NI ALUMNOS NI ANCIANOS

Buses y caterings, daños colaterales del parón de Madrid: "Un 98% de cancelación"

Las empresas que gestionan comedores y las dedicadas al transporte colectivo y al turismo sufren en sus cuentas la cancelación de los viajes del Imserso y de la docencia en Madrid

Foto: Fotos: Pixabay
Fotos: Pixabay

La suspensión educativa en la Comunidad de Madrid a causa del coronavirus tiene consecuencias más allá de estudiantes, profesores y padres. Entre las 'víctimas colaterales' de este parón se encuentran los servicios de restauración colectiva —los caterings de escuelas o universidades— y las empresas de alquiler de autobuses a los que, hasta ahora, subían cientos de alumnos de camino a unos colegios que estarán cerrados al menos dos semanas.

La patronal Food Service España - Asociación Española de Restauración Colectiva comunica a este diario que algunas compañías aplicarán Expedientes de Regulación Temporal de Empleo (ERTEs) "hasta la reanudación de los servicios de comedor, variables en función de las medidas que pueda adoptar el Gobierno para paliar esta situación". No todas y cada una a su modo, recalcan, pero varias de ellas reducirán o suspenderán la jornada de sus trabajadores ante una demanda menguante.

La sombra de la quiebra planea sobre las pequeñas empresas de restauración, que encajarán peor el golpe que las compañías más grandes

Otro de los problemas que afrontan estas empresas es la pérdida de sus materias primas; es decir, alimentos perecederos adquiridos en grandes cantidades que no podrán ser servidos en las cantinas de guarderías, institutos de Formación Profesional o universidades. Por ello, han solicitado una reunión con la Consejería de Educación y Juventud de la Comunidad de Madrid para aliviar "el impacto en el sector" de la suspensión de clases.

Según la Ley de Contratos del Sector Público, la CAM podrá indemniza en concepto de "daños y perjuicios" a las perjudicadas. "Acordada la suspensión, la Administración abonará al contratista (...) gastos salariales del personal que necesariamente deba quedar adscrito al contrato durante el período de suspensión", reza el texto.

Un comedor escolar vacío. (Wikimedia Commons)
Un comedor escolar vacío. (Wikimedia Commons)

La sombra de la quiebra planea sobre los pequeños servicios de restauración, que encajarán peor el golpe que las compañías más grandes. "Muchas pymes solo trabajan en colegios mientras que otras, de mayor plantilla, ofrecen servicios más diversificados e incluso están presentes fuera de la región o de forma estatal", explican desde Comisiones Obreras.

El sindicato también recuerda que en marzo —mes sin vacaciones y previo a Semana Santa— los caterings suelen adquirir mayores cantidades de alimentos perecederos. Un estocaje que, probablemente, vaya de la nevera al contenedor.

Además, por las peculiaridades del curso escolar —nueve meses lectivos y tres de vacaciones de verano— los más de 30.000 empleados del sector que trabajan en la Comunidad suelen tener contratos de fijo discontinuo. "Y los ERTEs que algunas empresas van a poner en marcha les va a dificultar el acceso al subsidio de desempleo". "Todo ello en un ámbito ya de por sí precario y en el que más del 90% de los empleados son mujeres", añaden desde CCOO.

Buses vacíos

Sin niños que llevar a las aulas y con ancianos recluidos en sus casas, las empresas de alquiler de autobuses también se encaminan hacia un marzo negro. Y veremos cómo llegan a abril. "Las cancelaciones para los próximos 15 días superan los 40.000 euros", expresa a este diario Pedro Redruejo, gestor de una empresa de alquiler de autocares que lleva su apellido y que cuenta con una flota de 18 vehículos y 23 chóferes.

Según calcula, el 60% de su facturación proviene de estos dos sectores críticos. El resto, del traslado de trabajadores a sus oficinas. "Afortunadamente para nosotros, no teletrabajan", ironiza.

Foto: Pixabay.
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Algunos de sus empleados reducirán sus jornadas. Otros cogerán vacaciones. "Y hay contratos que finalizan ahora, y que no podremos renovar hasta que pase, al menos, Semana Santa", añade Redruejo. Aplicar un ERTE, comenta, ha estado sobre la mesa, pero no creen que vayan a hacerlo.

Las cancelaciones para los próximos 15 días superan los 40.000€ . Los colegios y los viajes para ancianos nos suponen el 60% de la facturación

Sin Imserso ni colegio, a Autocares Nájera también se le complican las cuentas. "Además de a las clases, a excursiones y de visitas culturales, también llevamos a los menores a actividades extraescolares, algo que también se ha suspendido", comentan desde la empresa. Si la situación se prolonga más de las dos semanas previstas, no descartan iniciar un Expediente de Regulación Temporal de Empleo. El parón escolar, comentan, supondrá un descenso del 50% de su actividad.

Vacía al completo —o casi— está la flota de 100 buses de Autocares Jiménez, según comenta Rafael, gerente de la empresa y también asesor de la Asociación de Transporte Turístico de Calidad. Los empleados de algunas pocas empresas sí acudirán mañana al trabajo en sus vehículos. Pero el 98% de sus reservas turísticas se han cancelado. Y todas las rutas escolares.

Foto: Pixabay.
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"Sin ingresos nos estamos jugando perder la licencia", añade. El ERTE, dice, se avecina. De sus 200 trabajadores, unos 150 están afectados directamente por las anulaciones.

"O el gobierno toma medidas mañana —como la exención o el aplazamiento de impuestos y abrir una línea de crédito que no dependa de los bancos— o gran parte del sector echará el cierre", declara Jiménez. Si la situación no mejora, decenas de buses se quedarán 'sine die' en las cocheras. Los garages se llenan y los comedores se vacían.

Madrid

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