Pasa a la fase uno pero con más restricciones

El Gobierno aprueba una desescalada a la carta para el País Vasco al margen del resto

Parte de la orden que regula la fase 1 no será de aplicación en la comunidad. El PNV, vital para el Gobierno, ha sabido negociar para tener un desconfinamiento acorde a sus planes

Foto: Aitor Esteban (d) y Pedro Sánchez en el Congreso de los Diputados. (EFE)
Aitor Esteban (d) y Pedro Sánchez en el Congreso de los Diputados. (EFE)

La fase 1 no será igual en todas las comunidades autónomas que dejen atrás la fase 0. Buena parte de la orden que regula el siguiente paso del desconfinamiento no será de aplicación en el País Vasco pese a haber pasado de fase. Euskadi tendrá una desescalada a la carta en la que estará permitido el tránsito entre provincias y no abrirá bibliotecas, museos ni gimnasios. El PNV, cuyos votos son imprescindibles para el Gobierno en el Congreso de los Diputados, ha conseguido unas medidas únicas y que se conocen tras las suspicacias de algunas comunidades como la valenciana al ver que Euskadi pasaba de fase.

La Orden SND/399/2020, publicada este sábado en un BOE extraordinario, recoge en su artículo 2 que cuatro de los doce capítulos y otros dos artículos no serán de aplicación en el País Vasco. Son los apartados que hacen referencia a la reapertura de bibliotecas y museos, la producción y rodaje de obras audiovisuales y la apertura de los locales y establecimientos en los que se desarrollen actos culturales. Tampoco les afecta la apertura de instalaciones deportivas al aire libre y la actividad deportiva individual con cita previa en centros deportivos (gimnasios).

"Lo previsto en los Capítulos VIII, IX, X y XI, así como lo dispuesto en los artículos 41 y 42, no será de aplicación respecto de las unidades territoriales contempladas en el apartado quince del anexo", dice la orden. Esas unidades territoriales son los territorios históricos (provincias) vascos, que también tendrán diferencias en la movilidad. En concreto, estarán permitidos los desplazamientos "entre municipios colindantes de tránsito habitual para la realización de actividades socioeconómicas".

Fuentes del Gobierno explican a este diario que el País Vasco es la única comunidad que solicitó lo que han denominado "fase 0,90" y que las medidas son el fruto de la negociación entre ambas administraciones, como ha sucedido con el resto de regiones. Cualquier comunidad puede solicitar una restricción en las medidas de apertura, pero después tiene que recibir el visto bueno del Gobierno. Si el País Vasco hubiera propuesto mantener cerrados los hoteles, por ejemplo, no habría sido aceptado, sostienen dichas fuentes, informa Juanma Romero.

El pasado 6 de mayo, al anunciar medidas de cogobernanza para lograr apoyos en el Congreso, Pedro Sánchez anunció que las comunidades podrían proponer cambios en la desescalada. "En primer lugar, las comunidades autónomas tendrán que remitir al Ministerio de Sanidad sus propuestas, indicando: qué provincias consideran que tienen que cambiar de fase o qué islas, ciudades autónomas y, en su caso, territorios de ámbito inferior. Y junto a ello qué medidas se aplicarán en cada una de esas provincias que cambien de fase". "En esencia", añadió, "la propuesta tendrá que contener: una descripción de las medidas que se pretende adoptar, que deberán estar basadas en las medidas previstas en el plan de desescalada. En su caso, añadirán las que consideren oportunas, siempre con la debida justificación".

La Comunidad Valenciana, disconforme

La decisión del Ministerio de Sanidad con respecto al paso a la fase 1 de la desescalada no ha dejado contentas a todas las comunidades. Algunas han mostrado su disconformidad. Es el caso de la Comunidad Valenciana, liderada por el socialista Ximo Puig y que pidió el cambio de fase para todo su territorio. Al final, solo obtuvo el visto bueno para 10 de sus 24 departamentos de salud. La Generalitat considera que está mejor que otras comunidades que sí han pasado al completo a la fase 1, como el País Vasco y Navarra. Tampoco Andalucía está conforme con el paso a la fase 1 de todas sus provincias excepto Granada y Málaga.

La 'consellera' de Sanidad Universal y Salud Pública, Ana Barceló, criticó la postura del ministerio. "La Comunitat Valenciana ha cumplido todos los criterios exigidos (...) Llevamos mucho tiempo tratando no solo de que la pandemia y el virus no se transmita, sino conteniendo además esta situación", dijo. Barceló señaló que la incidencia acumulada en los últimos 14 días en la comunidad es de 13,59 (11,89 según los últimos datos publicados este sábado), inferior a la de otras regiones. Y que el número reproductivo básico (R0) es de 0,66, "una cifra muy por debajo del 1, criterio máximo marcado por el ministerio".

Cargos del Consell de Puig ven razones políticas en el frenazo valenciano, como no alimentar el victimismo de Ayuso o doble vara con el PNV

La decisión del ministerio ha disparado todo tipo de teorías conspirativas en los círculos políticos valencianos que se alimentan además de la falta de trasparencia a la hora de explicar cómo se han baremado los criterios de la desescalada. Altos cargos del PSPV-PSOE y de Compromís no dudan en señalar motivaciones políticas, como que hubiera más grandes ciudades como Madrid en fase 0, para no alimentar el victimismo y estrategia de confrontación con el Gobierno de la presidenta regional Isabel Díaz Ayuso. También se apunta a una posible doble vara de medir con Euskadi por la influencia y el papel clave del PNV en las votaciones del Congreso.

