Problemas al prorrogar los Presupuestos

El Gobierno pone contra las cuerdas a Ceuta y Melilla al retirarles varias subvenciones

El Ejecutivo central les retira ayudas por importe de 22 millones de euros para desalinizar el agua que beben sus habitantes y ayudar a la fluidez de la frontera

Foto: Pedro Sánchez, durante su reunión con el presidente de Ceuta
Pedro Sánchez, durante su reunión con el presidente de Ceuta

Cuando Pedro Sánchez, el candidato a la presidencia del Gobierno, reciba o se ponga en contacto telefónico con los presidentes de Ceuta, Juan Jesús Vivas (PP), y de Melilla, Eduardo de Castro (Ciudadanos), sus dos interlocutores no le hablarán de la investidura. Ambos le pedirán auxilio para que saque a las ciudades autónomas del abismo económico en el que las ha sumido el Gobierno en funciones.

Una desgracia nunca viene sola. El Ejecutivo en funciones ha puesto contra las cuerdas a Ceuta, y también a Melilla, al denegarles cuatro subvenciones nominativas por un importe global anual de casi 22 millones de euros, según subrayan "angustiados" los presidentes de ambas ciudades.

Los 7,2 millones que Ceuta confiaba en recibir este otoño y los casi 14,4 millones que Melilla esperaba ingresar iban a ser destinados, como en años anteriores, a sufragar los gastos de desalinización del agua que consumen sus 180.000 habitantes y a brindar algunos servicios en sus fronteras con Marruecos, las más transitadas de África.

El Ministerio de Hacienda informó el 26 de noviembre a ambos gobiernos locales de que no recibirían esas subvenciones nominativas porque, al estar prorrogados los Presupuestos Generales del Estado, no se podían legalmente tramitar. Así lo señalaba la Intervención General del Estado.

La noticia cayó como un jarro de agua fría, especialmente en Ceuta porque la ciudad ha quedado privada este otoño del que era uno de sus principales motores económicos, el contrabando con Marruecos que llevaban a cabo unos 7.500 porteadores. Trasladaban mercancías por valor de unos 700 millones de euros anuales, según un cálculo de la Consejería de Hacienda ceutí que, a grandes rasgos, coincide con la estimación de la Aduana marroquí.

Juan Jesús Vivas, el presidente de Ceuta, es un político muy cauto cuando habla en público. A principios de este mes se departió, sin embargo, de su tradicional prudencia para acusar a Pedro Sánchez de "vulnerar el principio constitucional de solidaridad" al negarse a prorrogar los convenios que recogen esas subvenciones.

Vivas se confesó ante la prensa "angustiado" porque la ciudad ya había desembolsado a lo largo de 2019 las cantidades que confiaba en recibir del Estado a finales de este año. De cara a 2020 anunció recortes como una rebaja del 30% de la masa salarial de los altos cargos de su ayuntamiento y del personal eventual, mediante despidos y reducciones de sueldos, y también la suspensión de la labor de apoyo que efectúa para agilizar el paso de la frontera.

Ante el otro cataclismo que padece Ceuta, el corte del contrabando, Vivas pidió también al Estado "un plan de reconversión" como "los puestos en práctica en auxilio de la siderurgia o la minería en otras regiones". El impuesto de importación (IPSI), un arancel que grava las mercancías importadas por la ciudad y que en su mayoría acaban en Marruecos, debía generar este año el 24,43% de los ingresos del ayuntamiento (71,6 millones de euros), pero la previsión no parece poder cumplirse.

De cara a 2020 anunció recortes como una rebaja del 30% de la masa salarial de los altos cargos de su ayuntamiento y del personal eventual

Otra subvención, la que el Estado les otorga para que se hagan cargo de los más de 1.500 menores extranjeros no acompañados (Menas) que tutelan —en Melilla son el 1,18% de la población— sí se ha mantenido. El Gobierno ha considerado que podía hacerlo porque tenía carácter de "excepcionalidad" y el Consejo de Ministros la aprobó, por tanto, en octubre.

"El agujero presupuestario que nos genera ahora el Estado es enorme", se lamenta al teléfono desde Melilla Eduardo de Castro. "Las únicas soluciones posibles son un real decreto que establezca unas subvenciones directas o unos reales decretos ley", añade. "Hace falta voluntad política para resolverlo rápidamente porque el presupuesto se cierra el 18 de diciembre", recalca.

En un intento de apaciguar los ánimos, la delegada del Gobierno en Ceuta, Salvadora Mateos, remitió el jueves una carta a Vivas en la que resalta su "firme voluntad" de que "una vez esté constituido el nuevo Gobierno, se dé continuidad a los compromisos adquiridos con esta Ciudad Autónoma (…)". La misiva carece de efectos jurídicos. "¿Y si no hubiera Gobierno y fuéramos a unas terceras elecciones?", se preguntan en el entono de Vivas.

La delegada del Gobierno en Melilla, Sabrina Moh, no escribió ninguna carta, pero sí declaró que subvencionar de inmediato la desalinización y el apoyo al buen funcionamiento de la frontera requieren que "se declare una situación de emergencia". A diferencia de lo que sucede con los menores: "no estamos en ese escenario". "Melilla no va a perder ese dinero", recalcó, pero solo podrá cobrarlo cuando se aprueben los nuevos Presupuestos Generales del Estado.

La financiación de la atención a los menores extranjeros y la negativa, en cambio, de Hacienda a desbloquear subvenciones para potabilizar al agua que beben los ceutíes ha desatado la ira de Vox, el partido más votado en Ceuta en las elecciones generales de noviembre. La formación denuncia que Sánchez "desatiende" las necesidades de los ceutíes para favorecer a los Menas. Sospecha además que ha tomado "represalias" contra Ceuta por cómo votó el 10 de noviembre. En Melilla, Ciudadanos gobierna en coalición con, entre otros, el PSOE y la ciudad padece el mismo trato por parte del Gobierno central.

Denuncian que Sánchez "desatiende" las necesidades de Ceuta para favorecer a los Menas

La suspensión del contrabando a través del llamado paso Tarajal II no ha mejorado en Ceuta la fluidez de la frontera, sino todo lo contrario. Ante el caos que se produjo a ambos lados tuvo que ser cerrada durante unas horas varios días consecutivos. Empeñados en ganar a toda costa algún dinero, cientos de porteadores intentaron entrar en Marruecos por la frontera internacional transportando bultos más discretos que los que acarrean cuando salen de Ceuta a través del paso que les está reservado y que permanece cerrado. Son tan numerosos que ya de por sí solos taponan la frontera, pero los aduaneros marroquíes agravan el colapso registrándoles minuciosamente y decomisando parte de sus mercancías.

España

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
6 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios