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Del salario mínimo de 1.500 euros a la república digital: la Cataluña de Puigdemont
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PROPUESTAS ELECTORALES DEL ‘EXPRESIDENT’

Del salario mínimo de 1.500 euros a la república digital: la Cataluña de Puigdemont

Algunas de estas propuestas han ido siendo planteadas por Joan Canadell, el hiperactivo expresidente de la Cámara de Comercio que concurrirá de número tres por Barcelona

Foto: El expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont. (EFE)
El expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont. (EFE)
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Salario mínimo de 1.500 euros, un PIB per cápita de 40.000 euros, una república digital más cercana al ciudadano, un paro entre el 5 y el 7% de la población activa y referéndums constantes son algunas de las promesas electorales que propondrá Carles Puigdemont para atraer el voto hacia Junts per Catalunya (JxCAT) en las próximas elecciones autonómicas catalanas, que deberían celebrarse el 14 de febrero. Algunas son un brindis al sol y no dependen del próximo presidente de la Generalitat, pero eso no importa mucho porque el objetivo es dejar atrás a Esquerra Republicana de Catalunya (ERC).

Algunas de estas propuestas han ido siendo planteadas por Joan Canadell, el hiperactivo expresidente de la Cámara de Comercio que concurrirá de número tres por Barcelona, inmediatamente después del propio Carles Puigdemont y de Laura Borràs, que será la presidenciable. El propio Canadell se quejaba en su cuenta de Twitter este lunes por la noche de que sus propuestas son de “proyecto de país” y de que “lo único que recibo son críticas por imposibles o ataques personales”.

Ante ello, subraya que “parece difícil, pero no imposible. Lo que hace falta es liderazgo para ir todos a una y alcanzarlo en cinco o 10 años. Si miramos a nuestro alrededor, otros lo han conseguido, ¿por qué nosotros no? Lo que hace falta es ser un Estado independiente”.

Para sustentar sus promesas, JxCAT se apoya en ejemplos prácticos. “Bélgica tiene un salario mínimo superior a los 1.600 euros mensuales, frente a los 950 euros de aquí. Incluso en la Cataluña norte cobran más de 1.500 euros. ¿Qué tienen en Perpiñán que nosotros no tengamos? ¿Son más competitivos? No, simplemente, priorizan el bienestar de la gente por encima de la oligarquía”, razona Canadell.

Foto: Carles Puigdemont, en el Parlamento Europeo. (EFE)

Unos números decepcionantes

Respecto al PIB per cápita, la comparación es con Irlanda, que en 1992 tenía el mismo que España “y, por tanto, estaba a la cola de Europa, juntamente con Portugal y Grecia. En cambio, hoy es el tercer país de la UE, por detrás de Luxemburgo e Islandia, que son dos Estados muy pequeños. Por tanto, es el primero de Europa con cinco millones de habitantes”. La lógica de jugar con los números relativos es una de las habilidades de Canadell, cuyos estudios cuando estaba al frente del Cercle Català de Negocis (CCN) ya despertaban serias dudas.

En la ponencia política que JxCAT aprobó hace pocas semanas, se especifica que Cataluña debe invertir en investigación e innovación el 3%, mientras que establece que el gasto en prestaciones de protección social ha de situarse en torno al 30%, “el nivel de la UE-15”. Otro 6% se iría a educación. En realidad, la ley de educación de Cataluña aprobada en 2009 preveía llegar a un gasto del 6% del PIB en 2017. Pero los años de Artur Mas y Carles Puigdemont al frente de la Generalitat fueron devastadores, hasta el punto de que en 2018 el porcentaje de gasto en educación estaba en el 3,67% (sensiblemente menor al de 2009), frente al 4,21% de la media de España.

Foto: La torre Agbar de Barcelona. (Reuters)

En investigación, los independentistas señalan a Finlandia como el modelo a seguir, ya que, al decir de Canadell, “es el tercer país del mundo que más invierte en investigación y desarrollo, con un 3,2% del PIB, muy cerca de Suiza, Suecia, Austria, Dinamarca y Alemania. Esto demuestra una apuesta clara por el conocimiento y el talento, la base de las sociedades modernas y avanzadas”.

La realidad contradice a Canadell. Los posconvergentes, que gobiernan ininterrumpidamente desde 2010, han dedicado a investigación el 1,52% (frente al 1,24% de España), según datos del Instituto de Estadística de Cataluña (Idescat) relativos a 2018.

