ASÍ REALIZARÁN LAS ACCIONES DE SABOTAJE

Manual de la guerrilla catalana: cómo poner en jaque España el 21-D

"Actuar sobre cuatro puntos estratégicos, pero siempre con la no violencia: sector transportes; sector energético; sectores informático y comunicaciones, y fuerzas del orden”

Foto: Manifestación convocada a través de las redes sociales por los CDR en Barcelona. (EFE)
Manifestación convocada a través de las redes sociales por los CDR en Barcelona. (EFE)

Los grupos autónomos de acción rápida (GAAR), las nuevas milicias civiles de los radicales catalanes, que han de actuar como fuerza de choque en las calles, ya tienen un manual de guerrilla con el que acometerán sus acciones de boicot, sabotaje o alborotos. Según su propia definición, los GAAR (que se constituyeron oficialmente el pasado sábado) serán autónomos de cualquier partido y se crean con gente que se conoce de una misma población para actuar dentro de un radio determinado, aprovechando el conocimiento que tienen del terreno y las infraestructuras en esa área.

Según su manual, al que ha tenido acceso El Confidencial, estos grupos prepararán sus acciones “para actuar sobre cuatro puntos estratégicos, pero siempre con la no violencia: sector transportes; sector energético; sectores informático y comunicaciones, y fuerzas del orden”. Estas acciones comenzarán a plasmarse por todo el territorio catalán el próximo 21 de diciembre, coincidiendo con el aniversario de las últimas elecciones autonómicas y justamente cuando el Consejo de Ministros se reúne en Barcelona.

Los radicales han hecho suyas las palabras de la portavoz del Govern, Elsa Artadi, que calificó de “provocación” la celebración del Consejo de Ministros en Barcelona, y preparan ahora acciones más contundentes contra el Estado en esa fecha, ya que se muestran arropados por el Gobierno catalán en su estrategia frentista. Y es que la propia Artadi justificó las protestas de los CDR en las calles si Pedro Sánchez aterriza con sus ministros en Cataluña.

En el capítulo de configuración de planes de su manual, establecen su 'modus operandi'. En primer lugar, figura “el estudio y vigilancia del lugar concreto donde se quiere llevar a cabo la acción”, para conocer detalladamente los accesos al mismo y las posibilidades que presenta para ejecutar un sabotaje. Luego, los comandos han de controlar “las cámaras de vigilancia cercanas al lugar o a los accesos”, con el fin de neutralizarlas o de evitar que los componentes de la acción de guerrilla puedan ser identificados.

Búsqueda y almacenamiento de materiales

Otro de los elementos que han de tener en cuenta los activistas es el “control de paso y frecuencia por el lugar tanto de población civil como policial”. A continuación, han de efectuar una “búsqueda de materiales necesarios para realizar la acción. Intentar que sean fáciles de manipular y transportar, buscar lugares de almacenamiento para antes de la acción y transporte hasta el lugar. Buscar un lugar para dejar el material durante los días cercanos al Día D”.

El manual prevé también “crear cortinas de humo en otros lugares, a ser posible para realizar la acción con seguridad”. De esta manera, quieren mantener ocupadas a las fuerzas policiales en un punto para sabotear en otro. Para ello, aconseja también “llevar guantes, prácticos y ropa oscura”, teniendo en cuenta que hará frío. El manual advierte, asimismo: “Cuidado con los teléfonos móviles. Es preciso dejar el móvil en casa encendido, tanto a la hora de preparar la acción como para llevarla a cabo”. De esta manera, pueden alegar siempre que no estaban en el lugar de los hechos si son detenidos, aduciendo que como su móvil estaba en casa, el activista, por fuerza, habría de estar cerca de él y no en otro lugar.

Por último, en este capítulo aconsejan también “llevar escrito en un papel o en una parte de vuestro cuerpo (mano, brazo…) el teléfono de asistencia jurídica. Recordamos que si nos detienen tenemos derecho a una llamada. Es preciso exigirla”. A este respecto, hay varios despachos de abogados que se han puesto a disposición de los activistas para ofrecerse a defenderlos en caso de detenciones.

Otro capítulo del manual hace referencia al “plan de huida”. En primer lugar, el texto aconseja “buscar y valorar las posibilidades de fuga; torrenteras, caminitos, carreteras adyacentes, calles, etcétera. Si el lugar está en pueblecitos, mirar bosques, etc. Si la acción se lleva a cabo en la ciudad, mirar paradas de metro cercanas, tren, etcétera”. También deberán controlar las cámaras de vigilancia de la ruta de huida y, lo más importante: “Dispersión del grupo, tomar rutas diferentes”. El manual ordena “llevar ropa de recambio para cambiarse enseguida; iréis mojados y sucios después de la acción”. Y, por último, “concentración posterior en un punto y tiempo establecido previamente o ponerse en contacto para asegurarse de que todos están bien”.

Evitar utilizar el coche particular

El último capítulo hace referencia a las “acciones”. Dice el texto que “se trata de microacciones con material de fácil colocación y transporte, para conseguir los objetivos fijados por cada GAAR, ya sea para impedir la circulación de los vehículos, ya sea para interferir en la circulación ferroviaria o en el libre movimiento de las mercancías, información, etc. En resumen, se trata de interferir en el normal funcionamiento de lo que haya sido el objetivo de la acción”.

El manual señala, asimismo, que “estas microacciones se harán en la proximidad de la población o ciudad donde se haya configurado cada uno de los GAAR. Ello quiere decir que no ha de implicar grandes desplazamientos, sino que será preciso adaptar las acciones a lo que se puede hacer en la proximidad y evitando la utilización de vehículos matriculados”. De esa manera, pretenden evitar que se pueda detectar un vehículo determinado a través de cámaras de vigilancia e incriminar en posibles hechos delictivos a su propietario.

El objetivo es sembrar el caos en Cataluña el 21-D. En algunos círculos se propone cortar de buena mañana las vías de comunicación “para evitar que los trabajadores lleguen a los centros comerciales y abran los comercios”. La ANC propone marchas lentas y bloqueo de Barcelona con coches, además de una manifestación en la tarde del día 21. También está en discusión en algunos foros el realizar un ‘bucle circulatorio’ en las salidas de Potosí (en La Maquinista) y Colón: los coches entrarían a la altura de La Maquinista, saldrían en Colón, se volverían a meter en ese punto y saldrían de nuevo en La Maquinista. Con unos cientos de vehículos realizando esta maniobra, esperan colapsar “toda la ronda Litoral, la C58 y la ronda de Dalt, además de provocar el caos en el puerto”.

Òmnium Cultural ha convocado una concentración a las 11 de la mañana cerca de donde se celebre el Consejo de Ministros. Òmnium también convoca un “consejo de ministros popular” con la participación de varias entidades.

Y los CDR preparan cortes de carreteras y vías en todo el territorio a primera hora de la mañana para sumarse luego a la concentración de Òmnium. Pero las acciones de los CDR y de los GAAR son imprevisibles. Aunque los comités ya hicieron pública su propuesta de cortes, su objetivo es “desbordar de gente las zonas cercanas al edificio donde se celebre el consejo”. Y esperan juntar a varios miles de activistas.

Cataluña

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