Las fotos y llamadas del caso Moreno que destaparon una red de "tráfico de drogas"
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Las fotos y llamadas del caso Moreno que destaparon una red de "tráfico de drogas"

El sumario de la operación Titella recoge las llamadas y vigilancias que permitieron a la Policía encontrar el "nexo de unión" entre el grupo del ventrílocuo y otro vinculado al narcotráfico

Foto:  Las vigilancias de la operación Titella.
Las vigilancias de la operación Titella.

Noviembre de 2020 fue un mes clave en el caso Moreno. El pistoletazo de salida llegó a las dos de la tarde del día 11 con el envío de una fotografía por WhatsApp: en una habitación de paredes blancas, sobre una cama con cojines azules, más de una veintena de fajos de billetes divididos en bolsas. En total, medio millón de euros. La imagen la envió uno de los presuntos responsables de blanquear el dinero de la trama, Javier Villalba, a otro de los investigados, Pedro Ramón Morcillo. Tras seguir este rastro de efectivo, la Policía Nacional pudo atar el "nexo de unión" entre los hombres de José Luis Moreno y una supuesta organización internacional de tráfico de droga.

El papel de Villalba y Morcillo se resume en un informe policial del 21 de junio que obra en el sumario al que ha tenido acceso El Confidencial. El primero "desempeña un papel importante en el blanqueo de capitales, organizando los transportes, envíos y recogidas de efectivo desde el extranjero, encargándose de buscar las 'mulas' y gestionar los viajes". El segundo "no solo sería conocedor del dinero blanqueado por Javier Villalba, sino que también habría recibido de este dinero por MRW enmascarado en un paquete de galletas, tal y como se muestra en las interceptaciones". Cualquier método era válido para mover alrededor de "un millón de euros cada 15 o 20 días".

placeholder 500.000 euros en efectivo que Villalba envía a otro investigado en noviembre de 2020.
500.000 euros en efectivo que Villalba envía a otro investigado en noviembre de 2020.

Pero tras reforzar la vigilancia sobre Villalba, los investigadores no tardaron en detectar estas entregas de efectivo entre miembros de la organización. Más allá de los pinchazos telefónicos, instalaron balizas en los vehículos de los sospechosos y, el 24 de noviembre, presenciaron una escena que resulta clave para la investigación. El suceso se produjo en un parking de Madrid con Villalba y otro de sus socios, Alberto Bolet, como protagonistas. Los agentes seguían sus pasos desde un día antes, cuando se alojaron en un hotel de Barcelona y supuestamente recibieron una remesa de dinero. 24 horas después, pudieron fotografiar a ambos en Madrid.

"Se establece dispositivo de vigilancia en las inmediaciones de la Avenida de la Albufera 321 de Madrid, a fin de comprobar si Alberto Bolet y Javier Villalba llegan al despacho de Antonio Aguilera [otro de los supuestos cabecillas]", explica un informe de seguimientos. "10:39 horas, se observa cómo acceden a la primera planta del garaje del edificio (Planta -1) y estacionan". "Una vez el vehículo estacionado, Alberto Bolet recoge de los asientos traseros una prenda de abrigo y Javier Villalba se dirige al maletero del vehículo del que saca una maleta". La tesis de los investigadores pasa por que esa maleta gris con ruedas iba llena de dinero en efectivo.

placeholder Villalba sacando del coche la maleta gris en la que la Policía apunta a que transportaba dinero en efectivo.
Villalba sacando del coche la maleta gris en la que la Policía apunta a que transportaba dinero en efectivo.

Esta escena permitió además estrechar el cerco en torno a la mujer que supuestamente les había entregado la maleta en Barcelona: 'la señora', como la llamaban Villalba y Bolet, sería Montserrat Pedreny. De las conversaciones intervenidas se desprende que ella hacía de 'mula' y que el hecho de que los dos hombres se hubiesen encargado esta vez de la entrega era una excepción: "Según palabras de Antonio Aguilera, era imprescindible que el dinero estuviera mañana día 24 en Madrid porque si no perderían una operación de una empresa que había estado preparando, por lo que Villalba dice que él mismo se trasladará a Barcelona a buscar el dinero con su coche".

La conclusión, por tanto, era clara: si querían seguir el dinero, controlar a Pedreny se volvía indispensable. Este objetivo se refleja en un nuevo informe del 14 de enero en el que se señalaba cómo ese mes se detectaron llamadas que hacían referencia a un nuevo viaje de "la señora" con dinero en efectivo. El plan inicial pasaba por que la entrega se produjera en Madrid el día 13, pero las limitaciones horarias por el covid-19 la obligaron a hacer noche en Barcelona. Este inconveniente para la organización se convirtió en una oportunidad para los investigadores: a las 21:40, instalaron un dispositivo de localización en el vehículo que había alquilado.

placeholder El dinero incautado en el coche de Montse Pedreny.
El dinero incautado en el coche de Montse Pedreny.

"Se comprueba que sobre las 06:30 horas de la mañana, sale del domicilio sito en Barcelona Montse Pedreny, y que se dirige al vehículo arriba citado e inicia la marcha con el mismo dirigiéndose por la autopista AP-2 hacía la localidad de Madrid", explica el informe. "Sobre las 10:00 horas de la mañana, a la altura de Pina de Ebro, el vehículo Opel modelo Astra (...) es interceptado y detenido". "En el maletero, bajo una madera, en el hueco correspondiente al lugar donde suele estar la rueda de repuesto, se localizan ocultos, y empaquetados al vacío gran número de paquetes de billetes de distintos valores nominales, ascendiendo su valor total a 1.294.250 euros".

Como adelantó El Confidencial en junio, la incautación de este dinero precipitó la operación Titella: "Después de esta aprehensión de dinero, se pudo observar cómo se pusieron en contacto los dueños reales de este (Carlos Brambilla), con las personas que se encargaban de su traslado y bancarización (Antonio Aguilera y Javier Villalba), proporcionando el nexo de unión que los investigadores necesitaban para constatar la relación entre ambas organizaciones y cuáles eran los mecanismos que utilizaban para su lavado". Por un lado, la red de Moreno y, por otro, la de Brambilla, "la cual tiene presuntamente como actividad principal el tráfico internacional de drogas".

placeholder Vigilancia de septiembre de 2020 frente a una oficina de Banca Pueyo en Madrid.
Vigilancia de septiembre de 2020 frente a una oficina de Banca Pueyo en Madrid.

Estos seguimientos a los sospechosos también permitieron detectar uno de los métodos que utilizaban para el lavado de dinero y conseguir financiación: sus contactos en las sucursales bancarias. "No habría sido posible sin la colaboración de los empleados de banco que habían conseguido captar, y que hacían lo imposible por que se aprobasen las operaciones presentadas", explica otro informe. Entre los investigados, el directivo del Banco Santander Javier Rumbo Lorenzo, el de Caja Rural Soria Luis Peña Andrés, el de CaixaBank Miguel Méndez López y el de Banca Pueyo Luis Ángel Moreira Ausín. Todos ellos fueron detenidos el pasado 29 de junio en la operación Titella.

En el caso de Moreira Ausín, los investigadores ya seguían sus pasos desde septiembre de 2020 ante la sospecha de que colaboraba con otro de los hombres de la trama, José Luis Meseguer, "para la presentación de sociedades y para la posterior consecución de financiación". El día 10 de ese mes, los agentes establecieron un "nuevo dispositivo de vigilancia en las inmediaciones de la calle Jaime el Conquistador número 22 de Madrid, oficina de Banca Pueyo donde ejerce de director Luis Ángel Moreira Ausín", y una vez más comprobaron cómo algunos de los investidos entraban en la sucursal. Situaciones similares se repitieron en las vigilancias de otras oficinas.

placeholder Vigilancia en la que la Policía comprueba cómo 'levantan' y 'desmontan' la empresa Klass Shop en 48 horas.
Vigilancia en la que la Policía comprueba cómo 'levantan' y 'desmontan' la empresa Klass Shop en 48 horas.

En cualquier caso, la Policía también investiga cómo la trama engañó a distintos bancos para obtener financiación. La operación, de hecho, arrancó en septiembre de 2018 tras una supuesta estafa a Abanca por la que los responsables de la entidad financiera denunciaron ante un juzgado de Madrid que habían sido víctimas del engaño de una organización criminal que había conseguido sustraerles 1.396.000 euros. La Policía Nacional y la Guardia Civil comenzaron a investigar estos hechos y comprobaron que la red también se habría apropiado de fondos de Liberbank, ING, Bankinter y Bankia. En total, este supuesto fraude bancario superaría los seis millones de euros.

Uno de los seguimientos que refuerza esta idea se produjo el 7 y 8 de julio de 2020, cuando un director de una oficina del Sabadell visitó la sede de la una sociedad del grupo, Klass Shop: "Se pudo comprobar a través del dispositivo de vigilancia en el referido domicilio social que, efectivamente, Antonio José Salazar [otro de los cabecillas] ha desplazado desde Murcia, hasta Alcobendas (Madrid) un equipo de gente, que formaría parte de la organización criminal, y que tal y como dice en la llamada lo han preparado todo para convencer de la fiabilidad de la empresa al director del Sabadell". De esta manera, conseguían financiación con sociedades que carecían de actividad.

En apenas 48 horas, la organización levantaba para ello una supuesta empresa en una nave vacía: "Tras la visita del director, se observa como los miembros del equipo desmontan nuevamente la oficina y se llevan el material que habían colocado 'ex profeso' para convencer al empleado bancario", explica el informe policial. A través de estos pinchazos telefónicos y seguimientos, los investigadores han podido cerrar así el círculo de la organización: desde el lavado y los movimientos de efectivo como "nexo de unión" entre los hombres de Moreno y los de Brambilla hasta los colaboradores que tenían en los bancos mientras perpetraban supuestas estafas contra otras entidades.

Noviembre de 2020 fue un mes clave en el caso Moreno. El pistoletazo de salida llegó a las dos de la tarde del día 11 con el envío de una fotografía por WhatsApp: en una habitación de paredes blancas, sobre una cama con cojines azules, más de una veintena de fajos de billetes divididos en bolsas. En total, medio millón de euros. La imagen la envió uno de los presuntos responsables de blanquear el dinero de la trama, Javier Villalba, a otro de los investigados, Pedro Ramón Morcillo. Tras seguir este rastro de efectivo, la Policía Nacional pudo atar el "nexo de unión" entre los hombres de José Luis Moreno y una supuesta organización internacional de tráfico de droga.

José Luis Moreno Blanqueo
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