El 'president' le acusa de falta de libertad

Sánchez omite las acusaciones de Torra y se limita a impulsar su "agenda del cambio"

El presidente habló poco de política, pero mucho de medidas gubernamentales, de futuro, de sociedad y de economía. Y prácticamente nada de independencia

Foto: Pedro Sánchez durante su intervención en el Círculo de Economía de Sitges. (EFE)
Pedro Sánchez durante su intervención en el Círculo de Economía de Sitges. (EFE)

Se avecinan tiempos de grandes cambios estructurales en la economía y las relaciones laborales. La automatización y la economía global empujan a España a una exigencia: adelantarse a los tiempos y sentar las bases de una economía y una sociedad que poco tiene que ver con lo que conocemos hoy en día. El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, prepara medidas rupturistas para el futuro próximo, que vayan en consonancia con las grandes líneas estratégicas de la Unión Europea y que aborden los principales retos de futuro, como el cambio climático, tecnológico o la cohesión social paliando las desigualdades. Se trata de la Agenda del Cambio, que supondrá una auténtica revolución a todos los niveles. Todo ello, con una gran premisa: consenso, diálogo, negociación. La apuesta por el diálogo y el consenso en el corazón del territorio independentista por excelencia no es baladí.

Así lo expuso Sánchez en la clausura de la XXXV reunión del Círculo de Economía que se celebra desde el jueves en la localidad barcelonesa de Sitges. El presidente habló poco de política, pero mucho de medidas gubernamentales, de futuro, de sociedad y de economía. Y prácticamente nada de independencia. “No podemos funcionar solos. Ni desde el punto de vista social ni territorial. Con Europa, compartimos una visión del mundo, unos valores, unos principios y unos intereses económicos. No debemos mirar a China o a potencias que nos quedan muy lejos, sino que hemos de compartir la cultura, la democracia, la defensa del orden multilateral, la apuesta por la investigación y la ciencia…”, afirmó el mandatario.

En contraposición con el mitin político que lanzó el ‘president’ Quim Torra en la inauguración de las jornadas, el mensaje de Sánchez fue de futuro, de esperanza y de diálogo. “Hemos de conjugar los verbos anticipar, compartir, dialogar y consensuar”, subrayó en varias ocasiones.

Sánchez omite las acusaciones de Torra y se limita a impulsar su "agenda del cambio"

Apenas hizo referencia al independentismo ni a las acusaciones de Torra sobre la falta de libertades. Pero lo dejó muy claro: “España es el mejor país para nacer, el más sociable para vivir, el más seguro para viajar, es el país que tiene una de las esperanzas de vida más largas, es una referencia en conquistas sociales, en libertades y en derechos civiles. Estamos a la vanguardia en turismo y en energías limpias. Y es una democracia consolidada con un Estado que ha sabido descentralizarse. No podemos levantar ahora muros. Compartir esas soberanías es la única forma de garantizar el estado del bienestar. Es lo que hemos estado haciendo durante décadas”. Fue una de las pocas concesiones a la catilinaria que Torra había lanzado 48 horas antes.

Puso como ejemplo de modernidad el europeísmo que, ya que “si queremos una Europa que nos proteja, debemos proteger la idea de Europa. España es un gran país y Europa, un gran proyecto compartido”.

A partir de ahí, analizó el resultado de las elecciones. El mensaje de los ciudadanos, según Sánchez es que “España quiere avanzar, pero ese avance ha de ser con justicia social”.

La Agenda del Cambio

Pedro Sánchez detalló la “gran Agenda del Cambio” de su Gobierno, centrado en tres objetivos: construir una economía competitiva, consolidar unas instituciones limpias y transparentes y conformar una sociedad plural y más justa. En esa agenda, el presidente apuntó siete grandes objetivos: asegurar un crecimiento inclusivo sostenible; aumentar la productividad; afrontar el cambio ecológico; promover el cambio tecnológico; crear empleo; reducir las desigualdades; y elevar la calidad de las instituciones y acabar con la corrupción.

El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, acompañado por el presidente del Círculo de Economía, Juan José Bruguera. (EFE)
El presidente del Gobierno en funciones, Pedro Sánchez, acompañado por el presidente del Círculo de Economía, Juan José Bruguera. (EFE)

No detalló medidas concretas que aplicará su futuro Gobierno, pero sí enumeró tres premisas para el gran cambio: “La disciplina fiscal; la cohesión social y territorial; y abordar las transformaciones estructurales que nos permitan seguir creciendo”.

Luego, matizó: “Tenemos un catálogo de medidas legislativas y pido un esfuerzo para ver en ellas más que la reacción a la realidad ante efectos adversos, una anticipación a los cambios del cambio climático o la transformación tecnológica. No se trata de jugar a la contra, sino de anticiparse, de aprovechar los desafíos, que han de ser vistos como oportunidades para tomar impulso”.

Lo que pretende el líder socialista es situar a España en la vanguardia de Europa. “Tenemos que romper inercias. El futuro de nuestras empresas no ha de estar ligado a los empleos de baja calidad. Ni debemos conformarnos con la profecía de los intereses creados”, advirtió. Su máxima es clara: “No podemos seguir intentando solucionar problemas del siglo XIX con propuestas del siglo XX. Estamos en el siglo XXI y debemos dar otras respuestas”.

Apenas aludió al secesionismo ni a las acusaciones de Torra sobre la falta de libertades. Pero lo dejó muy claro: "España es el mejor país para nacer"

Alertó de que los estudios de a UE vaticinan que el 21% de los empleos de España están amenazados con la automatización. “Lo que debemos hacer es transformar las políticas de empleo, impulsar la Formación Profesional amoldándonos a la demanda de la economía real”, subrayó. En este punto, su apuesta pasa por facilitar “que se capacite a las personas desde temprana edad. Es lo que conocemos como la educación 4.0” e introducir la modernización “no sólo en las empresas transnacionales, sino entre los autónomos para ser, por ejemplo, el primer país del mundo en extensión de fibra óptica. Pero en la educación, en la ciencia, en la formación, se levantan los cimientos de la España del futuro”.

En contraste con Torra (que pidió a los empresarios su ayuda para celebrar un referéndum de independencia), Sánchez solicitó a los agentes de la economía ayuda para acometer los cambios estructurales necesarios para “impulsar la transición ecológica” y para llegar a un “gran contrato social global, porque en un mundo interdependiente no podemos volver a cometer errores del pasado”. Insistió en que “la democracia estará amenazada en una economía con salarios bajos, con grupos sociales marginales, eso es una economía contaminante. El crecimiento ha de hacerse compatible con la justicia social. La sociedad española necesita pasar página”.

Todo ello, argumentó en varias ocasiones, en el marco europeo. “No es momento de vacilar. España ha de tener una decidida vocación europeísta”. El eje global de la actuación del Gobierno que prepara, afirmó, se basará en los cuatro grandes objetivos de la UE: la protección de los ciudadanos y sus libertades; una base económica fuerte y europea; la construcción de un futuro verde y justo; y la promoción de los valores europeos en el mundo.

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