Iglesias advierte a Sánchez: retirará su apoyo si ensaya mayorías con Cs y PNV
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AFEAN LOS EFECTOS DE LA MOCIÓN EN MURCIA

Iglesias advierte a Sánchez: retirará su apoyo si ensaya mayorías con Cs y PNV

El PSOE ya trató de buscar el apoyo de Cs para la aprobación de los Presupuestos y Unidas Podemos lo vetó. Ahora están dispuestos a hacer lo mismo para evitar un giro al centro

placeholder Foto: El presidente, Pedro Sánchez, la vicepresidenta Carmen Calvo, Pablo Iglesias y Nadia Calviño, durante la última sesión de control al Gobierno. (EFE)
El presidente, Pedro Sánchez, la vicepresidenta Carmen Calvo, Pablo Iglesias y Nadia Calviño, durante la última sesión de control al Gobierno. (EFE)

Unidas Podemos no sumará sus votos a los del PSOE si Pedro Sánchez intenta trasladar al Congreso el acercamiento a Ciudadanos para sacar adelante acuerdos parlamentarios. "Los números no dan", insisten fuentes de la dirección morada, en referencia a un hipotético cambio de cromos de ERC por Ciudadanos, situando a los de Inés Arrimadas como socios prioritarios en el Congreso.

La interpretación del socio minoritario del Gobierno es que los socialistas buscan dar "oxígeno" a Ciudadanos, contribuir a su supervivencia para poder pactar en un futuro no solo gobiernos autonómicos, sino también a nivel estatal. "Desde el PSOE, se intenta no depender Iglesias, como ya pasó con los Presupuestos, y por eso se busca dar oxígeno a Cs", concluyen. Reconocen que es legítimo, pero remarcan que ellos tienen clara su hoja de ruta: empujar al PSOE a la izquierda mientras la aritmética y su fuerza en el Congreso sean imprescindibles para los socialistas. En ningún caso prestar sus votos para tejer acuerdos con la derecha. "La aritmética en el Congreso es tozuda y Ciudadanos solo tiene 10 escaños", concluyen.

Foto: El presidente del PP, Pablo Casado, y la presidenta de Cs, Inés Arrimadas. (EFE)

Los grupos que forman parte del Gobierno de coalición suman 155 escaños, que con Ciudadanos y PNV se quedarían a cinco de la mayoría absoluta. Con los minoritarios Más País y Compromís (tres diputados), Nueva Canarias, Teruel Existe o PRC, con un representante cada uno, sería suficiente para rebasar los 176, lo que también dejaría fuera de la ecuación a otras formaciones que apoyaron la investidura y los Presupuestos, como EH Bildu. Sin embargo, desde Unidas Podemos advierten de que las medidas progresistas de su programa solo saldrán adelante con el bloque de los Presupuestos y se autoexcluyen de cualquier tentativa que busque incluir a los naranjas. Sin sus 35 diputados no sería posible la geometría variable que Sánchez sigue intentando poner en práctica.

Tensión entre el PP y Ciudadanos

El PSOE ya trató de buscar el apoyo de Cs para la aprobación de las cuentas y Unidas Podemos lo vetó, consolidando como socios prioritarios las formaciones que apoyaron la investidura. Ahora están dispuestos a hacer lo mismo, conscientes, dicen, de que el objetivo de los socialistas siempre fue priorizar sus coaliciones mirando a Ciudadanos. Albert Rivera fue quien lo impidió y ahora Inés Arrimadas, tras haber tendido la mano infructuosamente en los Presupuestos, ha dado un salto cualitativo para convertirse en bisagra de los socialistas pactando la moción de censura en Murcia contra el PP y dejando en el aire qué harían en Madrid, a la espera de que los tribunales decidan si se mantiene la convocatoria electoral de Isabel Díaz Ayuso o se valida la tramitación de las mociones de censura.

Si bien desde Unidas Podemos aplauden las mociones de censura de PSOE y Cs para desalojar de las instituciones al PP y, principalmente, dejar fuera de juego a Vox, no hacen la misma lectura de cómo Ferraz ha pilotado esta operación. "Los terremotos que se producen después de un movimiento como el de Murcia no están en los planes", afean. Una operación que se pilotó desde Ferraz y Moncloa. José Luis Ábalos, como secretario de Organización del PSOE, Santos Cerdán, como responsable de la relación entre el Gobierno y el partido, y Félix Bolaños, secretario general de la Moncloa, fueron las tres personas que llevaron las negociaciones en coordinación con la dirección socialista en Murcia.

Foto: El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez, recibe en la Moncloa a la líder de Ciudadanos, Inés Arrimadas. (EFE) Opinión

Las réplicas en Madrid del terremoto político con epicentro en Murcia preocupan especialmente a los morados, porque si no se produce una gran movilización del electorado de izquierdas, la Puerta del Sol sería la primera sede de un Gobierno autonómico con Vox, de la mano del PP de Díaz Ayuso. El horizonte de la gobernabilidad en Madrid, además, los excluiría si pasase por una suma con Ciudadanos. O más bien se autoexcluirían los morados.

La Asamblea de Madrid recurre su disolución y la convocatoria de elecciones

En el caso de prosperar una moción de censura, que tanto PSOE como Más Madrid estarían dispuestos a negociar con Ciudadanos, Unidas Podemos se limitaría a apoyarla desde fuera con base en unos acuerdos programáticos de mínimos, pero sin entrar en el Gobierno. La misma decisión han tomado en el Ayuntamiento de Murcia, donde Unidas Podemos negoció su apoyo con PSOE y Ciudadanos, pero rechazando formar parte de la nueva corporación formada por socialistas y naranjas.

Foto: EC.

La opción que baraja el PSOE si hay elecciones en Madrid, que pasa por buscar para su candidatura un perfil moderado y centrista, iría también en la línea de priorizar acuerdos con Ciudadanos. Una operación que pilotará Pedro Sánchez, partidario de mirar más al centro sociológico después de que "el PP haya unido su destino a la ultraderecha" y de perfiles de proyección estatal vinculados a Madrid. Dirigentes socialistas quieren que Margarita Robles, ministra de Defensa, sea la candidata y todas las miradas se dirigen hacia ella. Precisamente, una de las ministras con las que más tensiones ha tenido Unidas Podemos y quien públicamente más se ha enfrentado a Pablo Iglesias.

Iglesias actuará como tapón, pero la evolución de la política estatal y del Gobierno de coalición dependerá también del camino que tome ERC

Los movimientos de los últimos días todavía no han tenido repercusiones en el Congreso, pero de consumarse el acercamiento entre socialistas y naranjas, abren el abanico a Sánchez. Iglesias actuará como tapón, pero la evolución de la política estatal y del Gobierno de coalición dependerá también del camino que tome ERC. Coincidiendo con el voto del PSOE en la Eurocámara a favor de levantar la inmunidad al 'expresident' Carles Puigdemont, el portavoz de Esquerra, Gabriel Rufián, lanzó un claro aviso a los socialistas: "Si siguen así, lo acabarán celebrando en sus casas, y no en Moncloa".

Fuentes del grupo republicano en el Congreso abundan en su hastío "por tender la mano y recibir esto", al tiempo que llaman la atención sobre la falta de avances en cuestiones como los indultos o la reforma del delito de sedición. "Tienen que ponerse las pilas", indicaban estas mismas fuentes, subrayando que su horizonte es la amnistía de los presos y que si bien la reforma del delito de sedición es "bienvenida", no creen que sea suficiente para solucionar "el problema de la cantidad de gente que tiene causas abiertas por pensar como piensa". Sánchez tiene un plan alternativo para hacer un cambio de cromos entre ERC y Ciudadanos, como ya sucedió con alguna de las prórrogas del estado de alarma, pero no sin tensionar al máximo las costuras del Gobierno de coalición. Hasta el punto de que sus socios no dudarían en ponerse en frente. La montaña rusa de la legislatura sigue sumando 'loopings'.

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