la fiscalía belga tendrá trabajo este fin de semana

Puigdemont, en busca y captura

Si se suman los plazos, se podría concluir que el proceso estaría finiquitado en mes y medio. Pero aunque no lo parezca, este sería un escenario optimista

Foto: El expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont en un monitor durante su entrevista con la televisión belga. (Reuters)
El expresidente de la Generalitat Carles Puigdemont en un monitor durante su entrevista con la televisión belga. (Reuters)

El futuro de Carles Puigdemont ya está en manos de la justicia belga. Menos de una hora después de que la jueza de la Audiencia Nacional Carmen Lamela dictara la orden europea de búsqueda, detención y extradición, esta ya había llegado a Bruselas. La Fiscalía Federal belga ha confirmado su recepción, en torno a las 21.00 horas del viernes. Y, también, que va a tener trabajo este fin de semana.

En primer lugar, está previsto que hoy la estudie y la traduzca a una de las tres lenguas oficiales del país, un primer paso para poner en marcha el proceso de extradición. Más tarde, o ya mañana domingo, se enviarán a un juez de instrucción las notificaciones de extradición contra Carles Puigdemont y los cuatro 'exconsellers' que se han refugiado en Bélgica. Si irán o no a prisión preventiva dependerá del magistrado, del que aún no se conoce su identidad, según explica el portavoz de la Fiscalía Federal belga, Eric van Der Sypt, a El Confidencial.

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Cuando el juez de instrucción considere, invitará a Puigdemont y los cuatro 'exconsellers' -Antoni Comín, Clara Ponsatí, Lluís Puig y Meritxell Serret- a comparecer. Una vez que estos, que se encuentran en paradero desconocido, se personen ante él, tendrá un plazo de 24 horas para decidir si pronuncia una orden de arresto o no. Si los afectados aceptasen en ese momento su entrega a España, se haría automáticamente.

Se da por hecho que Puigdemont se resistirá y que su letrado, Paul Bekaert, alegará que en España no se dan las garantías de que se le someta a un juicio justo. “No me fío de la justicia española”, ha declarado. Puigdemont, en una entrevista con la cadena belga RTBF este viernes, ha insistido en que él no está “huyendo de la justicia”. “No huyo, iré ante la justicia, pero a la verdadera justicia”, ha asegurado en referencia a los tribunales belgas. También ha asegurado: "Estoy dispuesto a ser candidato", y ha aseverado que puede hacer su campaña desde (cualquier lugar de) el mundo entero" porque está "en un mundo globalizado".

Por si el 'expresident' cambiara de opinión, la jueza Lamela también ha enviado una orden internacional de detención a Interpol, para cubrirse las espaldas en el caso de que se le ocurriese abandonar ahora Bélgica o, incluso, la Unión Europea.

El proceso belga, paso a paso

Si rechazan su extradición, el caso se pondrá en manos de la Cámara del Consejo de Bruselas. Quince días son los que prevé la normativa belga de plazo para que la corte se pronuncie sobre si considera o no que Puigdemont y los 'exconsellers' deben ser extraditados a España.

Dado lo delicado del caso, es probable que no se resuelva la suerte de los políticos catalanes hasta dentro de dos o incluso tres meses

La decisión puede ser recurrida tanto por los políticos catalanes como por el Estado español. De presentarse apelaciones, se abriría otro plazo de 15 días para tomar una resolución. En última instancia, la petición de extradición podría llegar a la Corte de Casación belga, que de nuevo contaría con una quincena de días para pronunciarse.

Si se suman estos plazos, se podría concluir que el proceso estaría finiquitado en mes y medio. Pero aunque no lo parezca, este sería un escenario optimista. Van Der Sypt advierte que todo puede verse retrasado por diversas causas, por ejemplo que el juez necesite más información para tomar su decisión y se la pida a España.

Puigdemont, en busca y captura

Dado lo delicado del caso y que Puigdemont ha contratado a un abogado especializado en obstaculizar extradiciones, es probable que no se resuelva la suerte de los políticos catalanes hasta dentro de dos o incluso tres meses.

Rebelión y sedición, la clave

En la euroorden dictada contra Puigdemont y los consejeros cesados Antoni Comín, Lluís Puig, Meritxell Serret y Clara Ponsatí, se les imputan los delitos de rebelión, sedición, malversación, desobediencia y prevaricación. Los dos primeros son especialmente delicados y pueden retrasar aún más la resolución.

Bélgica recoge en su código penal ambos delitos, el de rebelión y el de sedición, pero su definición no se corresponde exactamente con la que se da en suelo español. Esto puede suponer un problema, ya que los jueces belgas pueden rechazar extraditar a los acusados para que sean juzgados por algo que no se reconoce como delito en Bélgica.

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