Perfil yihadista

¿Cómo se radicaliza un 'millennial' musulmán de Ripoll?

Consumir propaganda radical a través de las redes sociales e interactuar con personas que también están radicalizadas es la forma mixta ('online' y 'offline') más habitual entre los seguidores del ISIS

Foto: Moussa Oukabir.
Moussa Oukabir.

"Matar a los infieles. Solo dejar a musulmanes que sigan la religión”. Este es uno de los pocos testimonios que tenemos de los integrantes de la célula yihadista que planificó el atentado de las Ramblas de Barcelona. Un mensaje que Moussa Oukabir, de origen marroquí y solo 17 años, escribió en una red social de preguntas y respuestas cuando era menor de edad en el año 2015. Dos líneas de texto que daban muestra de que el adolescente ya había sufrido un proceso de radicalización, la fase previa de cualquier terrorista antes de perpetrar un atentado.

El joven de Ripoll, abatido en el tiroteo de Cambrils, vivía con sus padres en el domicilio familiar. Residía en España desde el año 2005 y no contaba con antecedentes policiales. Las imágenes difundidas tanto de él, como del resto de los jóvenes relacionados con la célula de Ripoll, presentan a unos chicos imberbes, de pelo corto, vestidos de forma casual y sin rasgos de conservadurismo religioso. ¿Cómo se explica que unos chicos de apariencia normal y sin problemas con la justicia cometan uno de los atentados más sangrientos de nuestro país?

“La radicalización es un proceso de cambio psicológico cuyo resultado es la adopción de una actitud religiosa o política extremista, orientada a la persecución de unos objetivos por medios violentos”, explica a El Confidencial Luis de la Corte, profesor de la Universidad Autónoma de Madrid y experto en radicalización. Se trata de una transformación mental en la que, en este caso, doce chicos de nacionalidad marroquí y española asumieron el ideario más violento de la doctrina salafista-yihadista.

"Pero, aunque el fin es una actitud extremadamente islámica, la motivación no suele ser de carácter religioso. Es más, los individuos no religiosos suelen ser más vulnerables al proceso", asegura De la Corte, “ya que la religión actúa como antídoto”, sigue, “alguien que conoce bien el islam tiene argumentos para contrarrestar la versión extremista que se intenta difundir”. La causa, pues, suele estar relacionada con una cuestión de identidad, “como la concepción de que el islam (los musulmanes) está siendo agredido”, en la que entra también un factor de frustración y de odio, como la percepción de que en el nuevo país, España, no han sido bien recibidos.

El perfil del yihadista en España

El perfil más común de los detenidos por actividades yihadistas en España, aunque poco preciso, es muy similar al de los Oukabir, Aallaa, Hychami o Abouyaakoub. Dos de ellos ni siquiera superan los 17 años, una de las edades más vulnerables para asumir el ideario yihadista, entre 15 y 19 años, cuando se radicalizan el 34,2% de los detenidos por estos delitos en España, según un estudio realizado por el Real Instituto Elcano. La célula de Ripoll se localiza también en la comunidad autónoma que concentra mayor actividad salafista de España, en Cataluña; y en la quinta provincia, Gerona, después de Ceuta, Barcelona, Madrid y Melilla.

Niños uzbekos reclutados por el Estado Islámico en una imagen distribuida por ISIS News Media, Siria.
Niños uzbekos reclutados por el Estado Islámico en una imagen distribuida por ISIS News Media, Siria.

¿Hay factores que hayan podido desencadenar la radicalización de Oukabir? “Consumir propaganda radical a través de las redes sociales e interactuar con personas que también están radicalizadas”. Probablemente, el joven asimilara el ideario yihadista tanto 'online', en las redes sociales, como 'offline', con los otros integrantes de la célula en domicilios privados, en oratorios islámicos o, como se ha sabido después, en los encuentros con el imán. La forma mixta ('online' y 'offline') es la más habitual en los detenidos por actividades relacionadas con el Estado Islámico en España (el 52,7% del total según el estudio de Elcano).

Pocos expertos logran esclarecer, en cambio, cuál es el desencadenante que lleva al individuo a pasar a la acción. En este caso, como indicaba el plan inicial, alquilar un camión y cargarlo con explosivos para hacerlo estallar en las calles de Barcelona. De la Corte apunta a una cuestión circunstancial determinada por la oportunidad, “si [el terrorista] encuentra apoyos o si hay más personas que comparten ese deseo. Si además existe la orientación de un reclutador, es más probable”. Y así debieron urdir el plan del atentado en las Ramblas ya que, según apunta la investigación policial, se trataba de una célula amplia y organizada integrada por tres parejas de hermanos, tres miembros de otra familia y otras tres personas más (doce en total).

¿Hay algo que indique si alguien se radicaliza?

Los criterios policiales establecen unos elementos objetivos para identificar un individuo que está en vías de presentar una amenaza para la seguridad. Se trata de señales de la personalidad que indican un cambio extremo en un periodo corto de tiempo. “Por ejemplo, que una joven cristiana se convierta al islam no implica una radicalización”, relata a El Confidencial un policía francés del departamento de lucha contra el terrorismo. “Si esa conversión implica cambios de apariencia, como dejar de usar maquillaje, utilizar otra ropa, no escuchar música occidental, retirar las fotografías o los póster de la habitación o no acudir a los encuentros familiares como cumpleaños o Navidad, sí estamos hablando de un proceso de radicalización”.

Los criterios policiales establecen unos elementos objetivos para identificar a un individuo que está en vías de presentar una amenaza para la seguridad

De la Corte prefiere atender a otros indicadores, como las relaciones sociales del sujeto, que va cerrando el círculo de amistades conforme avanza la asimilación del ideario. “La persona reduce su contacto con quienes no son sensibles al discurso radical y aumenta el contacto con quienes sí se sienten atraídos por él y están viviendo el mismo proceso”. Una transformación muy similar a los nuevos miembros de una secta. Y este fue, en el caso de Ripoll, el síntoma claro de que algo había cambiado en los jóvenes. Familiares y amigos cercanos a ellos han declarado que hacía meses que se habían aislado y que ya no se juntaban con los conocidos de siempre.

Cataluña

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
5 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios