SEGUNDO COMITÉ FEDERAL TRAS LAS PRIMARIAS DE MAYO DE 2017

Sánchez pone la directa a elecciones: lanza al PSOE y augura que será primera fuerza

Enciende la maquinaria hacia las municipales, autonómicas y europeas de 2019. Exige a Rajoy que presente los PGE para dar "confianza" y pide al PSOE que apoye los paros feministas del 8-M

Foto: Sánchez, flanqueado por Adriana Lastra, Cristina Narbona y José Luis Ábalos y rodeado por su ejecutiva, este 17 de febrero en el comité federal de Aranjuez. (EFE)
Sánchez, flanqueado por Adriana Lastra, Cristina Narbona y José Luis Ábalos y rodeado por su ejecutiva, este 17 de febrero en el comité federal de Aranjuez. (EFE)

Era el movimiento de fichas lógico. Una vez ordenada la casa, toca comenzar a preparar la batalla hacia fuera. Encarrilar el partido hacia la contienda electoral, para la que queda apenas un año. Y eso fue lo que hizo este sábado Pedro Sánchez, encender poco a poco la maquinaria socialista para enfilar los meses por delante hasta las municipales, autonómicas y europeas de la primavera de 2019. Y sin perder de vista las generales, que podrían anticiparse en caso de que Mariano Rajoy, presa de la "parálisis", decidiera no agotar la legislatura. El reto es conseguir que el PSOE vuelva a ser la "primera fuerza" política en España. Un escenario que no dibujan aún las encuestas, aunque Ferraz sí cree posible por la fragmentación del voto, el desplome del PP y su "guerra fría" con Ciudadanos. En ese objetivo marcado por el secretario general le acompañan también los barones, porque son ellos quienes en definitiva primero pasan el test de las urnas.

El PSOE pone pues, la directa hacia elecciones. Ese fue el llamamiento de Sánchez en Aranjuez (Madrid), en la apertura del comité federal de este 17 de febrero, el segundo que se celebra desde su reelección como líder en las primarias del pasado mayo. Se trataba de elevar la vista y pasar una página importante pero poco controvertida a efectos internos porque ya se daba por descontada: la aprobación del nuevo reglamento que desarrolla los estatutos refrendados por el 39º Congreso. La normativa confiere más poder al líder y a las bases, y se lo resta a los cuadros intermedios y los barones, pero no ha encontrado oposición interna. De hecho, el borrador que visó la ejecutiva el pasado lunes apenas ha sufrido cambios sustanciales. Un reglamento que, enfatizó Sánchez, supone un "paso de gigante en favor de la regeneración democrática" y que hace del PSOE el partido "más democrático, participativo y paritario del país". El texto fue aprobado finalmente por unanimidad del comité.

[Consulta en PDF la intervención inicial de Pedro Sánchez]

La intervención inicial del secretario general basculó sobre tres ideas más novedosas: la puesta en marcha de la maquinaria electoral, de un lado, pero también la exigencia al Gobierno de Mariano Rajoy de que salga de la "parálisis" y presente el proyecto de Ley de Presupuestos Generales del Estado de 2018, para dar "confianza" a los actores económicos y "seguridad" a la ciudadanía, y la petición al PSOE de que respalde los paros feministas convocados por los sindicatos el próximo 8 de marzo, acción que demanda que secunden el resto de formaciones políticas. Su 'speech' fue sucedido por 20 turnos de palabra, ninguno pedido por ninguno de los presidentes autonómicos o dirigentes críticos de peso, si se salva al exsenador extremeño Paco Fuentes. No quisieron hablar ni el aragonés Javier Lambán, ni el manchego Emiliano García-Page, ni el extremeño Guillermo Fernández Vara, alineado con Ferraz. El comité estuvo marcado por las ausencias de los presidentes Susana Díaz (Andalucía), Ximo Puig (Valencia), Javier Fernández (Asturias) y Francina Armengol (Baleares).

El líder pone la acción de gobierno en CCAA y ayuntamientos como el mejor "aval" de cara a 2019 y como ejemplo de los "valores" socialistas


Precisamente Sánchez sí invocó su acción de gobierno durante su discurso, citando uno a uno a los presidentes regionales y mentando asimismo la obra de los alcaldes socialistas de toda España y de los cogobiernos de Euskadi y Cantabria. En todos estos territorios, se están aplicando los "valores" que "sustentan el proyecto socialdemócrata": libertad, igualdad, fraternidad, integración de minorías, reconocimiento de la diversidad... "Las sociedades cambian y los instrumentos serán distintos, pero los objetivos siempre van a ser los mismos". Ahí se está haciendo realidad la "izquierda de gobierno" que reivindica Sánchez.

La ejecutiva "ya está en marcha"

Esa acción de gobierno es el mayor tesoro para el año que viene, cuando toca "el encuentro con las urnas", y a las que el PSOE se enfrenta con el "aval del trabajo bien hecho" allí, en todos y cada uno de los territorios que dirige, y "con un propósito firme, ser la primera fuerza en 2019 en este país". Vaticinio, por cierto, que expresó el pasado jueves uno de los notables susanistas ahora militante del bando sanchista, el eurodiputado y exministro Pepe Blanco.

Sánchez nombra a los dos supercoordinadores de los programas de municipales, autonómicas y europeas: Cristina Narbona y José Félix Tezanos

Sánchez recalcó que la vista ya está puesta en esa batalla. "La comisión ejecutiva federal ya se ha puesto en marcha", rubricó, y como prueba hizo un anuncio: "La elaboración de los programas marco municipal, autonómico y europeo los coordinarán dos personalidades de enorme prestigio y capacidad: nuestra presidenta, Cristina Narbona, y el responsable de Estudios y Programas, José Félix Tezanos". Ambos serán los grandes supervisores de los manifiestos electorales con los que los socialistas concurrirán a los siguientes comicios, aunque de ellos dependerán más jefes de equipo. Los dos, añadió, "junto al resto de la dirección y el conjunto del partido", elaborarán el "proyecto de país" del partido. Un proyecto, abundó, "modernizador, progresista y europeísta" frente a la "pugna neoconservadora de las dos derechas" que hace que todo siga varado. "España no avanza, está paralizada".

