Mohamed houli, clave para la investigación

Ocho muertos, 4 detenidos y solo una vía al corazón de la célula: el herido en Alcanar

Sometido a interrogatorios, el único al que se considera integrante de primer grado de la célula terrorista ha aportado importantes pistas que han dado impulso a la investigación

Foto: Así quedó la casa de Alcanar (Tarragona) tras explosión del pasado miércoles. Allí los terorristas preparaban explosivos. (Efe)
Así quedó la casa de Alcanar (Tarragona) tras explosión del pasado miércoles. Allí los terorristas preparaban explosivos. (Efe)

La célula que sembró el terror en las Ramblas de Barcelona y en Cambrils ha quedado totalmente desarticulada. Ocho de sus miembros han muerto y cuatro fueron detenidos horas después de la acción terrorista. El cerco al grupo de Ripoll acabó este lunes en unos viñedos de la localidad de Subirats, donde fue abatido el conductor de la furgoneta que provocó 14 muertos en la capital de Cataluña. La sucesión de acontecimientos ocurridos tras las cinco de la tarde del jueves 17 de agosto solo deja una llave para acceder al corazón de la célula: Mohamed Houli, herido en la explosión de la base de operaciones de Alcanar, se ha convertido en la única pieza con la que cuentan los investigadores para entender el origen y desarrollo del comando.

[Siga en directo las últimas informaciones del atentado de Barcelona y Cambrils]

De los cuatro arrestados, Houli es el único al que se considera integrante de primer grado de la célula de 12 miembros. Fuentes del caso aseguran a El Confidencial que participó en la elaboración del plan inicial del grupo, que pretendía combinar el efecto letal del TATP o triperóxido de triacetona con el gas de al menos 106 bombonas de butano, para provocar un enorme daño en puntos neurálgicos de Barcelona, entre ellos la Sagrada Familia.

Mohamed Houli.
Mohamed Houli.

La destrucción del laboratorio de explosivos no solo frustró las intenciones de la célula sino que arrancó a Houli del contacto con sus compañeros. Debido a las heridas recibidas, este español nacido en Melilla de poco más de 20 años fue hospìtalizado y permaneció ingresado hasta su detención. Desconoce por ello la evolución del resto de integrantes tras la deflagración, pero este aislamiento forzoso puede favorecer que su testimonio no haya quedado contaminado, destacan fuentes jurídicas.

Todo apunta, además, a que será Houli el que se enfrente a la mayor condena por los dos atentados. Las fuentes consultadas por este diario apuntan que su intervención en la planificación le convierte de forma automática en cooperador necesario de los hechos, por lo que es previsible que se le imputen las 15 muertes que suman las dos acciones y los asesinatos en grado de tentativa de los heridos: la pena a la que se enfrenta es la cadena permanente revisable.

Houli se encuentra incomunicado en dependencias de los Mosos d'Esquadra desde el pasado viernes. Sometido a interrogatorios por los agentes de la policía autonómica, ha aportado importantes pistas que han dado impulso a las pesquisas, apuntan las fuentes consultadas, que ponen de manifiesto que ese testimonio está grabado y constituye ya una prueba del procedimiento. Hoy será el turno del juez, ante el que deberá ratificar sus revelaciones.

Sus respuestas resultan fundamentales para una investigación que ni la Audiencia Nacional ni las Fuerzas de Seguridad del Estado dan por cerrada. Es el único cabo del que tirar para averiguar cómo un grupo de adolescentes de Ripoll elevó en solo unos meses su grado de radicalización hasta el punto de desarrollar una acción terrorista de esta magnitud. También es la pista que puede conducir al esquema de relaciones internacionales del grupo.

El detenido que puede cuadrar el puzle era un excepción en el grupo. Como adelantó El Confidencial, era el único al que no le unían lazos familiares con el resto. Sus amigos del pueblo hablan de él: "El Houli era blanquito y rapeaba. Bueno, hacía como que rapeaba", bromean, y destacan que era uno de los más religiosos de los 12 y que, de tanto rezar, se le quedaba a veces la frente colorada. El juez Andreu decretará en unas horas su ingreso en prisión provisional. Se ha quedado solo. Ocho de sus compañeros han muerto y los otros tres, arrestados, parecen ocupar papeles secundarios en esta trama. Driss Oukabir, hermano del menor Moussa, que murió en Cambrils, el dueño del Audi A3 utilizado en la ciudad costera, Mohammed Aalla, y el propietario de uno de los locutorios de Ripoll, Salh el Karib.

Ocho muertos, 4 detenidos y solo una vía al corazón de la célula: el herido en Alcanar

La búsqueda en todo el territorio nacional del autor material del atropello masivo acabó el lunes a primera hora de la tarde en una zona rural de viñedos a las afueras de la localidad de Sant Sadurní D'Anoia. Dos vecinas alertaron a los Mossos de que una persona sospechosa deambulaba por el campo, en un terreno aislado y bastante despoblado, y que coincidía con la descripción de Younes Abouyaaqoub.

Dos cargadores contra el autor material

Una patrulla de proximidad se dirigió urgentemente a la zona y localizó a una persona sentada entre las viñas. Desde el vehículo policial se le dio la orden de que se pusiera en pie y se identificara. Abouyaaqoub se levantó y, con gesto amenazador, se levantó la camiseta para mostrar un cinturón de explosivos que, como después se comprobó, era falso. Echó a correr contra los agentes al grito de 'Alá Akbar'. Los agentes abrieron fuego de forma inmediata y vaciaron dos cargadores de sus armas. El prófugo más buscado de las últimas horas falleció en el acto.

[Apenas unas horas después, comenzó a distribuirse por grupos de WhatsApp de los vecinos de Subirats la imagen en primer plano del terrorista abatido. Una imagen muy dura que no tardó en llegar a todas las redacciones, incluido este medio. Una vez comprobado que se trataba de la imagen del autor, El Confidencial decidió no publicarla por la petición expresa de los Mossos y de la Policía Nacional de que no se hiciera].

El periplo de Abouyaaqoub comenzó el mismo jueves minutos después de los atentados. Tras abandonar en las Ramblas la furgoneta que empleó en el atropello, atravesó el mercado de la Boquería y se perdió en las callejuelas del barrio del Raval. De esta forma llegó hasta la Ciudad Universitaria, donde Pau Pérez, la víctima número 15 de los atentados, tuvo la desgracia de cruzarse en su camino. Portaba varios cuchillos que han sido hallados tras registrar su cadáver y que los Mossos iban a cotejar para saber si alguno de ellos fue el empleado en el asesinato de Pau. La hipótesis que manejan las Fuerzas de Seguridad es que secuestró el coche y apuñaló a su propietario. Escapó tras atropellar a una patrulla de los Mossos y abandonó el vehículo en Sant Just Desvern. Desde allí, empleando medios que aún se investigan, recorrió 47 kilómetros hasta la zona donde fue tiroteado.

Abouyaaqoub se encontraba solo y tardó más de tres días en recorrer esta escasa distancia de lo que se deduce que no contaba con apoyo logístico o colaboradores que le facilitaran la huida. "Quería morir", aseguran fuentes del caso presentes en Subirats que reseñan que lo sucedido allí fue una reproducción casi milimétrica de los incidentes en Cambrils, donde otros cinco yihadistas se comportaron de forma idéntica y fueron abatidos.

España

El redactor recomienda

Escribe un comentario... Respondiendo al comentario #1
7 comentarios
Por FechaMejor Valorados
Mostrar más comentarios