Es noticia
Menú
Sánchez y Abascal hacen pinza contra Feijóo y neutralizan su plan para alejarse de Vox
  1. España
PLENO EN EL CONGRESO

Sánchez y Abascal hacen pinza contra Feijóo y neutralizan su plan para alejarse de Vox

El líder de Vox rescató la polémica del protocolo antiabortista de Castilla y León y regaló una 'bola extra' al Gobierno, que alentó el "miedo" a que los pactos del PP con la ultraderecha se traduzcan en un "retroceso" en los derechos de las mujere

Foto: El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. (EFE/Juan Carlos Hidalgo)
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. (EFE/Juan Carlos Hidalgo)

Para respiro del PP, la Moncloa cerró la crisis con Castilla y León por el polémico protocolo antiabortista el pasado viernes. No fue una semana fácil para Alberto Núñez Feijóo, que se ha esforzado en los últimos días por distanciarse de Vox engalanando su propuesta para que gobierne la lista más votada, un plan que, en caso de prosperar, le permitiría sortear cómodamente a la ultraderecha. Pero Santiago Abascal utilizó el primer debate parlamentario del año para recordar al líder del PP que sus destinos están unidos. También para rescatar la polémica del aborto, un debate en el que Génova ha demostrado que se mueve con dificultad. La pelea en la derecha regaló una bola extra a Sánchez, que volvió a utilizar parte de su intervención para advertir del "retroceso" que experimentarían las mujeres si el pacto de Castilla y León se extiende al resto de España y escapó otra vez del desgaste por las rebajas de penas a agresores sexuales a cuenta de la ley del solo sí es sí.

El líder de Vox reactivó el debate cuando, en mitad de su primer turno de intervención, se lanzó contra el PP por "desautorizar" al Ejecutivo liderado por Alfonso Fernández Mañueco e impedir que las mujeres que quieran abortar puedan "escuchar el latido de la vida que llevan dentro". También preguntó indirectamente a Feijóo si pediría "permiso" al PSOE para forjar nuevas alianzas con el partido de ultraderecha que el PP no quiere ni mencionar. Gasolina suficiente para el Gobierno, que recogió el guante de Abascal y recuperó el eje de su próxima campaña electoral: agitar el "peligro" que supone para las mujeres un triunfo del bloque de la derecha.

Foto: La procuradora socialista, Ana Sánchez. (EFE)

Primero lo hizo un enérgico Patxi López, que señaló a la bancada del PP mientras pronunciaba estas palabras: "Han pretendido estigmatizar a las mujeres, devolverlas a la clandestinidad, volverlas a tratar como un objeto. ¡No hay Gobierno, ni Estado, ni Dios que pueda decidir sobre el cuerpo de las mujeres, solo ellas!", pronunció casi a gritos. La bancada socialista en pie. Y la del PP, mirando atónita al portavoz socialista, que trató de romper la estrategia de Feijóo para distanciarse de las políticas de Abascal. "No nos vengan con que esto es cosa de Vox, porque quien llevó al Tribunal Constitucional la ley del aborto fueron ustedes", recordó.

Solo fue la antesala del discurso pausado, pero contundente, de un Pedro Sánchez que se dirigió a la par a los portavoces de PP y Vox, a los que situó en el mismo nivel político. "Señora Gamarra, señor Abascal. Me gustaría preguntarles, ¿se imaginan ustedes que al lado del presidente del Gobierno de España hubiese estado la ultraderecha de Vox? ¿Se imaginan el bochorno y la vergüenza para España?", cuestionó el jefe del Ejecutivo, que no desaprovechó la oportunidad de tratar de neutralizar la etiqueta de hombre moderado de Feijóo, situándole como cómplice de la agenda de Abascal.

Foto: El presidente de Vox saliendo del Tribunal Constitucional. (EFE/Mariscal)

“Se ha dedicado a limitar los derechos de las mujeres con su famoso protocolo, que viene a recordar en la tribuna. Puede seguir con sus fabulaciones sobre los planes de autogolpe, pero no vuelva a intentar tocar los derechos de las mujeres, porque no lo vamos a tolerar ni a consentir”, alentó Sánchez, dirigiéndose en este caso de forma directa a Abascal por su intervención en la tribuna. El PSOE ya había buscado espolear la polémica por el aborto para retratar a los populares en sede parlamentaria. Para ello, los socialistas aprovecharán la tramitación de la reforma del aborto, que votará el Senado el 8 de febrero, y presentarán una enmienda transaccional con el objetivo de evitar "coacciones" a las mujeres. Si la enmienda sale adelante, la ley deberá volver al Congreso para ratificarse. Se demorará su aprobación, pero se pondrá el foco sobre este debate, como ya ocurría este martes a iniciativa del propio Abascal.

"Vamos a comprobar lo que decide Feijóo, al que no vemos mucho por aquí y aún no tenemos muy claro lo que piensa al respecto", reconocía la portavoz de los socialistas en el Senado, Eva Granados, para justificar su enmienda. La propia ley que los socialistas buscan enmendar ya recoge en su artículo 24 de forma específica la prohibición de prácticas de hostigamiento que busquen desincentivar la interrupción de embarazos. Asimismo, se ha aprobado recientemente una reforma del Código Penal para penalizar el acoso que sufren las mujeres en las puertas de las clínicas.

Los socialistas defienden este añadido argumentando que “debe ser el blindaje de los derechos de las mujeres frente al acoso de las derechas. Queremos que ese blindaje sea ley y que no se trafique con nosotras por mantener el poder o por dar una batalla cultural que parecíamos haber superado hace tiempo. Las derechas van a seguir tratando de recortar nuestros derechos”. Con todo, no se esconde tampoco el objetivo de que "el 8 de febrero todos los senadores y senadoras se pronuncien a favor de que nadie coaccione e infantilice a las mujeres que quieran interrumpir su embarazo".

Sánchez esquiva el desgaste por el solo sí es sí

El regreso de la trifulca por el debate del aborto a la Cámara Baja tuvo otra consecuencia: Sánchez logró esquivar de nuevo el desgaste por las consecuencias de la aplicación de la ley del solo sí es sí, pese a los intentos del Grupo Popular, capitaneado por Cuca Gamarra, de llevar el debate a la polémica norma de la ley impulsada por el Ministerio de Igualdad. "Su feminismo es una mentira", lanzó la portavoz del PP, que no hizo mención en su contrarréplica a los ataques de Sánchez por sus pactos con Vox y la polémica en Castilla y León.

Foto: El presidente del Gobierno y secretario general del PSOE, Pedro Sánchez, conversa con el alcaldable por Barcelona, Jaume Collboni (d). (EFE/Alejandro García)

La dirigente trató, sin éxito, de situar el foco en el "silencio" de Sánchez respecto a una eventual rectificación de la ley del solo sí es sí, y pidió al presidente del Gobierno "un poco de sensibilidad" con las "mujeres, niños y niñas" víctimas de agresiones sexuales que han visto cómo a sus agresores se les han rebajado las penas por la aplicación de la normativa. "No vamos a aceptar ninguna lección sobre la defensa de las mujeres por parte de este Gobierno", se limitó a responder Sánchez.

Este martes, durante el arranque oficial de la precampaña en el Congreso de los Diputados, Sánchez y Abascal evidenciaron otra pinza conjunta contra Feijóo: desdeñar su propuesta para que gobierne la lista más votada. El PSOE rechaza frontalmente la propuesta, mientras Vox no duda en calificarla de "antidemocrática". Y, aunque el interés es distinto, tanto uno como otro vinculan el destino de Feijóo al de Abascal. Sánchez, para alimentar su estrategia del "miedo" a la ultraderecha, y Abascal, para tratar de expandir su poder territorial.

Para respiro del PP, la Moncloa cerró la crisis con Castilla y León por el polémico protocolo antiabortista el pasado viernes. No fue una semana fácil para Alberto Núñez Feijóo, que se ha esforzado en los últimos días por distanciarse de Vox engalanando su propuesta para que gobierne la lista más votada, un plan que, en caso de prosperar, le permitiría sortear cómodamente a la ultraderecha. Pero Santiago Abascal utilizó el primer debate parlamentario del año para recordar al líder del PP que sus destinos están unidos. También para rescatar la polémica del aborto, un debate en el que Génova ha demostrado que se mueve con dificultad. La pelea en la derecha regaló una bola extra a Sánchez, que volvió a utilizar parte de su intervención para advertir del "retroceso" que experimentarían las mujeres si el pacto de Castilla y León se extiende al resto de España y escapó otra vez del desgaste por las rebajas de penas a agresores sexuales a cuenta de la ley del solo sí es sí.

Partido Popular (PP) Vox
El redactor recomienda