EL CONGRESO RECHAZArá LAS INICIATIVAS

Adoctrinamiento en la escuela catalana: PP y Cs se quedan solos con la Alta Inspección

El Congreso rechaza las iniciativas de Alta Inspección que pretenden poner coto al adoctrinamiento en las aulas catalanas. Los socialistas niegan su apoyo a PP y Ciudadanos

Foto: El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, durante el pleno del Congreso de los Diputados. (EFE)
El presidente de Ciudadanos, Albert Rivera, durante el pleno del Congreso de los Diputados. (EFE)

Ninguna de las propuestas debatidas este martes en el Congreso que pretendían poner coto al adoctrinamiento existente en las escuelas catalanas saldrá adelante. La implicación de menores de edad en actos políticos o los recientes ejemplos de contenidos en libros de texto con que los niños aprenden a diario en sus clases llevaron a la Cámara Baja dos debates parlamentarios que, sin embargo, solo sirvieron para enfrentar a los partidos entre sí y convertir la educación pública catalana en arma arrojadiza de la campaña electoral. Todos los grupos miraron al 21-D mientras acusaban a sus adversarios de hacer exactamente lo mismo.

El grupo de Ciudadanos, liderado por Albert Rivera, defendió un proyecto de ley para la creación de una agencia independiente que ejerza las tareas de la Alta Inspección Educativa, organismo perteneciente al Estado que asume las competencias relativas a la educación en las distintas comunidades autónomas. La figura de la Alta Inspección está recogida en todos los estatutos de Autonomía (excepto en el de Cataluña de 2006, que eliminó ex profeso la referencia) y en las leyes orgánicas de Educación aprobadas tanto por PP como por PSOE. El problema es que nunca ha sido desarrollada y actualmente carece de un presupuesto propio, recursos y medios. El partido naranja, con su presidente a la cabeza, pidió al resto de grupos que admitieran a trámite la propuesta para, a partir de ahora, comenzar los trabajos de regulación conjuntamente y “garantizar la igualdad y los derechos a la educación de todos los españoles”.

El diputado de ERC Joan Baptista Olòriz, durante su intervención sobre la propuesta del adoctrinamiento.
El diputado de ERC Joan Baptista Olòriz, durante su intervención sobre la propuesta del adoctrinamiento.

No pudo cantar victoria. Solo el PP le dio su apoyo, y los naranjas terminaron por enzarzarse todavía más con el PSOE, como está ocurriendo últimamente, sumidos en una guerra continua de reproches electoralistas. Tampoco salió adelante la propuesta de los populares. Esta, de menor rango, fue una Proposición No de Ley (es decir, insta al Gobierno a cumplir) para “reforzar” las funciones de la Alta Inspección existente. En concreto, los populares reiteraran que el Estado “ya cuenta con instrumentos” para garantizar la libertad y la igualdad educativa, y que el objetivo no debe ser quitar competencias al mismo a través de órganos independientes, sino fortalecer las que actualmente posee.

“Palabras vacías” a ojos de Ciudadanos, que echa en falta un verdadero compromiso por parte del partido del Gobierno, insistiendo en que ellos tampoco apuestan por una figura de nueva creación, sino por dar una verdadera entidad a la Alta Inspección. De hecho, afirman, legislar no es necesario para lograrlo: el Ejecutivo podría dar ya un presupuesto específico a esa figura y proveerla de medios suficientes para garantizar su funcionamiento. Sin embargo, el grupo popular no concretó ese compromiso.

Más allá de las diferencias en la forma, solo PP y Ciudadanos encontraron puntos comunes en el fondo (además de apoyos puntuales como el garantizado por UPN). El PSOE se desmarcó por completo de ambos siguiendo la hoja de ruta marcada por Pedro Sánchez desde hace días, señalando a “las derechas” y acusando a Rivera incluso de promover el mismo grado de adoctrinamiento que él critica por parte del exGovern independentista. Los socialistas justificaron su negativa entre reproches de “instrumentalización” e incluso el diputado socialista Manuel Cruz señaló la “obsesión” de populares y centristas por “restar competencias autonómicas y recentralizar lo máximo posible”. Lanzó críticas de electoralismo y al mismo tiempo aseguró que si las propuestas antiadoctrinamiento hubieran salido adelante en el pleno, el titular de las fuerzas secesionistas habría sido “el 155 entra en la escuela catalana”. Todos mirando al 21 de diciembre.

Un grupo de los miles de estudiantes que recorren el centro de Barcelona durante una manifestación. (EFE)
Un grupo de los miles de estudiantes que recorren el centro de Barcelona durante una manifestación. (EFE)

Precisamente, los centristas insistieron en el “sectarismo” destilado por el PSOE, al que acusó de estar “fagocitado” por el PSC, siendo los socialistas catalanes los que ahora dominan “las políticas de Estado”.

En cuanto a los grupos catalanes, ERC y PDeCAT, criticaron con dureza al partido de Rivera, “hijo del sistema educativo catalán y prueba de que no hay tal adoctrinamiento”; mientras que Unidos Podemos, de la mano del diputado de En Comú Joan Mena, lanzó una importante defensa en favor de la educación pública y de sus profesores, entrando en un debate distinto al planteado. Eso sí, Mena protagonizó la bronca dialéctica del día con la presidenta de la Cámara, Ana Pastor, que le pidió retirar la expresión “como gorrinos” de su intervención para el diario de sesiones. El parlamentario se refirió a PP y Ciudadanos afirmando que son “como gorrinos peleando en una charca de barro sobre algo tan miserable como las mentiras del adoctrinamiento”. No lo hizo y fue la presidenta de la Cámara la que lo ordenó finalmente.

Los ataques de electoralismo predominaron en todos los argumentarios. Joan Baldoví (Compromís) insistió en que “esto no va de educación, sino de inquisición y de votos”, y Joseba Agirretxea (PNV) acusó a ambos proponentes de “inventarse la Alta Inspección para ensanchar las competencias del Estado y disminuir las de las comunidades autónomas”. Solo Salvador Armendáriz, el diputado de Unión del Pueblo Navarro (UPN), pidió a PP y Ciudadanos diálogo y trabajo conjunto “para que ambas propuestas converjan en una” y se evite el adoctrinamiento en las aulas catalanas. La diputada naranja Marta Martín tildó la PNL de los populares como la “proposición del arrepentimiento”, recordándoles que solo hace dos semanas optaron por la abstención con una propuesta similar de los de centro. Con todo, solo quedaron ellos. Y por el momento el Congreso rechaza actuar, pese a que la educación se ha convertido ya en arma arrojadiza de la campaña del 21-D.

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