"Misión cumplida": así precipitó Arrimadas el rechazo tras dos días de agonía
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LA NEGOCIACIÓN ACABÓ EL MIÉRCOLES NOCHE

"Misión cumplida": así precipitó Arrimadas el rechazo tras dos días de agonía

Desde que ERC confirmó el preacuerdo, las cosas se complicaron. La negociación siguió y Moncloa aseguró después que las enmiendas económicas naranjas no estaban en el acuerdo

Foto: Inés Arrimadas confirmó ayer el no a los Presupuestos de Sánchez. (EFE)
Inés Arrimadas confirmó ayer el no a los Presupuestos de Sánchez. (EFE)

Hemos cumplido nuestra misión. Había dos vías y el Gobierno eligió. Lo intentamos hasta el final”. El mensaje se repite entre el entorno más cercano de Inés Arrimadas. Era imposible aguantar más con ERC confirmando su apoyo a los Presupuestos y Bildu haciendo lo propio. Los últimos dos días fueron una agonía. Una de varias que ha aguantado el partido naranja con la doble negociación de Moncloa y el sector impulsado por Pablo Iglesias luchando para arrastrarlos fuera de cualquier acuerdo.

El martes, Gabriel Rufián convocó una rueda de prensa para anunciar un “preacuerdo” que en el Ejecutivo ya sabían que era un acuerdo en toda regla. No era el único sapo para Ciudadanos. Esa misma mañana, los partidos del Gobierno habían tumbado varias enmiendas clave para su grupo en la comisión de los Presupuestos. Entonces se produjo una nueva negociación telefónica: o las resucitaban o confirmaban ya el no.

Ciudadanos no apoyará los Presupuestos

Los dos principales reclamos económicos (ayudas a fondo perdido a autónomos y pequeñas empresas de menos de 50 trabajadores y las bajas laborales con prestación para aquellos padres que se quedan en casa porque sus hijos deben guardar cuarentena) fueron readmitidas. También firmaron con el PSOE una transaccional para impulsar la tarjeta sanitaria única, una sonada reivindicación de Ciudadanos en sus programas electorales. La partida seguía, a pesar del preacuerdo de ERC, y, por eso, el portavoz adjunto, Edmundo Bal, compareció en rueda de prensa asegurando que seguían dispuestos... para sorpresa del resto de grupos parlamentarios.

Foto: La presidenta de Ciudadanos, Inés Arrimadas. (EFE)

Ciudadanos decidió aguantar en un último intento por obtener más compromisos del Gobierno, pero el miércoles por la noche todas las cartas quedaron al descubierto. Más llamadas y mensajes con Moncloa confirmaron que ninguna de esas dos enmiendas resultaría aprobada, y tampoco darían marcha atrás con la enmienda del castellano de la ley Celaá. Además, la ejecutiva de ERC daba luz verde en Barcelona para culminar el pacto presupuestario. No había nada a lo que agarrarse.

Ya la líder del partido, en un acto que compartió el miércoles con su candidato para las elecciones catalanas, Carlos Carrizosa, empezaba a hablar de que el Gobierno “había cogido la vía de los independentistas”. El tono de derrota pasó algo desapercibido. En la mañana del jueves, Bal avanzaba en la comisión del Congreso que para su grupo el resultado de las enmiendas y, por tanto, del pacto presupuestario era inasumible. Y la dirección decidió que no se podía aguantar ni un minuto más. No tenía sentido resistir y lo mejor era que Arrimadas compareciera para comunicar la decisión.

Las contrapartidas al nacionalismo son intolerables. No son unos Presupuestos que pueda apoyar un partido de centro y liberal”, confirmaba, para después insistir en la estrategia que a partir de ahora acompañará todavía más a su formación: “El Gobierno no podrá decir nunca más que no tenía opción. Nunca podrán decir que estaban obligados a pactar con esos socios. Y a muchos ciudadanos se les habrán abierto los ojos”, advertía Arrimadas, sin esconder que, de alguna manera, su partido se quitaba una espinita profunda.

Foto: La líder de Ciudadanos, Inés Arrimadas. (EFE)

Evitar errores del pasado

Si algo tienen claro en el partido a estas alturas, tras la debacle de las generales de noviembre de 2019, es que Albert Rivera no hizo todo lo posible para explicar su posición. La utilidad del voto naranja cayó en picado (de 57 escaños a 10 en solo unos meses) porque nadie acertó a comprender por qué no hubo un intento de acuerdo con el Partido Socialista. Sobre todo, porque PSOE y Ciudadanos sumaban sin necesidad de otras fuerzas como Podemos o los nacionalistas. El partido defiende a día de hoy la lectura de su expresidente —“la banda existía” repiten—, pero reconoce que no supieron “desenmascarar” las intenciones de Sánchez. La culpa de la repetición electoral la asumió casi de forma exclusiva Ciudadanos en las urnas, cuando la formación está convencida de que el presidente no habría pactado con Rivera.

Por eso, la nueva cúpula naranja (que retiene a algún peso pesado de la etapa anterior) trazó una estrategia con el inicio de la pandemia que buscaba no repetir errores. “Siempre nos hemos caracterizado por ser un partido útil y defender el interés general por encima de lo demás”, aseguraban, lo que les llevó a apoyar cada uno de los estados de alarma y, después, intentar influir en los Presupuestos para alejar a Podemos y ERC. De ahí la aseveración de “misión cumplida”. “Esta vez, no podrán decir que no hemos intentado todo lo que había en nuestra mano”, remarcan.

El portavoz adjunto de Ciudadanos, Edmundo Bal. (EFE)
El portavoz adjunto de Ciudadanos, Edmundo Bal. (EFE)

A partir de ahora, el partido mantiene firme su posición de centro político y no descarta acuerdos posteriores con el Gobierno, convencidos además de que Sánchez “se arrimará al centro” después de las cuentas públicas, para contrarrestar, entre otras cosas, el apoyo de ERC y Bildu. Por ahora, Ciudadanos afrontará la campaña electoral catalana con el mensaje de que el PSOE “prefirió” a los independentistas catalanes antes que a su partido. Mientras tanto, como adelantó este diario, la estrategia se mantendrá en las CCAA, sobre todo en las que gobierna “el PSOE moderado”, para seguir aplicando las “políticas útiles” y orillar al máximo los postulados de Podemos. El sábado, Arrimadas se reúne con los coordinadores autonómicos, donde apuntalarán la hoja de ruta.

Hemos cumplido nuestra misión. Había dos vías y el Gobierno eligió. Lo intentamos hasta el final”. El mensaje se repite entre el entorno más cercano de Inés Arrimadas. Era imposible aguantar más con ERC confirmando su apoyo a los Presupuestos y Bildu haciendo lo propio. Los últimos dos días fueron una agonía. Una de varias que ha aguantado el partido naranja con la doble negociación de Moncloa y el sector impulsado por Pablo Iglesias luchando para arrastrarlos fuera de cualquier acuerdo.

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