lo fichó en febrero en pleno delcygate

Ábalos mete a su inspector de cabecera en el órgano de Interior que coordina el Covid

El polémico inspector Rubén Eladio, policía de confianza del dirigente socialista, participará en las reuniones de coordinación del despliegue policial con motivo de la crisis del coronavirus

Foto: Fotografía facilitada por Moncloa del ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, José Luis Ábalos, durante una rueda de prensa. (EFE)
Fotografía facilitada por Moncloa del ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana, José Luis Ábalos, durante una rueda de prensa. (EFE)

José Luis Ábalos ha situado a un policía afín en el órgano del Ministerio del Interior que supervisa el despliegue de las Fuerzas y Cuerpos de Seguridad con motivo de la crisis del coronavirus. Se trata del inspector Rubén Eladio, fichado por el ministro de Transportes, Movilidad y Agenda Urbana el pasado febrero, en pleno Delcygate, para tratar de controlar la información que salía de su departamento sobre el escándalo. Eladio participó este martes en su primera reunión con los mandos de Interior y, este miércoles, en una segunda que estuvo presidida por el máximo responsable del Ministerio, Fernando Grande-Marlaska.

De esta forma, Ábalos se asegura capacidad de influencia y un oído en un órgano que está siendo clave en la acción del Gobierno para frenar la expansión del Covid-19. El denominado Centro de Coordinación Operativo (Cecor) actúa como centro de mando único de Policía Nacional, Guardia Civil, Mossos d'Esquadra, Ertzaintza, Policía Foral de Navarra, Policía Canaria y las policías locales desde que se aprobó el decreto del estado de alarma el pasado 14 de marzo. También tiene asiento desde el principio en ese foro un representante del Ministerio de Defensa, por la labor policial de apoyo que está desarrollando una parte de las Fuerzas Armadas.

Aunque es policía de carrera desde 2009, Eladio no está encuadrado en Interior, sino que ocupa una plaza en el Ministerio de Transportes en servicios especiales desde hace mes y medio. Como desveló este diario, solo tres semanas después de descubrirse que Ábalos se había reunido de madrugada en Barajas con la número dos del régimen chavista, el dirigente del PSOE decidió cesar al director de la Unidad de Emergencias y Coordinación y Gestión de Crisis, el coronel de la Guardia Civil Ignacio Alcázar, con una larga experiencia en el cargo y que anteriormente había ocupado un puesto de responsabilidad en el aeropuerto madrileño, para poner en su lugar a Rubén Eladio.

Fotografía facilitada por Moncloa del ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska. (EFE)
Fotografía facilitada por Moncloa del ministro de Interior, Fernando Grande-Marlaska. (EFE)

Fuentes de Interior confirman que Eladio participó en el Cecor del martes por la tarde, que estuvo dirigida por el secretario de Estado de Seguridad, Rafael Pérez, y este miércoles por la tarde volvió a estar presente en ese foro, ya bajo el liderazgo del Grande-Marlaska. Lo seguirá haciendo en los días siguientes. De lunes a viernes suele haber dos reuniones diarias y, los fines de semana, una sola. Por la situación de excepcionalidad, tienen lugar por videoconferencia.

Las mismas fuentes explican que Transportes ha sentado al inspector en este foro, en el que participan los principales mandos de todas las policías que operan en territorio nacional, para conocer las medidas de seguridad que afectan a su departamento. Pero la decisión no ha sentado bien en la cartera de Grande-Marlaska por el pasado reciente de Eladio. Su participación ha despertado recelos.

En sus inicios en la Policía, Eladio estaba en la órbita del PP. De hecho, durante su paso por la unidad de Asuntos Internos, fue la mano derecha del polémico comisario Marcelino Martín-Blas, pieza clave en la llamada operación Catalunya e imputado en la Audiencia Nacional en la operación Kitchen por el espionaje a Bárcenas. En esa etapa, el policía de Ábalos jugó un papel decisivo en la investigación sobre el pequeño Nicolás y lideró una ofensiva contra el comisario Villarejo. Su unidad elaboró un informe falso para implicarlo en el caso Nicolay. Eladio llegó a estar imputado en ese procedimiento por un delito de retardo en la administración de justicia.

En sus últimos meses en Asuntos Internos, el inspector de Transportes aprovechó para tender puentes con Podemos y PSOE. Fue ese viaje hacia a la izquierda cuando conoció a Koldo García Izaguirre, un antiguo escolta y chófer que se ha convertido en el asesor de Ábalos. Acudió aquella noche de enero a Barajas con el dirigente socialista para recibir a la vicepresidenta de Venezuela, Delcy Rodríguez, y se encargó de buscarle un vuelo rumbo a Doha al día siguiente, por ejemplo. Pese a tampoco tener conocimientos previos del sector, Ábalos lo colocó en el consejo de administración de Renfe Mercancías.

Koldo fue quién decidió recurrir a Eladio el pasado febrero, en pleno Delcygate, para que asumiera la importante Unidad de Emergencias y Coordinación y Gestión de Crisis, responsable de garantizar la seguridad en todas las infraestructuras de transportes dependientes del Estado. Con el paraguas de ese puesto, también está presente en el Cecor del Ministerio del Interior desde este martes.

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