El secretario general advirtió de que el camino hacia las elecciones será duro —"no nos van a regalar nada"—, pero reivindicó la cualidad de "autónomo" del proyecto socialista, "no al servicio de la plutocracia y sí al servicio de una mayoría social". Y, como advirtiera la semana pasada en Castellón, pidió a los suyos que no se distraigan de la senda marcada. "Con humildad y determinación, paso a paso este es nuestro camino, el buen camino", el que llevará al partido, cree, a "ganar" la confianza ciudadana y liderar el "cambio seguro".

Sánchez opuso la vitalidad de la que quiere que el PSOE haga gala con la actitud pasiva del Gobierno, que es un "lastre" y representa "un proyecto agotado, vacío de ideas y anegado de corrupción", que "mira a los tribunales" constantemente y que está "en guerra fría" con su socio, Ciudadanos, una guerra, apostilló, "entre iguales", pues no les separa la ideología, sino el "poder". El Ejecutivo está, pues, "sin pulso y no da señales de vida", y ahora encima, recordó, amenaza con prorrogar los Presupuestos del Estado hasta 2020, con lo que estaría eludiendo "de nuevo su responsabilidad" institucional. Aprobar los Presupuestos, lo saben los presidentes y alcaldes socialistas, dijo, es la "primera y principal obligación de un Gobierno". Porque sin las cuentas "no hay nada que gobernar" y "es tan útil como un coche sin gasolina". O sea, nada.

Sánchez pone la directa a elecciones: lanza al PSOE y augura que será primera fuerza

"Hagamos país, hagámoslo ya"

Por eso mismo, el secretario general exigió a Rajoy que presente su proyecto de Presupuestos para "dar confianza a los actores económicos, dar seguridad a la ciudadanía española y dar estabilidad a la vida política del país". "Vivir de la prórroga es prorrogar los problemas de la gente y no rendir cuentas ante los españoles". Sánchez recriminó al presidente que siga con su táctica de "no hacer nada", con la consecuencia de que los problemas al final "se pudren". No hace nada, enumeró para luchar contra la precariedad, para eliminar la brecha salarial, para paliar el déficit de la Seguridad Social, no hace "nada" para resolver el desafío soberanista en Cataluña —fue esta una de sus escasas menciones al pulso secesionista—. Frente a esa inacción, el PSOE opone su propósito de "hacer país". "Hagamos país y hagámoslo ya, hagámoslo ahora".

Los barones más distanciados con Ferraz no toman la palabra en el comité, y quienes sí intervienen son los más alineados con el secretario general

Fue muy significativo que Sánchez ni siquiera mencionara a Podemos. Sí a Ciudadanos, siempre escorándolo a la derecha y como socio mal avenido de los populares. Una prueba más de que los socialistas consideran superado el miedo al 'sorpasso' de los de Pablo Iglesias, que cotizan muy a la baja en los sondeos.

La idea de fin de ciclo también la expresaron a la entrada barones como el manchego Emiliano García-Page —el PSOE está "preparado" para afrontar unas generales ante un Ejecutivo "gastado"—, el madrileño José Manuel Franco —"algo tendrá que hacer" Rajoy para escapar de la "parálisis" y una salida es ir a nuevos comicios— o el primer secretario del PSC, Miquel Iceta —a España "le conviene un cambio de rumbo" y por tanto es "lógico" que el PSOE, como principal partido de la oposición, plantee un "cambio de tercio" por el bien del país—. El propio secretario de Organización, José Luis Ábalos, había manifestado en una entrevista publicada hoy por 'El Mundo' que el presidente, si no sabe escapar del bloqueo, deberá convocar nuevas generales.

Sánchez pone la directa a elecciones: lanza al PSOE y augura que será primera fuerza

Sánchez también pidió "formalmente al PSOE", a todos sus compañeros, "secundar los paros laborales convocados por los sindicatos para el próximo 8 de marzo". Así, el partido se sumaba de manera oficial a la huelga feminista. "Y pedimos formalmente a todos los partidos de izquierda y derecha que secunden los paros laborales. No hablamos de una cuestión ideológica, sino de justicia salarial".

Un PSOE cercano a sus militantes es un PSOE cercano a sus votantes. La militancia es la vanguardia de la sociedad

En su discurso, Sánchez dio bastante peso a la aprobación del reglamento, que consagra "el PSOE de la militancia" que él prometió. "Un PSOE cercano a sus militantes es un PSOE cercano a sus votantes", valoró, una afirmación que algunos dirigentes discutían porque las bases socialistas están bastante más escoradas a la izquierda que los electores. "La militancia es la vanguardia de la sociedad. Hombres y mujeres que se comprometen con unos valores. Tenemos que prestigiar, como hacemos con esta norma, la palabra 'militancia', y lo hacemos con hechos", subrayó.

La apreciación de Sánchez fue contestada por el presidente de Aragón, Javier Lambán, quien aseguró que la "legitimación" de los liderazgos en el PSOE se obtiene "de los ciudadanos", y no de la militancia. Es decir, que un líder solo es líder social si le respaldan fuera de su partido. Con el voto de las bases, venía a decir, no basta. Lambán no se quedó hasta el final del comité. Se marchó antes de la votación, como hicieron Page o los máximos representantes del PSOE andaluz, Juan Cornejo y Mario Jiménez.

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