El dirigente soberanista, no obstante, obvia esas cifras y menosprecia la labor de la economía española (al entender que han sido logradas bajo la forma política de gobierno autonómico). “No hace falta inventar nada. Es preciso seguir el patrón de otros Estados pequeños europeos. Todos los mencionados tienen una población similar a Cataluña, pero ninguno es líder mundial en ferias y congresos, ni líder en inversión extranjera, ni tercero en destino de 'startups', ni líder europeo en cruceros, ni tiene un 20% del PIB industrial, ni es el segundo destino turístico, ni genera tantas publicaciones científicas, ni tiene centros de referencia como supercomputador y sincotrón (sic)… Pero, claro, ninguno de ellos depende del Estado español”. De ese modo, el candidato de JxCAT se carga de un plumazo uno de los sectores de mayor peso en Cataluña (el del turismo) y dinamita la labor para atraer centros de excelencia o el supercomputador a Barcelona. Minimizando el peso de la inversión extranjera y la creación de empresas de alto valor añadido.

Foto: Oriol Junqueras (i) y Carles Puigdemont. (Reuters)

Más fácil está alcanzar la meta del PIB por habitante, ya que actualmente está en 32.658 euros, frente a los 26.437 euros de la media española, según los datos del Idescat.

Diputados con carrera universitaria

Canadell deja escapar su triunfalismo al incorporar a sus mensajes un mapa de Portugal con el porcentaje de paro de sus provincias en el que se indica el paro existente en las provincias españolas colindantes con el país vecino. “Portugal tiene un paro de entre el 5 y el 7%, según la región, mientras que las comunidades de los alrededores tienen entre el 12 y el 25%. El efecto frontera es, obviamente, clarísimo. Estas regiones, dentro de Portugal, no padecerían tanto paro. Cataluña Estado tendrá pleno empleo, tenemos mejor estructura económica”.

Como colofón a sus intenciones, Canadell no desaprovecha ninguna oportunidad. Así, planteaba a uno de sus seguidores llevar a referéndum algunas medidas inusuales en un sistema político y cuyo encaje en la normativa vigente es difícil. Por ejemplo, que solo puedan ser diputados las personas “con un mínimo de 10 años cotizados a la Seguridad Social”. Otra de las medidas sería pedir un mínimo de estudios universitarios para ser elegido en unas elecciones. La limitación de mandatos a un máximo de ocho años es una propuesta más lógica, aunque la necesidad de llevar el tema a un referéndum es menor. También el estudiar la prohibición de ‘puertas giratorias’ al haber tenido un puesto público es otro de los temas en discusión. Y, por último, valorar el hecho de si los alcaldes han de cobrar, ya que sostenía su interlocutor que el puesto de primer edil “ha de ser por vocación, no por euros”.

Un referéndum sobre el particular es la salida de Canadell. “Suiza hace referéndums continuamente, con debates internos profundos, y trata a sus ciudadanos de forma responsable y a la vez dándoles información equilibrada”, advierte el dirigente de JxCAT. Resalta, además, que en los últimos 10 años, el país transalpino ha realizado 31 referéndums. Cataluña ha tenido, en la última década, cuatro elecciones autonómicas (cinco con las que están al caer), cuatro generales, tres municipales y dos europeas. Si a eso se le hubieran añadido 31 referéndums, se habrían celebrado más de 45 citas con las urnas, lo que significa una cada dos meses y medio.

El resumen de las propuestas de JxCAT, no obstante, solo tiene sentido, según los dirigentes del partido, si se aplican en una Cataluña independiente. Si no consigue plasmarlas en la realidad, siempre le quedará Madrid… para hacerla culpable del fracaso.

Salario mínimo de 1.500 euros, un PIB per cápita de 40.000 euros, una república digital más cercana al ciudadano, un paro entre el 5 y el 7% de la población activa y referéndums constantes son algunas de las promesas electorales que propondrá Carles Puigdemont para atraer el voto hacia Junts per Catalunya (JxCAT) en las próximas elecciones autonómicas catalanas, que deberían celebrarse el 14 de febrero. Algunas son un brindis al sol y no dependen del próximo presidente de la Generalitat, pero eso no importa mucho porque el objetivo es dejar atrás a Esquerra Republicana de Catalunya (ERC).

Carles Puigdemont Junts per Catalunya
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