AGENTES DE VACACIONES ESCOLTAN A PUIGDEMONT EN ALEMANIA

Torra revoluciona la cúpula de los Mossos y relega a mandos en el foco de la Justicia

La 'desaparición' más relevante es la de Miquel Justo, que era subjefe de Información y que a partir de ahora será el responsable de División Técnica de Planificación de la Seguridad

Foto: Agentes de los Mossos y de la Policía Nacional. (EFE)
Agentes de los Mossos y de la Policía Nacional. (EFE)

El 'procés' ya tiene una cúpula policial a su medida. El consejero de Interior catalán, Miquel Buch, ha reorganizado el escalafón de los Mossos d’Esquadra con algunos cambios muy significativos: el comisario Ferran López, que sustituyó a Josep Lluís Trapero tras la aplicación del artículo 155, pasa a ser el segundo del Cuerpo, después de Miquel Esquius, mientras que algunos hombres clave en los últimos años han sido discretamente apartados de la primera línea por lo que pueda resultar de investigaciones judiciales.

La ‘desaparición’ más importante es la del intendente Miquel Justo, que era subjefe de Información y que a partir de ahora será el responsable de División Técnica de Planificación de la Seguridad. Justo era, en realidad, el responsable de la Unidad Central de Recursos Operativos (UCRO), una unidad secreta que crearon los Mossos para ejecutar trabajos delicados. Fue esta unidad la que hizo informes, seguimientos y vigilancias de periodistas, políticos y empresarios que no eran partidarios del independentismo.

El comisario de los Mossos Ferran López. (EFE)
El comisario de los Mossos Ferran López. (EFE)

El espionaje se realizó desde el año 2011, nada más acceder Artur Mas a la presidencia de la Generalitat y aterrizar Felip Puig como consejero de Interior. Las pruebas de las vigilancias fueron encontradas en una furgoneta, en octubre pasado, cargada con miles de documentos que los Mossos iban a incinerar. El vehículo fue interceptado por la Policía Nacional, que remitió luego las pruebas al juez.

“Justo estaba en un lugar que le hace responsable directo de lo que se haya podido encontrar en esa furgoneta. Ahora lo pasan a un segundo plano, en lo que parece ser una maniobra para que si se le piden responsabilidades penales, afecte lo menos posible al Cuerpo”, dice a El Confidencial una fuente interna de los Mossos.

El otro detalle a tener en cuenta es el de Joan Carles Molinero, cuyo nombre fue uno de los barajados para ser el nuevo jefe de los Mossos hace pocas semanas. Este veterano comisario, que era el responsable de la Comisaría Superior de Coordinación Central (el segundo en el escalafón), pasará a ser ahora el responsable de Tráfico. Algunas fuentes achacan el cambio a que “está mal de salud y no puede estar en primera línea. Demasiada tensión. Ya tuvo problemas de corazón cuando estaba de jefe en Barcelona”. Otras fuentes, sin embargo, apuntan a que, al haber sido durante mucho tiempo la mano derecha de Trapero, también tendría que dar cuentas en el caso de que estalle en toda su amplitud el caso de los papeles que iban a incinerar en octubre.

Políticamente obedientes

Una de las fuentes consultadas por este diario señala que “la nueva cúpula parece haber sido elegida por el mismísimo Trapero. Es cierto que hay algunos que no eran muy cercanos a él, pero es que tampoco hay mucho donde elegir”. Otra de las fuentes subraya: “Es más de lo mismo. Todos tienen en común la fidelidad a Trapero o a la cúpula política. Si algo hizo el ‘major’ [Trapero] es poner su experiencia personal al servicio de la ideología política. Y esta cúpula es fiel a esa idea”.

Esta fuente pone como ejemplo el del comisario David Boneta, que hasta ahora era el jefe de Tarragona y que a partir de este momento asumirá las responsabilidades de la Comisaría Superior de Coordinación Territorial, el tercero de los Mossos en la pirámide de mando. “Nunca ha escondido su ideología y es un entusiasta del ‘procés’. Es uno de los mandos más radicales y en el Cuerpo hubo comentarios y polémicas por las instrucciones dadas a los dispositivos durante la jornada del 1 de octubre en su demarcación”.

Un cargo medio en el escalafón de los Mossos señala a este diario que los nombramientos “están hechos a la medida de los políticos. Buch es la voz de su amo. De hecho, a la cúpula policial le dijo que él llegaba de prestado a la consejería y que el auténtico consejero es el que está en la cárcel [Joaquim Forn]. Desde el primer momento, ya dejó claro que era un radical. ¿Y cómo va a nombrar a una cúpula? Pues a su imagen y semejanza”.

Un cargo medio en el escalafón de los Mossos señala a este diario que los nombramientos "están hechos a la medida de los políticos"

No deja de resultar sorprendente también el nombramiento del ex guardia civil Francesc Xavier Gámez como responsable de la Comisaría General de Recursos Operativos. Gámez ingresó en el Cuerpo en 2006 y en los últimos años abrazó con entusiasmo la fe independentista. El intendente Eduard Sallent, jefe del área de Inteligencia de la Comisaría General de Información, pasa a ser ahora subjefe de esa comisaría, ocupando un lugar clave, ya que controlará un área ‘sensible’.

Algunas fuentes señalan que Sallent no era cercano a Trapero y que incluso este forzó que no pudiera ascender a comisario. Otras fuentes, en cambio, le señalan como un hombre de la total confianza del exjefe de los Mossos. “Cuando se intervinieron los papeles en la furgoneta, fue el encargado de realizar gestiones sobre el asunto”, explica una de las fuentes. Al margen, Sallent es muy religioso y “del partido”.

Pero no hay que olvidar que el propio jefe actual del Cuerpo, Miquel Esquius, tiene estudios de Teología y es conocido con el sobrenombre de 'el Cura'. Un primo carnal suyo, Lluís Escolà, fue quien ayudó a Carles Puigdemont a desplazarse a Bélgica y, cuando ya tenía encima una orden de busca y captura, le ayudaba en las tareas de seguridad en aquel país.

Durante las últimas semanas, varios 'mossos' (casi todos de la Brigada Móvil y controlados por un cabo de esta división) han estado acompañando a Puigdemont en Hamburgo para evitar que pudiese ser agredido por españoles residentes en aquel país. Los agentes se desplazaban a Alemania en días libres o en vacaciones para asesorar al ‘expresident’. “Cuando se les preguntó por qué lo hacían, contestaron que eran sus días libres o tenían acumulación de horas. Además, en sus desplazamientos no llevaban armas, por lo que nadie podía prohibir que fuesen allá”, explica a este diario una fuente interna del Cuerpo.

Cataluña

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