de 20.000 inscritos a 440.000... en solo 20 días

Llamamiento al colapso, acampada y peleas económicas marcan la Diada

No solo peleas políticas, que también. La lucha por recaudar fondos entre los miles de manifestantes que se esperan hoy en Barcelona protagoniza este 11-S

Foto: Torra y Torrent encabezan una marcha por la libertad en el centro de Barcelona. (EFE)
Torra y Torrent encabezan una marcha por la libertad en el centro de Barcelona. (EFE)

“Por las actuales circunstancias, no podemos comprometer el éxito de la acción. Por este motivo, y entendiendo las incomodidades que esto genera, os iremos dando detalles durante la jornada de mañana. Siendo conscientes de que necesitáis saber y que nos hemos comprometido a dar detalles, os avanzamos que haremos un pequeño pasacalles hasta llegar al punto donde plantaremos setas”. El semicifrado mensaje fue distribuido en la madrugada de este lunes entre los colectivos independentistas más radicales para fomentar la participación en la manifestación de la Diada de Cataluña y materializar a continuación una acampada que colapse Barcelona de igual manera que hicieron los taxistas el pasado mes de julio.

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Lo que en realidad quiere decir el texto es que tras la manifestación de la Diada y después de asistir al concierto organizado por Òmnium en el Arco de Triunfo, habrá una manifestación hasta el cruce de Diagonal con paseo de Gracia para instalar allí tiendas de campaña y cortar el centro de Barcelona. Pero una inusual cautela se ha adueñado de los organizadores, que temen ser ‘espiados’ por el Gobierno español y que se desbaraten sus planes. A última hora de la tarde de ayer, desvelaban algún dato más: habrá una concentración en la plaza del Born para ir a Arco de Triunfo y de ahí al lugar de acampada. “A pesar de la incertidumbre, pedimos confianza y participación. De todos depende que el Govern de la Generalitat vea que tenemos la decisión de luchar por la república. ¡Solo uniéndonos podemos lograr lo que nos proponemos, hemos de estar todas y todos!”.

Fuentes de la Asamblea Nacional Catalana (ANC) no se andan con tantos remilgos. Esta organización es la responsable de la gran manifestación, que este fin de semana disparó las inscripciones. De hecho, el 20 de agosto tenía 40.000 inscritos; a comienzos de mes, no llegaba a los 200.000; el 8 de septiembre, tenía 300.000. Y a medianoche del 9 de septiembre anunciaba que tenía ya 400.000. Ayer lunes, día 10, a las 11 de la mañana, sobrepasaba los 435.000 inscritos. Una hora después, llegaba a los 440.000. Ayer tarde, sobrepasaba los 460.000 inscritos. Una progresión sospechosa, que supera por poco las cifras de años anteriores. Y lo más sorprendente: el 90% de los tramos, que el viernes estaban prácticamente vacíos, aparecían ayer por la tarde totalmente llenos de gente. Paralelamente, la venta de camisetas, que el fin de semana apenas superaban las 240.000, ascendieron este lunes a más de 275.000.

“La ANC juega con el hecho de que muchos de los asistentes no se incriben con anterioridad”, justifican fuentes oficiosas de la Asamblea. Pero no deja de ser curiosa la inscripción de casi 150.000 personas en poco más de un día… Y, por si fuera poco, en fin de semana. La organización, no obstante, solo habla de los números de la concentración, pero se descuelga de cualquier convocatoria de acampada para colapsar Barcelona, dejando esa tarea a otros colectivos independentistas.

Llamamiento al colapso

Así, un correo distribuido desde ayer lunes comunicaba: “Tras el acto de la ANC, quédate en la avenida Diagonal de Barcelona. Aun así, a las 18:30 ve al paseo Lluís Companys, donde se hará el concierto de Òmnium y, si el paseo Lluís Companys está lleno, quédate por atrás, en el paseo Sant Joan, no dejando que pase ningún coche. Como muy tarde, a las 23:00, ve al tramo 23, avenida Diagonal con paseo de Gracia. Aquí plántate y pon tu tienda de campaña. Ven con furgoneta, coche o tractor y corta el tráfico sin hora de apertura. Las calles volverán a ser nuestras”. La mayoría de colectivos que controlan las protestas están formados por militantes de los comités de defensa de la república (CDR), ligados a la CUP.

La propia CUP, por su parte, alertó este lunes en un comunicado que este 11-S “ha de ser el toque de inicio de una ofensiva popular para recuperar derechos que nos están siendo arrebatados. Esta ofensiva no puede pasar por el Parlament, sino que pasa por la gente, pasa por la clase trabajadora y pasa en las calles de nuestros pueblos y ciudades”.

Pero desde la ANC solo responden del acto que tendrá lugar por la tarde. “Como ya es habitual, queremos hacer oír la voz de los asistentes; por tanto, se les convida a llevar aquellas banderas, lemas, pancartas, mensajes y otros utensilios o ingenios para hacer el ruido que mejor acompañe a sus reivindicaciones por la república catalana. Además, este año queremos hacer un estruendo, una gran ola sonora que avance por la Diagonal provocando un grito ensordecedor”, decía un manual interno de la ANC distribuido entre militantes.

