UNA SEMANA PARA EL ARRANQUE DE LA CAMPAÑA

¿Hay veto o no a Arrimadas? Lo que dijo Iceta y lo que dice su estrategia de campaña

El primer secretario deja la puerta entreabierta a una eventual investidura de la aspirante de Cs, aunque el PSC afirma que mantiene su doble no: a los independentistas y a la formación de Rivera

Foto: Pedro Sánchez y Miquel Iceta, durante el desayuno informativo organizado por Europa Press en Madrid este 27 de noviembre. (EFE)
Pedro Sánchez y Miquel Iceta, durante el desayuno informativo organizado por Europa Press en Madrid este 27 de noviembre. (EFE)

¿El único presidente constitucionalista que puede haber es Miquel Iceta? "Eso creo yo. Ya sé que es un poco presuntuoso, pero eso creo yo. Pero de todas maneras, estoy dispuesto a contemplar otras posibilidades, no digo yo que no, pero ¿teniendo una tan buena, por qué vamos a...?". Sonora carcajada de los asistentes. "Yo, la verdad, se lo digo así. Algunos pretenden que yo diga: 'Haría presidente o presidenta a fulanito o a menganita'. ¿Para que le vote la gente directamente a él? Yo llevo mucho tiempo en esto, ¿eh? Otros igual acaban de llegar, ¡pero yo no!".

El primer secretario tenía razón. Es todo menos un novato en política. Con carné socialista desde antes de cumplir los 18 años, y en la comisión ejecutiva del PSC desde 1984 hasta hoy mismo —con un paréntesis de menos de tres años, de 2011 a 2014—, Iceta es un dirigente al que en su casa y fuera de ella le reconocen inteligencia, empatía y sentido del humor, aunque del que también los periodistas conocen su cierto autocontrol, su habilidad para intentar no pisar charcos. Por eso no pasó desapercibido que este lunes, en un concurrido desayuno informativo organizado por Europa Press en Madrid, ante la flor y nata del PSOE, dijera eso, que estaba "dispuesto a contemplar otras posibilidades", como la de una eventual investidura de Inés Arrimadas, la candidata de Ciudadanos, en caso de que ella quedara por delante, como aseguran la mayoría de encuestas.

¿Es el único que podría ser presidente? "Eso creo yo. Pero de todas maneras, estoy dispuesto a contemplar otras posibilidades, no digo yo que no"

Iceta venía de afirmar en los días previos —incluso la noche anterior, en 'El objetivo' (La Sexta)— que su partido no investiría a ningún candidato independentista, pero tampoco a Arrimadas, porque su elección como presidenta "no arreglaría los problemas" de Cataluña, ya que no basta con decir no a la secesión, hace falta, repetía, algo más, dar una salida al conflicto. "Cuando presente una propuesta para arreglar el problema de Cataluña, me podré definir con más claridad", aseguraba en la tele la víspera. Pedro Sánchez, con quien la coordinación es total —ambos dirigentes hablan prácticamente a diario, según reiteró el secretario general del PSOE en el mismo desayuno informativo, en el que presentó al primer espada del PSC—, había sido aún más rotundo el pasado jueves en TVE. Los socialistas, aseguró, no harán presidente a quien represente opciones "de derechas", y Ciudadanos es "la media naranja del PP".

¿Hay veto o no a Arrimadas? Lo que dijo Iceta y lo que dice su estrategia de campaña

"Catedrático es quien de cinco votos tenga tres"

La puerta a Arrimadas, sin embargo, quedó entreabierta. Pero con cautelas, también. Iceta se confesó dispuesto a estudiar "otras posibilidades" cuando se le repreguntó por una hipotética alianza constitucionalista si dieran los números. Esto es, si el bloque secesionista no sumara mayoría absoluta. "Yo lo que diría es que me voten a mí", insistió. Porque esa es su apuesta, conseguir la investidura, porque cree que puede existir un "consenso muy mayoritario" en torno a él, ya que los 'comuns', bien con su respaldo o bien con su abstención, podrían facilitar su elección, y en cambio nunca se la darían a Ciudadanos. Fue en ese contexto cuando se le inquirió si entonces el único presidente constitucionalista que cabe en Cataluña es él y cuando respondió que no se negaba a otras alternativas. Pero luego apostilló tirando de refrán: "Catedrático es quien de cinco votos tenga tres". O sea, que será jefe del nuevo Govern quien se encuentre en "mejores condiciones" que otros de disponer de esa mayoría en el Parlament.

Las líneas rojas de Iceta son no a cualquier aspirante independentista y no a nuevas elecciones, "y una previa", el "mejor candidato" es él

La contestación de Iceta hay que ponerla en relación con esta otra afirmación suya, inmediatamente anterior: en aquello que dependa de él, "no habrá repetición de elecciones". Es decir, que no habrá bloqueo. "La responsabilidad de los políticos es traducir el resultado electoral en una fórmula de gobierno lo más estable posible, porque si no, pronto no haremos falta", argumentó.

Entonces, ¿Iceta veta o no a Arrimadas? La respuesta no es tan sencilla, de sí o no. En la dirección de campaña explican que la puerta entreabierta a la aspirante de Cs es "una frase puramente retórica", sin mayor fondo, pues la estrategia —ni independentistas, ni el partido de Albert Rivera— se mantiene intacta. Sin embargo, fuentes muy próximas al primer secretario hacen ver que no se trataba de un desliz. Iceta "no va a especular con la investidura de otro candidato que no sea él antes del 21-D". Ahora bien, "lo que hay que hacer es cerrar la puerta a unas nuevas elecciones", añadían. Es decir, que maneja dos líneas rojas. Una, no a la elección de cualquier aspirante separatista, y dos, no a la repetición de las catalanas. "Eso, y una previa, que el mejor candidato y el mejor presidente es Iceta", precisan las mismas fuentes.

¿Hay veto o no a Arrimadas? Lo que dijo Iceta y lo que dice su estrategia de campaña

"Máxima capacidad de pacto"

En Ferraz apuntan, en esta misma línea, que Iceta quiere demostrar "la máxima capacidad de pacto", y también que ha de "modular el mensaje", equilibrarlo: sí dar caña a Ciudadanos, pero sin pasarse de la raya para no "alejarse" de sus votantes. Y puede "dividirse el trabajo" con Sánchez, siendo este más duro con los naranjas. Los socialistas siempre tienen en mente que su crecimiento será posible si muerden del catalanismo moderado —apelando a los antiguos electores de Unió o a los convergentes clásicos que no comparten la deriva del actual PDeCAT—, de la izquierda no secesionista —rebañando apoyos a los 'comuns'— y de Cs, que supo arrebatarle en 2015 el cinturón metropolitano. La estrategia de campaña del PSC va orientada, de hecho, a disputar la segunda plaza del Parlament a la formación naranja. El reto se presenta posible, pues algunos sondeos señalan una subida de la lista de Iceta, aunque está por ver si será suficiente para alcanzar a Arrimadas.

En Ferraz explican que el primer secretario también ha de modular el mensaje para no alejarse demasiado de los electores de Ciudadanos

En todo caso, en Ferraz y en Nicaragua, la sede central del PSC, están convencidos de que la cabeza de cartel de Cs no es una candidata realmente viable. El propio Iceta recordó en el desayuno informativo en Madrid que no hay ninguna encuesta que conceda mayoría absoluta (68 escaños) a las tres fuerzas constitucionalistas. A lo que apuntan es a que ERC, PDeCAT y CUP sí bajen de ese listón, en cuyo caso la llave del nuevo Govern la tendrían los 'comuns'. En el comité de campaña del PSC se tiene la impresión de que la coalición de Ada Colau y Xavi Domènech puede acabar acercándose a los republicanos, y que eso explicaría la ruptura del pacto de gobierno en Barcelona. "Y ellos, los 'comuns', están dejándose querer por los independentistas", observan.

¿Hay veto o no a Arrimadas? Lo que dijo Iceta y lo que dice su estrategia de campaña

No obstante, en el PSC y en el PSOE también calculan que, en caso de que Domènech bascule hacia las fuerzas constitucionalistas, solo aceptaría una investidura de Iceta, pero jamás de Arrimadas. El escenario es el ya dibujado y contado: el de la serie danesa 'Borgen'. El primer secretario ya ha enseñado el caramelo para seducir a los 'comuns': prefiere gobernar en solitario, con independientes y personalidades de prestigio, y con un 'conseller en cap' —un número dos con amplios poderes— capaz de "gestionar el día a día". Iceta, como jefe del Govern, se dedicaría a restañar la credibilidad perdida de la Generalitat, dentro y fuera de España, y a negociar un nuevo encaje para Cataluña.

En el comité de campaña aseguran que la puerta abierta a Arrimadas es una "frase puramente retórica", sin más fondo ni cambio de estrategia

En la cúpula del PSC se insiste en el discurso oficial: que en lo que trabaja el partido es en lograr la investidura para su candidato, que esa puerta entreabierta a Arrimadas es una "frase puramente retórica", sin nada más detrás, y que por tanto el no a Cs, de entrada, sigue en pie. "Inés es más de lo mismo, el independentismo al revés", explican, anticipando que cuando arranque formalmente la campaña, dentro de una semana, se irá afinando el mensaje. El primer secretario, por tanto, continuará haciendo hincapié en que la formación de Rivera solo busca perpetuar la dinámica de bloques.

¿Hay veto o no a Arrimadas? Lo que dijo Iceta y lo que dice su estrategia de campaña

"Cataluña necesita acuerdos, no enfrentamientos", y la mejor prueba es, a su juicio, haber sabido conciliar en sus listas a los herederos de Unió con representantes más a la izquierda de su partido, como el ex fiscal Anticorrupción Carlos Jiménez Villarejo o la activista Beatriz Silva. Fichajes que demuestran, para Iceta, que "la gente de izquierda de verdad tiene claro que la única candidatura de izquierdas" no independentista es la suya. Pero, si está al frente de la Generalitat, intentará que "nadie se sienta excluido de la política catalana", ni los que ven con mejores ojos retroceder en el autogobierno, franja en la que sitúa a PP y Cs, ni los que anhelan "romper con todo", los secesionistas.

Una campaña de 1,74 millones de euros... con Sánchez en un total de seis actos en dos fines de semana

El PSC presentó este lunes su campaña con los mimbres ya conocidos: de corte "presidencial", para focalizar la atención en Miquel Iceta, que enarbole la bandera del "catalanismo pragmático y no independentista", que erija a su candidato como el que está "en mejores condiciones para solucionar" el conflicto y el que puede llevar a Cataluña a la "reconciliación". Claves que explicaron en un encuentro informal con periodistas en Barcelona el director de la campaña y secretario de Organización, Salvador Illa, y la portavoz del comité electoral y número dos de la lista de Iceta, Eva Granados.

Ambos dirigentes dieron cuenta de los actos que presidirán el viaje hasta el 21-D. La pegada de carteles será el lunes 4 de diciembre en su feudo de L'Hospitalet —pero no a las 12, sino a las siete de la tarde, por tratarse de una jornada laborable—, y el cierre, en Cornellà. Pedro Sánchez viajará a Cataluña los dos fines de semana que pillan en la campaña íntegros, con un total de seis actos que le llevarán a Terres de l'Ebre, Sant Boi de Llobregat, Camp de Tarragona, Mataró, Lleida, Girona y Barcelona. El secretario general participará en el acto central, el domingo 17 de diciembre. 

El exministro Josep Borrell, como ya avanzó este diario, tendrá agenda propia y "específica" y estará en Cataluña en la recta final, del 15 al 19. Coincidirá con Iceta en el acto central del día 17 y en el cierre formal, en Cornellà, el 19.

También echarán una mano el presidente valenciano, Ximo Puig, este sábado 2 en Barcelona, en una mesa redonda convocada por la fundación del PSC; el jefe de la Junta de Extremadura, Guillermo Fernández Vara, el día 5 en el Baix Llobregat; el exministro Ángel Gabilondo, el 11 en Badalona; la presidenta de Baleares, Francina Armengol, el día 12 en Rubí, y el secretario de Organización del PSOE, José Luis Ábalos, los días 14 y 18 de diciembre. 

El presidente cántabro, el regionalista Miguel Ángel Revilla, protagonizará con Iceta un encuentro con las casas regionales y un paseo por la Rambla, pero no estará en el acto final de campaña. No se descarta que acudan algún dirigente socialista europeo y algún barón más, caso de Susana Díaz. El número tres por Barcelona, Ramon Espadaler (ex Unió), desplegará su propia campaña, aunque coindirá en algunos mítines con Iceta, informa EFE. 

El presupuesto para estas dos semanas será de 1,74 millones de euros, un 21% más que en la campaña del 27-S de 2015 (que estuvo cerca de los 1,44 millones de euros). La cantidad está lejos aún del límite máximo de 3,9 millones que se permite para la campaña de los partidos. 

El 72% de esos 1,74 millones se destinará a publicidad, actos y acciones en la calle, un apartado en el que el 'mailing' tendrá el coste más elevado. Otro 22% servirá para cubrir el coste de materiales, contrataciones y servicios. El resto irá a gastos financieros, ya que el PSC ha pedido un crédito para financiar la campaña. 

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