HACIA EL 39º CONGRESO FEDERAL

Pedro Sánchez ofrece a Patxi López un puesto clave en la ejecutiva federal del PSOE

El líder tantea al exlendakari para que ocupe una secretaría potente, tal vez la de Política Federal, una de las de más relieve en el escalafón. Óscar Puente será el nuevo portavoz de la dirección

Foto: Patxi López y Pedro Sánchez se saludan en las Ramblas de Barcelona el día de Sant Jordi, el pasado 23 de abril. (EFE)
Patxi López y Pedro Sánchez se saludan en las Ramblas de Barcelona el día de Sant Jordi, el pasado 23 de abril. (EFE)

Patxi López podría regresar a la ejecutiva federal del PSOE, y a un puesto de relieve. Está en su mano la decisión, porque la oferta ya se la hizo la semana pasada Pedro Sánchez, en la reunión que ambos mantuvieron. Fue el primer gesto de integración protagonizado por el ganador de las primarias, que en paralelo ya ha proyectado al futuro portavoz de su cúpula, al alcalde de Valladolid, Óscar Puente, uno de sus hombres de confianza.

La charla de Sánchez y López fue una primera toma de contacto después de la votación del 21 de mayo, en la que el madrileño se impuso por un 50,26% de las papeletas y más de 15.000 sufragios de diferencia sobre la presidenta andaluza, Susana Díaz. El exlendakari se quedó con un 9,84%, el tercero en liza pero con una posición capital, en el centro del tablero.

Sánchez lo sabe y por eso, como adelantaba este lunes la SER, ya se ha movido en una dirección previsible: intentar que López entre en su equipo. En su reunión de la pasada semana, según fuentes de Ferraz, le ofreció una cartera "potente", "de largo recorrido", aunque sin concretar demasiado, por lo que en el círculo del expresidente del Congreso interpretan que podría asumir un área estratégica, la de Política Federal, del máximo relieve dentro del escalafón socialista. En caso de confirmarse, López se encargaría de una materia muy sensible en este momento, como la gestión, desde el PSOE, del conflicto soberanista. En el entorno del exlendakari reconocen que esa secretaría le iría como anillo al dedo, puesto que es un dirigente "respetado" y con reconocida solvencia en este tema. Antes que él, ocupó esa cartera el diputado sevillano Antonio Pradas, la voz de Díaz en Ferraz, pero precisamente ese hilo directo con la baronesa hizo que pronto cayera en desgracia y que su rol en la anterior ejecutiva fuera menos relevante. Los próximos a Sánchez confirman la oferta al dirigente vasco: "Por ahí va la cosa, sí", en palabras de un alto cargo. Otras fuentes apuntan que una cartera de tanta proyección quizá sea demasiado para quien fue su rival en las primarias.

Pedro Sánchez ofrece a Patxi López un puesto clave en la ejecutiva federal del PSOE

Pero López, en todo caso, aún no ha decidido. "Patxi va a consultar con gente diversa y también con su círculo más íntimo, y en función de eso le dirá a Pedro. Él lo que quiere es que haya una ejecutiva plural donde todo el mundo se sienta cómodo", indica un alto dirigente territorial que lo conoce bien. Ya en la campaña de primarias, el expresidente del Congreso subrayó que no buscaría "acomodo personal" en caso de ser derrotado, pero sí advirtió de que no tendría problema en sumarse a la nueva dirección siempre y cuando estuvieran integradas todas las sensibilidades.

El exlendakari aún no ha contestado al planteamiento de Sánchez: quiere consultarlo antes y desea que salga adelante una dirección "plural"

Sin embargo, aún no se sabe si Sánchez contará, para empezar, con más patxistas en su cúpula y si pedirá a algún cuadro próximo a Susana Díaz que se suba a la nueva nave socialista, vía esta última bastante improbable. Los barones que apoyararon a la presidenta andaluza, y ella misma, no le han reclamado nada, ni siquiera cuotas territoriales, y le han prometido que le dejarán hacer. Díaz únicamente le reclamó respeto a los expresidentes del Gobierno y a los territorios. El secretario general quiere componer una dirección de su más estricta confianza, justo para que no se repita lo que pasó en septiembre pasado, cuando la mitad más uno de sus miembros dimitieron para forzar su caída. Gesto que, por otra parte, si sale adelante su propuesta de cambio de estatutos en el 39º Congreso —y no se contempla que no sea así—, no tendrá en el futuro ninguna consecuencia pues el líder quedará blindado frente a estas maniobras.