En una comunicación emitida a través de las redes sociales y por 'mail', añadía: “Animamos a la gente a expresarse con contundencia sonora (ingenios caseros, instrumentos, utensilios para hacer ruido, su propia voz, etcétera) de una manera libre y pacífica, y a llevar las pancartas y los mensajes que consideren oportunos para hacer oír su voz”.

Pero las relaciones entre los distintos sectores soberanistas no son las óptimas. El independentismo llega al 11-S con una importante división interna y con cruentas batallas por motivos económicos y de protagonismo. De hecho, las relaciones entre la ANC y Òmnium y los CDR pasan por uno de sus peores momentos. Desde algunos círculos radicales, se acusa a las organizaciones cívicas y a los grandes partidos de favorecer solo a un grupo de privilegiados, simbolizados por los miembros del anterior Govern.

Una plataforma incómoda

De ahí que la activista Tamara Carrasco, detenida antes del verano como una de las responsables de organizar los cortes de vías de comunicación de los CDR la pasada Semana Santa, crease a principios de septiembre la asociación Prou Represió Política para dar “apoyo psicológico, jurídico y económico a cualquiera que pueda ser perseguido por su actividad política”.

Llamamiento al colapso, acampada y peleas económicas marcan la Diada

Desde algunos círculos se apunta que la ANC y Òmnium ya cubren algunas fianzas civiles de imputados por desobediencia, pero no pagan los honorarios de los abogados. Pero se acusa a las grandes organizaciones de centrar sus esfuerzos en los ‘independentistas de primera clase’. La gran mayoría, afirman fuentes independentistas, han de pagar sus fianzas “con préstamos bancarios”.

En una comunicación electrónica de la plataforma Units per la República (UxR) se ponían los puntos sobre las íes: “Como hemos ido denunciando, ha habido poco apoyo económico, político y mediático (que no social: la gente es fantástica) por parte de los partidos catalanistas a aquellas y aquellos que padecen multas, juicios y son reprimidos policial y económicamente por un Estado español que ha pasado de opresor a volver a la represión política propia de regímenes totalitarios. Nos hace falta más gente políticamente valiente y socialmente comprometida como ella”. Esta plataforma enmarca la iniciativa de la activista de los CDR “lejos de las direcciones de los grandes partidos independentistas (procesistas) para garantizar una respuesta ciudadana antirrepresiva”.

Ante la necesidad de llenar esta otra caja de solidaridad, han aparecido recelos en todos los foros soberanistas. Hasta el punto de que algunos colectivos han puesto sobre la mesa la posibilidad de recaudar fondos durante la Diada y ello ha hecho saltar las alarmas en la ANC. El manual de instrucciones interno de la ANC, al que ha tenido acceso El Confidencial, señala que “este año, la ANC pondrá voluntarios facilitando la captación de socios, no económica. Esta se hará mediante voluntarios que irán debidamente identificados, con un chaleco de voluntario y acreditación. Asimismo, habrán firmado una hoja de confidencialidad. La ANC no recogerá donativos para la caja de solidaridad durante la Diada. Únicamente se hará un llamamiento a colaborar con la caja desde los autobuses”.

Rompe la ‘caja única’

Pero esa comunicación contradice en parte lo que la propia ANC dijo a otros círculos independentistas. “Sobre lo de recoger dinero en la Diada, desde el secretariado nacional [de la ANC] respondieron que a pie derecho no se recogerá dinero, en todo caso en alguna parada tendrán una hucha. Dicho esto, como el texto no es oficial, dicen que mejor no difundirlo”, advierte un correo interno al que ha tenido acceso este diario.

En la madrugada de este lunes, se comenzó a materializar la contraofensiva de la Asamblea para atajar cualquier campaña de recogida de fondos para cualquier “caja de solidaridad” o “caja de resistencia”, que rompería la “caja única” que hasta el momento controlan la propia ANC y Òmnium Cultural. “La ANC no pedirá aportaciones económicas durante la manifestación de la Diada. No por parte de la ANC, ¡por ningún motivo!”, decía en una de sus alertas a los socios. Y añadía: “Si alguien os pide dinero para la causa que sea, id con cuidado y sed desconfiados”.

Poco más tarde, en algunos círculos separatistas lanzaban un delirante mensaje con una coletilla absurda, apuntando a los constitucionalistas como los posibles responsables de una recolecta de fondos. Como si los partidos de la oposición (que ya han declinado su asistencia) acudiesen a la Diada para pedir dinero: “Quizás alguien por interés propio o por otras entidades no soberanistas (por ejemplo, SCC) aproveche la buena fe la gente y se ponga a recoger con la excusa, por ejemplo, de ‘para los familiares de los presos’… Haced difusión. ¡Gracias y ánimo! ¡Lo petaremos!”.

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