"Espero que el ministerio fundamente por qué ha ocurrido esta situación", declaró Barceló, que también señaló que Sanidad calificó la propuesta valenciana como de "matrícula de honor". "No le estoy poniendo yo la nota; estoy trasladando lo que dijo el ministerio, apoyado en la capacidad que habíamos demostrado este tiempo y en la fortaleza que tiene nuestro sistema para abordar el coronavirus". Según la responsable valenciana, durante toda la semana los técnicos de ambas administraciones estuvieron trabajando con normalidad hasta que el viernes el ministro de Sanidad, Salvador Illa, le comunicó la decisión, que dijo no compartir. Durante todo el viernes por la tarde se produjeron negociaciones Valencia-Madrid. Con la vara de medir gubernamental, el conjunto de la Comunidad Valenciana no avanzaba de fase. Finalmente, se aceptó desescalar algunas áreas de salud.

Barceló reclamó públicamente criterios objetivables, pero de su explicación ante los medios se desprendió este sábado que los expertos del Gobierno han tenido en cuenta factores de movilidad y densidad de población en las áreas metropolitanas de las tres capitales valenciana (Valencia, Castellón y Alicante) y en Elche, lo que ha condenado a sus áreas de salud y todos sus pueblos asociados a tener que esperar una semana para volver a ser reevaluadas, al contrario de los que ha pasado en las ciudades vascas, por ejemplo.

En la rueda de prensa de este sábado, el director del Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias, Fernando Simón, argumentó que el problema de esos 14 departamentos de salud valencianos no era de capacidad asistencial, sino de transmisión del virus. "En la Comunidad Valenciana, la epidemia ha tenido un impacto alto, pero se ha trabajado desde los servicios asistenciales, desde la atención primaria y de salud pública con una calidad excelente. En la Comunidad Valenciana tenemos unos sistemas de información muy buenos, una calidad asistencial muy buena, pero tenemos unos factores asociados a la transmisión de la epidemia que en algunos departamentos todavía no están en la situación que nos permita tomar la decisión de pasar a la fase 1", explicó. "Falta muy poco. No es una cuestión de si hacerlo hoy o mañana, sino de hacerlo bien, cuando se tiene que hacer".

Sanidad publicó este viernes los criterios de valoración para el cambio de fase. El primer apartado son los "Criterios para valorar la transmisión", que incluyen el Rt (número de reproducción en función del tiempo), el número total de casos confirmados por PCR en los últimos siete días por fecha de inicio de los síntomas, la incidencia acumulada en los últimos siete días, el número de casos posibles/sospechosos en los últimos siete días, el porcentaje de casos posibles/sospechosos con PCR realizada y la tasa de positividad de los casos sospechosos. El documento no especifica umbrales, por lo que se entiende que no hay un límite concreto que permita o impida a un territorio pasar de fase.

Pero, además de todos esos criterios epidemiológicos, también se tienen en cuenta otros (pinche para ver el documento de indicadores) ligados a estudios de movilidad elaborados por el Ministerio de Transportes en las grandes ciudades a partir de 'big data'.

El Ministerio de Sanidad no ha hecho pública la aplicación del conjunto de indicadores en su baremación. Tampoco la Comunidad Valenciana los ha facilitado a nivel de departamento, por lo que es difícil comprobar cuál es la situación exacta de cada uno.

En toda comunidad autónoma sí se puede comprobar, por ejemplo, la incidencia de contagios acumulada en los siete días previos al 6 de mayo, fecha límite para que las comunidades presentaran sus propuestas. Arcadi España, 'conseller' de Política Territorial y hombre de confianza del 'president', Ximo Puig, no dudaba en difundir este dato a través de su cuenta de Twitter. Otro gesto del malestar existente en la Generalitat. Hasta Puig ha pedido públicamente al Gobierno de Pedro Sánchez que revise su decisión.

El 5 de mayo había once comunidades con una incidencia acumulada en los últimos 14 días superior a la de la Comunidad Valenciana. De esas once, siete han pasado a la fase 1 al completo (País Vasco, La Rioja, Cantabria, Galicia, Aragón, Extremadura y Navarra). Excepto Galicia, cuyos datos dificultan el cálculo, ninguna tuvo una incidencia acumulada en los anteriores siete días tan baja como la valenciana: 6 casos por cada 100.000 habitantes. En Navarra era de 26,3; en La Rioja, de 22; y en el País Vasco, de 17,6. El Rt de la Comunidad Valenciana era de 0,89, por encima de la cifra nacional (0,68). Solo Extremadura y Ceuta tenían un dato superior.

"El equipo técnico que ha estado evaluando esto en la Dirección General de Salud Pública, después de muchísimas discusiones, muy intensas, valoró que hay 14 de los 24 departamentos que por un principio de prudencia que es razonable, sería mejor esperar unos días. Puede ser cuestión de una semana. El lunes que viene, si los datos indican que pueden pasar de fase, pasarán de fase", apuntó Fernando Simón. La Comunidad Valenciana tendrá que esperar al menos una semana más para que todo su territorio pase de fase.

España

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
30 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios