Barómetro del CIS: PP y Ciudadanos prevén un escenario de confrontación tras los Presupuestos
el futuro de la legislatura

PP y Ciudadanos prevén un escenario de confrontación tras los Presupuestos

La primera semana de julio podría celebrarse el debate sobre el estado de la nación que se centrará en la corrupción y en Cataluña, sobre lo que Rivera centra su oposición

Foto: El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, escucha la intervención del líder de Ciudadanos, Albert Rivera, durante un pleno del Congreso. (EFE Javier Lizón)
El presidente del Gobierno, Mariano Rajoy, escucha la intervención del líder de Ciudadanos, Albert Rivera, durante un pleno del Congreso. (EFE Javier Lizón)

PP y Ciudadanos coinciden en que a partir del mes de julio, cuando se aprueben definitivamente los Presupuestos de 2018, ambos partidos iniciarán un proceso de confrontación política camino de las municipales y autonómicas de 2019. Una vez garantizada la estabilidad con las cuentas del Estado se abrirá un período de disputa abierta por el espacio del centro derecha que ya se ha atisbado en distintos momentos de la legislatura.

El 28 de junio será la votación final de los Presupuestos y, previsiblemente, la semana siguiente, la del 2 al 6 de julio, Mariano Rajoy hará convocar el debate sobre el estado de la nación, el primero de la legislatura, que servirá para arrancar ese nuevo clima político. Previsiblemente, se centrará en corrupción y Cataluña, los dos temas en los que Ciudadanos se siente cómodo y que marcan su estrategia.

El partido de Albert Rivera pretende ocupar el espacio de liderazgo de la oposición que, según entienden, ha dejado libre el PSOE de Pedro Sánchez. En política funciona casi siempre el miedo al vacío y Ciudadanos aspira a ocupar ese lugar, frente al PP, en el Congreso de los Diputados. Lo paradójico de la situación es que a su vez Ciudadanos es el partido que con sus votos permite la aprobación de los Presupuestos y, por tanto, el sostenimiento de Rajoy en la Moncloa y la continuación de la legislatura.

Según la encuesta del CIS conocida esta semana, los españoles tienen menos confianza en Pedro Sánchez que en Mariano Rajoy y hay más encuestados que rechazan la gestión del líder de la oposición que los que son críticos con la gestión del presidente del Gobierno. Por ejemplo, un 16% dice tener mucha o bastante confianza en el presidente del Gobierno, mientras que este porcentaje baja al 11,6% en el caso del secretario general del PSOE. El drama para el PSOE es que esa opinión negativa la mantienen sus propios votantes según la encuesta y, además, la prolongación del debate territorial y sobre Cataluña les sitúa en un escenario incómodo y les impide hacer oposición sobre asuntos que les diferencie del PP.

Pedro Sánchez en una imagen de archivo. (EFE)
Pedro Sánchez en una imagen de archivo. (EFE)

Estos datos han sembrado el pesimismo y el malestar interno en el PSOE y la satisfacción en Ciudadanos porque, a pesar de que la encuesta daba por encima al PP, muestran la potencialidad de crecimiento del partido de Rivera. Su problema en este momento es de gestión de expectativas, siendo el único partido que crece en todos los sondeos y de forma sostenida.

Así, el vicesecretario general de Ciudadanos, José Manuel Villegas, asegura que todos los estudios que manejan muestran que de cada tres nuevos posibles votantes nuevos de sus partidos hay dos que proceden del PP y uno del PSOE. Es decir, su formación tiene capacidad para crecer en ambos sentidos.

Otro dato significativo de ese sondeo oficial, que coincide con otros, es que Ciudadanos es el partido que más se ajusta a la autoubicación ideológica en la que se sitúa la mayoría de encuestados. El partido naranja se sitúa en el punto del centro del espectro ideológico en el que se define mayor número de electores. Dicho de otra forma, es el partido que más se ajusta a la posición ideológica de la mayoría de españoles.

"Un partido reformista y modernizador, pero sin romper ni quemar nada", según la definición de Villegas.

José Manuel Villegas, vicesecretario de Ciudadanos. (EFE)
José Manuel Villegas, vicesecretario de Ciudadanos. (EFE)

Otro dato se refiere a la identificación con los asuntos que preocupan a los españoles y los que más crecen son la corrupción y Cataluña, precisamente, los que son bandera de Ciudadanos, que aspira a presentarse como el único con capacidad de afrontarlos.

Sobre el PP Ciudadanos tiene también la ventaja de la mejor valoración de sus líderes, la fidelidad de voto y el menor rechazo. Así, el 55% dice que nunca votaría al PP y ese porcentaje baja al 41% para Ciudadanos, siempre según el CIS. Otro dato que refuerza la idea de su capacidad de seguir creciendo o, al menos, de disponer de un caladero de votos en el que volcarse.

Según los datos que maneja el número dos de Ciudadanos, el perfil de su votante es de mediana edad, por encima de la media en formación y con más recursos. Pero, sobre todo, con posibilidad de seguir creciendo a costa de los dos grandes partidos, es decir, con mayor potencialidad, aunque Villegas insiste en que se debe superar el eje entre derecha e izquierda para sustituirlo por un votante más transversal que busca opciones moderadas.

Esa transversalidad es lo que PP y PSOE ven como indefinición o rectificación permanente de Ciudadanos en asuntos clave.

Sobre el discurso respecto a Cataluña, Ciudadanos insiste en que su posición es la de no forzar la salida del Estado sin que se asegure un proyecto para toda España. Ese discurso se concreta en la necesidad de mantener la posición frente al independentismo.

Esa opción política y estratégica de Rivera queda fortalecida por la designación e investidura de Quim Torra como 'president' de la Generalitat. El objetivo de Ciudadanos es mantener la presión sobre Rajoy y más aún si se intenta abrir un proceso de diálogo institucional con el nuevo Govern. Y las perspectivas de Torra apuntan a que la tensión no cesará y Rivera tendrá espacio abierto. La tesis de Ciudadanos es que la aplicación del 155 no ha servido para nada, al no aplicarse, por ejemplo, a la educación o a la televisión pública. Y según cómo evolucione Torra, Ciudadanos defenderá que debe volver a aplicarse, una vez que caduque automáticamente con la toma de posesión del nuevo Govern.

Quim Torra habla con Elsa Artadi y el portavoz adjunto de la formación Eduard Pujol. (EFE)
Quim Torra habla con Elsa Artadi y el portavoz adjunto de la formación Eduard Pujol. (EFE)

La llegada de Torra al Palau de la Generalitat puede convertirse en una derrota política de Rajoy, frente a la posición de mayor que mantuvo Rivera el miércoles en el Congreso, cuando aún no se le había designado como candidato a la investidura. Los acontecimientos habrían terminado por dar la razón a Ciudadanos, frente al 155 pactado entre Rajoy y Pedro Sánchez.

Ese debate territorial es incómodo para PSOE y Podemos, según se advierte en las encuestas, y puede ser difícil para el PP si, además, tiene esa presión de Rivera, con un nuevo Govern no autonomista. Respecto a una futura confrontación con el Gobierno, Villegas explica que "dependerá de los temas y si se van cumpliendo las 150 medidas del pacto de investidura y si seguimos en el bloqueo y en no sacar leyes adelante y si se mantiene la parálisis habrá mayor confrontación. Y si en el caso de Cataluña se mantiene la actitud displicente hacia Ciudadanos".

Cita expresamente algunas como la reforma electoral, la renovación de RTVE, la despolitización de la Justicia y la limitación de mandatos, entre otras. Todas ellas están entre las que el PP, según fuentes de su grupo parlamentario, no está dispuesto a abordar. Eso supondrá el incremento de la confrontación hasta las elecciones clave de 2019 en comunidades y ayuntamientos, en una especie de ruptura o separación estratégica.

Solo admite Ciudadanos el cumplimiento de acuerdos sobre economía.

El presidente del gobierno Mariano Rajoy  y la vicepresidenta del gobierno Soraya Sáez de Santamaría. (EFE)
El presidente del gobierno Mariano Rajoy y la vicepresidenta del gobierno Soraya Sáez de Santamaría. (EFE)

En los próximos meses, además, la corrupción seguirá presente en la agenda política, para desgastar al PP y, más concretamente, Ciudadanos firmará unas conclusiones de la comisión de investigación del Congreso que con seguridad darán por hecha la financiación ilegal del partido de Rajoy.

El fin de la legislatura, según coinciden PP y Ciudadanos, estará determinado por esas elecciones autonómicas y municipales en las que ambos se volcarán. El partido de Rivera tiene previsto iniciar en otoño el proceso de designación de candidatos con primarias en 2019.

Y el PP confía en que Rivera no sepa gestionar esas expectativas de las encuestas y, además, en que tras esas elecciones tendrá que dar un paso adelante y entrar en gobiernos autonómicos y municipales, con el desgaste que puede suponer.

En todo caso, no parece probable que en ese clima de enfrentamiento y fragmentación puedan aprobarse iniciativas legislativas en lo que queda de legislatura.

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