El soberanismo rechaza el gesto

Los indultos soliviantan al independentismo, que reclama un "solución política"

El soberanismo catalán despreció ayer el coste político que puede tener para el Ejecutivo de Pedro Sánchez tramitar el indulto para los presos del 'procés'. El nuevo mantra: amnistía

Foto: Foto: Reuters.
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Si el Gobierno de Pedro Sánchez esperaba rebajar la tensión política en Cataluña sacando a colación los indultos a los presos del 'procés', lo cierto es que las reacciones no han sido lo positivas que se esperaban. Ni desde la Generalitat, ni desde ERC ni desde JxCAT. Tampoco desde las asociaciones independentistas. Todo el mundo ha insistido en la idea de “una solución política” y de la “amnistía”. En realidad, todo el movimiento se ha visto descolocado. Mientras que ellos son incapaces de pactar una mínima estrategia unitaria, es Madrid quien va marcando los tiempos con su doble vía de indultos y rebaja de penas para la sedición. En Barcelona, solo la alcaldesa, Ada Colau, ha aplaudido la medida.

La 'consellera' de Justicia, Ester Capella (ERC), ha calificado los indultos de “parche a cosas que no se han hecho bien” y ha insistido, como el resto de actores políticos del independentismo, en demandar la amnistía. Según la 'consellera', el indulto “no es la solución”. Pero, claro, es posible que estas declaraciones, como las del resto, no sean ajenas a que se esperan unas elecciones catalanas en febrero. Tal vez por eso, ni una sola de las declaraciones soberanistas ha invitado a explorar la vía del diálogo que podría abrirse tras este gesto del Ejecutivo español.

Los indultos soliviantan al independentismo, que reclama un "solución política"

También desde ERC, la secretaria adjunta del partido, Marta Vilalta, ha dicho que el indulto cuya tramitación ha anunciado el Gobierno “no es ningún gesto”. Para Vilalta, “no hay ninguna voluntad que hayan añadido. Es la tramitación que marca la ley”. En opinión de Vilalta, la solución pasa por la amnistía y la autodeterminación.

En opinión de Laura Borràs, portavoz de JxCAT en el Congreso, "es evidente que el trámite de los indultos es una obligación, pero no significa que los concedan". Borràs, desde Madrid, ha valorado que el indulto es "una posible solución individual", pero no la solución a un problema "político", y ha recordado que hay "2.850 represaliados" por parte del Estado español desde la consulta del 1-O. “Para nosotros, la solución política está más cerca de la amnistía que del indulto”.

Borràs ha añadido en su cuenta de Twitter que “el indulto es, según el diccionario, una ‘gracia especial por la que la autoridad perdona a alguien de toda o parte de la pena a la que había sido condenado, la que se concede solo previa tramitación de expediente individual’. Medida personal, no colectiva, que no todos quieren”.

Otras voces de JxCAT han restado valor al gesto del Gobierno. Ha sido el caso de Albert Batet, portavoz de JxCAT en el Parlament, para quien se trata de "cantos de sirena" y ha afirmado que no resuelve el conflicto, ya que la solución pasa, a su juicio, por la amnistía, aunque ha manifestado su respeto para todas las soluciones personales que pueda haber para los dirigentes independentistas encarcelados.

La Generalitat ya había cargado contra la rebaja de penas por sedición, así que por un lado se pide diálogo pero por otro se rechaza la mano de Madrid

Hay más precedentes en esa misma línea. Esta misma semana, la portavoz de la Generalitat, Meritxell Budó, rechazó la rebaja de penas que quiere llevar a cabo el Gobierno para el delito de sedición. Si bien ninguna de las medidas implicaría libertad inmediata. Es decir, el independentismo se pasa meses pidiendo diálogo, pero cuando Madrid tiende la mano se niegan a cogerla.

Humillación política

Para Mireia Boye, de la CUP, “el indulto es una humillación política del independentismo. Es la constatación de que el Estado ya no necesita a los presos políticos para doblegar al independentismo. Son medidas de indulgencia que se limitan a los presos políticos. Cualquier mesa de diálogo ha de hablar de la amnistía y de la autodeterminación, y han de ir juntas, ya que hay 2.850 personas encausadas, yo una de ellas”.

La asociaciones han ido en la misma línea. Marcel Mauri, vicepresidente de Òmnium, ha comentado que “el indulto no sirve para nada” y que lo que necesita Cataluña es la amnistía. Para Elisenda Paluzie, presidenta de la ANC, se trata tan solo de “una tramitación legal” y ha pedido "una solución política para el conflicto".

Laura Masvidal, pareja del 'exconseller' Quim Forn, condenado a más de 10 años, aseguró en TV3 que “son debates que confunden y no tienen efectos inmediatos. Hay que cuestionar según qué debates. Esto es abrir un debate que evita entrar en que se aplique el tercer grado. Y siguen la represión y siguen las causas. La voluntad política no se ve por ningún lado y esto genera muchas tensiones”.

Solo los comunes

Solo los comunes han apoyado una operación política de tanto calado. Y de manera muy matizada el PSC, cuyo secretario general, Miquel Iceta, la situó casi en el terreno de los plazos administrativos. En cambio, los comunes sí salieron a defender la medida. La más explícita, la alcaldesa de Barcelona, Ada Colau, también en Twitter: “Gran noticia: después de mucho trabajo, avanza la vía Asens, la vía propuesta hace un año por En Comú Podem. La forma más rápida para desjudicializar el conflicto: indultos más reforma de la sedición. Política útil para acabar con la política de la venganza e iniciar una etapa de diálogo real”.

La portavoz de En Comú Podem en el Parlament, Jessica Albiach, también ha celebrado que se haya iniciado la vía de los indultos. Albiach ha reconocido que "la resolución del conflicto en Cataluña aún está lejos", pero ha resaltado que esta modificación es un primer paso imprescindible, según ella, para ello.

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