montó "un gran escenario intimidatorio"

El fiscal, al Govern: la resistencia pacífica era "un eufemismo" e incitó a la violencia física

La querella de la Audiencia Nacional detalla hasta 40 incidentes en colegios electoral y da la vuelta a la responsabilidad de las cargas policiales

Foto: Coche de la Guardia Civil destrozado por los manifestantes. (Reuters)
Coche de la Guardia Civil destrozado por los manifestantes. (Reuters)

La Fiscalía General del Estado basa su acusación de rebelión contra Carles Puigdemont, Oriol Junqueras y otros 12 miembros del Govern cesado y otros seis del Parlament en el argumento de que su estrategia para alcanzar la indepedencia fue incitar a la violencia material y física de "las muchedumbres" para impedir el cumplimiento de la ley.

En sus querellas, que ya están en manos de la Audiencia Nacional y del Tribunal Supremo, asegura que la consigna repetida desde el Govern, los grupos parlamentarios independentistas y las entidades soberanistas Asamblea Nacional de Catalunya (ANC) y Òmnium Cultural en llamamiento a la "resistencia pacífica" resultó no ser más que un eufemismo. "En realidad todo consistía en una incitación, difundida con publicidad y dirigida a los sectores independentistas de la población, para que se opusieran e hicieran frente a la actuación de los agentes de la autoridad a fin de que, en definitiva, no pudieran cumplir la orden judicial de impedir la celebración del referéndum", dicen los escritos.

El fiscal, al Govern: la resistencia pacífica era "un eufemismo" e incitó a la violencia física

El MInisterio Público ha destinado más de 200 folios en dos querellas separadas a tratar de demostrar que esa violencia básica para fundamentar la acusación de rebelión, un delito de gravedad extrema con 30 años como pena máxima, existió a pesar de que el Govern no ha hecho uso de las armas. Asegura que no hubo rifles ni pistolas pero sí un uso como tal de la población por ellos movilizada.

Además de detallar los incidentes de los días 20 y 21 de septiembre, el escrito se centra en la jornada del 1 de octubre. Los acusados -dice- eran conscientes de que una vez las masas hubieran ocupado los centros de votación y sus alrededores, quedaban sin ningún tipo de control. "Sabían que estaban incitando a las muchedumbres para intimidar a los agentes policiales y para que estos no pudieran hacer efectivo el mandato judicial y que, en definitiva, no pudiera prevalecer el imperio de la Ley".

"Ese gran escenario intimidatorio" ya estaba en marcha. Puigdemont y los suyos asumían que esa misma muchedumbre iba a protagonizar también, como así ocurrió, actos de violencia material y física para alcanzar el fin primario de celebrar el referéndum, que ineludiblemente llevaría a conseguir la proclamación de una república catalana independiente de España. Los momentos de violencia vividos en gran parte de los centros destinados a llevar a cabo la ilícita votación fueron el resultado, añade.

Da la vuelta a la actuación policial

Para respaldar esta versión, la Fiscalía incluye en los escritos un listado de 40 incidentes en colegios electorales de Barcelona, Girona, Lleida y Tarragona. Cordones humanos que provocaron cargas, insultos, agarrones y golpes a los agentes, tanto de la Policía como de los Mossos, gestos obscenos y amenazantes, barricadas, sillazos. El escrito da la vuelta a la responsabilidad sobre la actuación policial y responsabiliza de esa violencia a la muchedumbre alentada por los acusados. "Tuvieron que lanzar pelotas de goma pues habían quedado bloqueados y fue la única manera de abrirse paso ante la multitud", dice en uno de los puntos.

Uno de los ejemplos que cita es lo sucedido en la Escola Oficial d’Idiomes (EOI) de Drassanes, en Barcelona, donde la muchedumbre rodeó a la Policía autonómica gritando 'Volem votar, volem votar y votarem', 'Los Mossos d’Esquadra formáis parte de Catalunya, nos tenéis que ayudar'. Ante esta situación los Mossos se retiraron y dejaron abandonado el vehículo con las urnas dentro. En el CEIP Pau Romeva, la policía tuvo que disparar salvas para abandonar el lugar, agrega. Los escritos también se hacen eco de incidentes violentos durante la huelga del 2 de octubre y reproducen los episodios de los hoteles de Calella y Pineda de los que se desalojó a los efectivos policiales que pernoctaban allí.

La querella contra el Govern, la más potente de las dos, ha recaído en la juez Carmen Lamela, que se encuentra de guardia esta semana y que ya investiga por sedición a Sànchez y Cuixart, a los que envió a prisión hace unos días. Según informan a El Confidencial fuentes jurídicas, tiene previsto admitirla a trámite y abrir una pieza separada en ese procedimiento, con el que se existe evidente conexión por antecendentes.

España

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
8 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios