europeos que llegaron a la capital y que modernizaron Lavapiés. “Ahora se debería plantear una breve operación parecida con una década continuada de proyectos que mejoren el casco histórico”, apuesta. Su experiencia le dice que hay otras zonas que necesitan remodelarse, como la Cava: “Pasé por ahí el otro día y es que lleva 20 años sin tocarse. La gente no va por las aceras porque no caben. Y lo mismo le pasará a la plaza de la Cebada con el nuevo edificio. Todo eso necesita una operación porque no puede ser que una calle atraviese tres plazas seguidas en el Madrid de los Austrias”, sostiene.

Foto: Recreación de como quedará la Puerta del Sol tras su remodelación. (Ayuntamiento de Madrid)

A nadie se le escapa que para materializar esa “amabilidad” a la que se refiere el arquitecto el verde urbano debe ser una constante en las calles y plazas. “Madrid es la ciudad que más árboles tiene en las calles, y con esa dinámica hay que continuar. Y se puede hacer con algunos que no crecen ni desarrollan copa y que sus raíces no destruyen el pavimento. Son actuaciones muy pequeñitas pero que aportan gran calidad de vida al vecindario”, precisa el decano del COAM.

Él sabe que el clima continental de Madrid hará que la sequedad y dureza sean los dos adjetivos predominantes a la hora de describir el calor y el frío de la capital. “Tenemos que proteger a la ciudadanía de esto con elementos urbanos, como los bancos. Son fundamentales en verano porque las personas mayores necesitan esa parada. O las fuentes con agua disponible”, ejemplifica Herráez.

Sombras y verde urbano, el futuro

Giraldo también identifica el principal reto de Madrid con la creación de sombras en sus calles. “Quizá muchas de ellas, secundarias, haya que arbolarlas, pero hablamos de un entorno muy comprometido, con gran infraestructura subterránea. Los toldos podrían ser una buena idea, y podrían haberse planteado algo más permanente en forma de pérgolas. De esto sabe mucho Ángela Peralta, arquitecta y urbanista en Paisaje Transversal, que actualmente trabaja en un proyecto con el Ayuntamiento de Madrid centrado en mejorar la accesibilidad peatonal en el centro. “Desde el principio hemos visto una predominancia del vehículo privado en calles muy estrechas, y se nota que el peatón queda expulsado”, empieza.

placeholder La estatua ecuestre de Carlos III en la Puerta del Sol rodeada de maquinaria y material de construcción. (EFE/Emilio Naranjo)
La estatua ecuestre de Carlos III en la Puerta del Sol rodeada de maquinaria y material de construcción. (EFE/Emilio Naranjo)

También afirma que en la zona centro de Madrid hay una gran carencia de zonas verdes y espacios permeables, así que “no todas las calles son cómodas y confortables desde el punto de vista climático”. Del mismo modo, esa zona “ha sufrido un proceso de turistificación con usos transformados hacia la masividad con mucho tránsito de personas, y si a ello se le suma el transporte privado, las reformas son muy complejas”, añade.

Peralta señala el futuro. El espacio público deberá estar orientado a la diversidad de usos, y así lo ejemplifica: “Si en una calle tiene que pasar el coche de forma inevitable y controlada, será mejor crear una calle con prioridad peatonal que con espacios segregados para coche y peatón”. Asimismo, la urbanista de Paisaje Transversal indica que falta mobiliario para que los espacios públicos se puedan usar de forma libre y no únicamente destinados a la hostelería.

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Vista de la plaza de Jacinto Benavente. (EFE/J.J. Guillén)

“La infraestructura verde será esencial para conseguir la comodidad urbana, además de que ayuda en la lucha contra el cambio climático. Podemos pensar en infraestructuras verdes a pequeña escala, aunque requieran un tipo de custodia más compartida”, incide la experta. En realidad, a lo que se refiere es que el Consistorio no tiene que ser el único agente encargado de enverdecer las calles, sino que los comerciantes y vecinos pueden impulsar iniciativas para conseguir dicho objetivo.

Poner a punto el centro de Madrid para los nuevos usos que tiene. Ese es el reto que enfrenta la gran intervención que sufre en estos momentos la emblemática Puerta del Sol, el kilómetro 0 español en el que todo turista quiere fotografiar su pie. Más allá de la dureza que volverá a tener ese lugar histórico, las obras abarcan numerosas calles adyacentes englobadas en el mismo proyecto, lo que aportará consistencia y armonía a lugares por los que transitan miles de personas al día. No obstante, en la configuración actual continúan los ecos del pasado, cuando la predominancia del vehículo privado desterraba a los peatones de un espacio público que ahora se reconfigura para que sea mucho más amable para los transeúntes.

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