Es noticia
Menú
Andalucía teme 'el día después' del 1-O: guerra Norte-Sur y España a dos velocidades
  1. España
  2. Andalucía
Referéndum catalán

Andalucía teme 'el día después' del 1-O: guerra Norte-Sur y España a dos velocidades

El PSOE-A baraja que Ferraz dé una salida al PSC apoyando un cupo como el vasco y lanza el mensaje de que todos los partidos deben unirse porque solo Andalucía puede frenarlo

Foto: La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz. (EFE)
La presidenta de la Junta de Andalucía, Susana Díaz. (EFE)

Posiblemente el conflicto de Cataluña ha llegado tan lejos que no se arregle “solo” poniendo dinero sobre la mesa. No solo, pero sí en una parte importante. Así lo entienden en el Gobierno andaluz de Susana Díaz donde las alarmas están funcionando desde hace semanas. Temen que se abra una negociación bilateral con Cataluña para hallar una solución política que pase por un tajo en la financiación y que conduzca a una fractura Norte-Sur. La temida España a dos velocidades.

El pasado jueves, mientras políticamente el Parlamento se enredaba con la iniciativa de Ciudadanos, el PSOE andaluz exhibía su fractura interna con Ferraz y la falta de puentes con Podemos en Andalucía, lo que realmente inquietó al Gobierno andaluz fue la confesión del ministro de Economía, Luis de Guindos. “Suele ser el que mandan de ‘avanzadilla’”, rumiaban desde el Gobierno andaluz. “Esto no puede ser más que un globo sonda”, añadían. La solución política, que abandera también el PSOE, solo puede pasar por dos cosas, admiten: más autogobierno y más financiación. Y ahí está el riesgo de privilegios, de más asimetrías.

De Guindos, 'la avanzadilla'

Luis de Guindos. (EFE)Por segunda vez en pocos días, tras abrir la puerta en ‘Financial Times’, De Guindos volvía a admitir la posibilidad, en una entrevista en TV3, de un concierto económico con Cataluña, al estilo del cupo vasco de Euskadi y Navarra, dentro de la reforma de la Constitución. Un día después, el Ministerio de Economía envió un comunicado desmintiéndolo: “El ministro se refirió, como en muchas anteriores ocasiones, a un nuevo sistema de financiación autonómica que tenga en cuenta las características específicas de los diferentes territorios. Como es sabido, Cataluña forma parte de las comunidades acogidas al régimen común y está llamada desde la última Conferencia de Presidentes a sentarse a negociar el nuevo modelo”. Ahí quedó.

Desde el Ejecutivo andaluz sorprendió la tibieza del líder del PP en Andalucía, Juanma Moreno Bonilla, que se limitó a dejar claro que cualquier acuerdo para la reforma del sistema de financiación pasa por un gran acuerdo de PSOE y PP en el Congreso de los Diputados. En ningún caso negó un sistema bilateral con Cataluña, aunque sí pidió “igualdad”. Se mostró tan poco enfadado que asustó a los socialistas.

"Solo Andalucía puede frenar ese intento de establecer un régimen especial para Cataluña", avisan desde el Gobierno andaluz

“Todo el mundo sabe que si se otorga un régimen especial, Madrid iría detrás por la capitalidad y volverían a mirar al Sur como a los pedigüeños, los que ponen la mano”, relataron desde la cartera andaluza de Hacienda. Adiós a palabras como cohesión, convergencia... Más allá de la palabrería política sí existe el convencimiento profundo de que corre peligro el edificio constitucional construido en la Transición y lo arrancado por los andaluces el 28-F, cuando se plantaron en pie de guerra para pedir igualdad con el resto de territorios.

“Solo Andalucía puede frenar ese intento”, aseguran con mucha firmeza desde el Consejo de Gobierno en Andalucía. Ahí enmarcan la ronda de reuniones con la oposición con las que Susana Díaz decidió iniciar el curso político con la financiación como tema central. Incluyó también a sindicatos, empresarios y organizaciones sociales. El problema es que con el PP no hay interlocución sincera y a su izquierda, con Podemos e IU, directamente hay una guerra imposible de reconducir.

Díaz no tiene aliados

La idea de un frente político común para acudir a Madrid está bien sobre el papel pero no existe en la práctica. La presidenta andaluza no ha sido capaz de tejer complicidades con la oposición ni siquiera en un tema como este. De momento, la primera llamada a salir a la calle es el 4 de diciembre, cuarenta años después de que los andaluces empezaran su lucha para conquistar una autonomía de primera y sin diferencias con el norte del país.

placeholder Pedro Sánchez (i) y el primer secretario del PSC, Miquel Iceta (d). (EFE)
Pedro Sánchez (i) y el primer secretario del PSC, Miquel Iceta (d). (EFE)

El otro gran problema es la falta de sintonía, casi falta de interlocución, del PSOE andaluz con Ferraz. Más allá de los desplantes públicos o los signos de insubordinación, el verdadero problema es que, ante un desafío como el que se avecina en España, los socialistas andaluces no cuentan de su lado con la dirección federal de su partido. Las relaciones de Pedro Sánchez y Susana Díaz están presididas por la desconfianza.

Desde las filas del PSOE-A creen que Sánchez puede dar una salida política al PSC admitiendo un estatus económico distinto para Cataluña

El Gobierno andaluz teme que esa fractura interna permita al PSOE dar una salida al PSC pactando concesiones económicas para Cataluña que quiebren el principio de solidaridad del actual modelo. “Un cupo se puede disfrazar de muchas maneras”, aseguran desde el Gobierno autonómico. “El cambio de estatus del PSC estuvo ahí, llegó a plantearse y el problema del encaje de los socialistas catalanes sigue estando pendiente. Ellos tienen una situación endiablada en Cataluña y van a pedir una salida”, insisten fuentes de la Junta. Los socialistas andaluces están en franca desventaja, Miquel Iceta tiene mucho que ganar frente a Susana Díaz si decide Pedro Sánchez.

Y sin PGE

De momento el horizonte inmediato es complicado. El Gobierno ha anunciado que retrasa la presentación de los Presupuestos Generales del Estado. La consejera de Hacienda, María Jesús Montero, sigue adelante con las cuentas autonómicas tras el pacto con Ciudadanos y cuenta con la ventaja de saber ya, no lo sabía en el anterior ejercicio, las entregas a cuentas del Estado.

Foto: El ministro de Hacienda, Cristóbal Montoro, en el Senado. (EFE)

En los círculos económicos del Gobierno detectan que desde el Ministerio de Hacienda de Cristóbal Montoro se vuelve a mirar al PSOE y a pedir su abstención para sacar adelante los Presupuestos una vez roto el pacto con el PNV. Ese apoyo, aunque sea en forma de abstención de los socialistas, no está en la agenda del partido “de ninguna manera”, admiten en Andalucía.

La prórroga de los presupuestos no beneficia a ninguna comunidad autónoma y en la andaluza además se queda en el aire el problema de las 35 horas de los funcionarios. Los socialistas de Despeñaperros para abajo creen que Mariano Rajoy podría, sin presupuestos, convocar elecciones en primavera y saben además que el escenario es inmejorable para el presidente del Gobierno. La reforma del sistema de financiación quedaría de nuevo en vía muerta.

Oriol Junqueras dejó de asistir a las reuniones del CPFF en un mensaje claro al Gobierno de que no piensa hablar en un foro multilateral

La consejera andaluza de Hacienda, María Jesús Montero, una de las más expertas y veteranas del gabinete de Susana Díaz y alérgica a las trincheras y a la política orgánica, ya avisó hace tiempo de que el vicepresidente de la Generalitat, Oriol Junqueras, había dejado de asistir al Consejo de Política Fiscal y Financiera (CPFF) delegando en consejeros de tan poco perfil económico como el de Justicia. Básicamente para no dejar la silla vacía pero trasladando un mensaje claro al Gobierno de que no piensa negociar la financiación en foros mutilaterales con el resto de comunidades. Cataluña también renunció a designar un experto, aunque Baleares asumió sus demandas.

La alianza del Gobierno de Mariano Rajoy con el PNV, ahora rota, molestó a los expertos que contemplaron atónitos la entrega de 1.400 millones de euros más a Euskadi justo cuando ellos defendían revisar el modelo foral y acabar con el cupo. El catedrático de Hacienda Pública, Carlos Monasterio, experto designado por Asturias, dimitió. Desde entonces, el Gobierno andaluz tiene claro que el camino del PP puede ser cualquiera. “Dinamitar el actual sistema de solidaridad y tratar de buscar una recentralización de competencias es una posibilidad muy real”, señalan fuentes del Ejecutivo andaluz. Y el PSOE andaluz, sin aliados.

Posiblemente el conflicto de Cataluña ha llegado tan lejos que no se arregle “solo” poniendo dinero sobre la mesa. No solo, pero sí en una parte importante. Así lo entienden en el Gobierno andaluz de Susana Díaz donde las alarmas están funcionando desde hace semanas. Temen que se abra una negociación bilateral con Cataluña para hallar una solución política que pase por un tajo en la financiación y que conduzca a una fractura Norte-Sur. La temida España a dos velocidades.

Susana Díaz Ministerio de Economía Financiación autonómica Presupuestos Generales del Estado
El redactor recomienda