La gestión de la marcha nazi acorrala a Mercedes González, apuesta de Sánchez
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FAVORITA PARA LA ALCALDÍA EN 2023

La gestión de la marcha nazi acorrala a Mercedes González, apuesta de Sánchez

Dentro del propio PSOE, comienza a sembrar dudas. PP, Más Madrid, Vox e IU han pedido explicaciones y hasta su dimisión del cargo que ostenta desde finales de marzo

Foto: La delegada del Gobierno en Madrid, Mercedes González. (EFE)
La delegada del Gobierno en Madrid, Mercedes González. (EFE)

La marcha de decenas de neonazis por el barrio madrileño de Chueca coreando consignas homófobas ha abierto un cisma en la Delegación del Gobierno en Madrid y ha vuelto los focos sobre su titular, Mercedes González. La apuesta de Pedro Sánchez como potencial candidata a la alcaldía de la capital en 2023 está sufriendo un duro correctivo por izquierda y derecha, pidiendo en algunos casos su dimisión. Las aparentes contradicciones en sus versiones sobre por qué no prohibió la manifestación han desatado las dudas hasta dentro de su propio partido, donde comienzan a cuestionar su labor al frente de una institución clave a nivel nacional y también para la política regional.

La socialista, que cumplirá seis meses en el cargo en los próximos días, está afrontando su primera gran crisis desde que llegó. Este martes, cambió su argumentación después de que El Confidencial publicara que su departamento sabía que tras la convocatoria se encontraba un conocido líder de extrema derecha. Inicialmente, había defendido que ella y su equipo fueron engañados por los organizadores al pedir permiso para una movilización con otros fines y que no tenían indicios de que fueran a actuar contra los colectivos LGTBI. Tras esto, admitió que sí conocían al personaje que estaba detrás, pero sostuvo que no tenían "argumentos legales" para tumbarla, "tenga la trayectoria que tenga". Durante la rueda de prensa que ofreció para explicar lo sucedido llegó, incluso, a rechazar que vaya a dimitir. Delegación impondrá una sanción administrativa de 600 euros, el máximo previsto, para los dos convocantes.

Foto: Manifestación de grupos de extrema derecha en Chueca y el centro de Madrid. (Sergio Beleña)

Fuentes socialistas consultadas por este medio entienden que el asunto no se ha llevado de la mejor de las maneras. "Esto es un lío, pero la explicación es mejorable", reconocen fuentes del PSOE madrileño, que confían en que se reconduzca la polémica. "Si se tenían datos de quiénes eran los convocantes, no se tenía que haber permitido", apostillan otras voces de la organización: "No se permite y punto", zanjan estas, que destacan además que el puesto de delegada del Gobierno es un arma de doble filo, especialmente sensible ante el electorado de izquierdas. Los acontecimientos se han producido en pleno arranque de las primarias del PSM. Desde las dos grandes candidaturas, las de Juan Lobato y Javier Ayala, respaldan a González.

Recuerdan las fuentes consultadas que el episodio no es el primero "discutible" bajo el mando de González y apuntan a las cargas efectuadas en las movilizaciones contra la homofobia tras el asesinato de Samuel al grito de "maricón" en Galicia. Ninguno olvida tampoco la primera rueda de prensa con José Luis Martínez-Almeida, alcalde capitalino, en la que ambos se enzarzaron en una bronca. Los dos tuvieron que rectificar posteriormente.

La manifestación neonazi en Chueca acarrea también enfrentamiento político

Algunas fuentes van más allá y consideran que el problema no es tanto la persona, sino el cargo, y señalan otras polémicas con José Manuel Franco al frente, como la prohibición de las marchas del 8-M este 2021 o las cargas policiales frente a la Asamblea de Madrid hace un año. "Es un puesto que quema", apunta una fuente socialista. "Es un cargo que pocas veces da buenas noticias y en el que estás muy expuesto", concluye otra.

González fue nombrada delegada el pasado 30 de marzo tras una extensa experiencia como concejala en el Ayuntamiento de Madrid. Su llegada, tras la salida de Franco, fue leída como un intento de dar un impulso político al cargo, en plena campaña electoral madrileña, y de relanzar su figura. Desde el entorno de la propia socialista se apuntaba en esta línea y, si bien rechazaban que fuese a convertirse en un ariete partidista, sí se incidía en que la Delegación no era "un jarrón chino". Ella misma, en la rueda de prensa mencionada con Martínez-Almeida, aseguró que defendería al presidente del Gobierno si este era criticado en su presencia.

Foto: La delegada del Gobierno en la Comunidad de Madrid, Mercedes González. (EFE)

La delegada fue vista entonces como una apuesta de Ferraz de cara a los comicios municipales de 2023. Diversas fuentes socialistas comenzaron entonces a apuntar a su nombre como favorita, pese a los dos años restantes para las urnas, para disputar Cibeles al PP. Más recientemente, fuentes de la federación la han situado con serias opciones de ser la secretaria general de la nueva agrupación creada para la ciudad de Madrid. Ahora, las dudas se contagian también hacia su futuro y fuentes socialistas auguran que lo tendrá difícil para aguantar dos años si se atiende al historial que está mostrando: "No creo que llegue".

Piden su dimisión

El resto de formaciones se han volcado en su contra. El PP madrileño ha pedido su dimisión y su portavoz en la Asamblea, Alfonso Serrano, deslizó que Delegación habría sido permisivo a sabiendas de la situación que se viviría. Los populares rechazaron una declaración institucional en la Cámara por incluir referencias que, a su juicio, daban por buena la versión de González de que había sido engañada. Vox habló directamente de una actuación "sospechosamente negligente" que buscaba tapar otros asuntos como las movilizaciones del País Vasco y volver a vincularlos con la homofobia.

En la izquierda, la reacción tampoco ha sido menor. Algunos dirigentes de Más Madrid pidieron que la delegada asuma "responsabilidades" por lo acontecido, aunque su líder, Mónica García, se limitó este martes a reclamar nuevas "explicaciones" después de que las informaciones de este medio confirmaran que había contradicciones en su primera versión. "Las explicaciones se han contradicho al siguiente día. ¿Cómo nos puede garantizar que mañana no vuelve a haber una manifestación nazi en Madrid?", aseguró García. Otro diputado de la formación, Emilio Delgado, fue más allá: "Fuera la delegada del Gobierno de nuestros barrios". Desde UP, su portavoz madrileña, Carolina Alonso, se limitó a señalar que estas movilizaciones "no deberían tener lugar". IU sí que le ha instado a que presente su renuncia.

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