López aún no ha decidido

Ferraz no tenía constancia este lunes por la tarde de una respuesta del diputado por Vizcaya. Y en el entorno más cerrado de este imperaba el hermetismo y rehusaban adelantar cuándo llegará y por qué opción se inclina. "No hay nada por ahora, no hay nada decidido", contestaba lacónicamente uno de sus colaboradores de máxima confianza.

El exlendakari lleva desde 2012 sentado en la ejecutiva federal del PSOE. Alfredo Pérez Rubalcaba le situó como secretario de Relaciones Políticas. El número cinco en el organigrama, tras Elena Valenciano, Óscar López y Puri Causapié. Entonces se le señaló como el sucesor del exvicepresidente del Gobierno, su estrella brillaba: era el primer lendakari socialista, el que consiguió, con el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero, escribir el fin de ETA. Pero apenas ejerció como miembro de la dirección. Ocurrió lo contrario que en 2014. Sánchez lo destinó a una secretaría de nueva creación, Acción Política y Ciudadanía, a la que López sí se dedicó más puesto que dos meses después del congreso extraordinario que encumbró al madrileño cedió las riendas del PSE a Idoia Mendia.

En la ejecutiva de 2014, el madrileño le encargó el área de Acción Política y Ciudadanía, y luego le proyectó como presidente del Congreso

López se convirtió en uno de los integrantes del núcleo duro de Sánchez. Lo situó muy cerca de él y lo postuló para la Presidencia del Congreso tras las elecciones generales del 20 de diciembre de 2015. Aquella legislatura duró menos de seis meses. El exlendakari siempre se mostró leal a su jefe incluso en los momentos de mayores turbulencias. Pero cuando él cayó, López, animado por su federación y por dirigentes de otros territorios, dio el paso y anunció su intención de presentarse a las primarias. En un principio, con el propósito no confesado de cortar el paso a Sánchez. No lo consiguió. Aquella decisión le espoleó y su ola fue creciendo.

Susana Díaz, Patxi López y Pedro Sánchez, minutos antes del debate de primarias, el pasado 15 de mayo en Ferraz. (EFE)
Susana Díaz, Patxi López y Pedro Sánchez, minutos antes del debate de primarias, el pasado 15 de mayo en Ferraz. (EFE)


Tras la presentación de los avales, Sánchez intentó que López se retirara, y asumió parte de su programa, insistiendo en que compartían las grandes líneas de su proyecto. Pero el diputado vasco siguió adelante e incluso fue el ganador moral del debate. Al final, cosechó más votos (14.652) que firmas (10.866) y se ancló como un árbitro en la contienda. Estaba claro que, ganara el madrileño o la andaluza, él tendría un papel relevante. Al diputado vasco y a su entorno sí le molestó, no obstante, que los sanchistas despreciaran su candidatura, primero, y la asimilaran con la de Díaz, después. Las relaciones en los últimos meses, por tanto, no han sido fáciles. Además, la recomposición de puentes con quienes formaron el núcleo duro de Sánchez y luego apostaron por López, como su ex número dos, César Luena, o el portavoz en el Senado, Óscar López, se antoja casi imposible.

Propuesta ya hecha

Mientras llega la respuesta del exlendakari, el secretario general sigue componiendo su puzle. Este lunes, fue el propio alcalde de Valladolid, Óscar Puente, el que anticipó, en declaraciones a la SER, que Sánchez le había ofrecido asumir la portavocía de la ejecutiva federal. "Sí, la propuesta se ha producido —confesaba—. Estoy en periodo de reflexión y tengo que seguir en él. Hasta la semana previa al congreso [o sea, la que viene, ya que el cónclave se celebra del 16 al 18 de junio en Madrid] no daré una respuesta definitiva".

Puente sostuvo que la portavocía de Ferraz es la "máxima responsabilidad" que puede compatibilizar con la alcaldía de la capital castellanoleonesa, ya que no tiene área que gestionar y poner voz a la ejecutiva es una tarea que "se puede hacer desde cualquier lugar del planeta". "Atender a los medios de comunicación no exige estar en Madrid, salvo para las [reuniones de las] ejecutivas, que en todo caso tendría que asistir porque a la ejecutiva estaba claro que iba a entrar". El regidor ha tenido un papel muy relevante en la campaña de primarias, precisamente como uno de los portavoces autorizados del candidato. Así que la decisión actual es congruente con el camino recorrido en los últimos meses.

Óscar Puente, alcalde de Valladolid y previsible nuevo portavoz de la ejecutiva, el pasado 26 de mayo en su ciudad. (EFE)
Óscar Puente, alcalde de Valladolid y previsible nuevo portavoz de la ejecutiva, el pasado 26 de mayo en su ciudad. (EFE)


El cargo de portavoz de la ejecutiva no existía en el organigrama anterior. Luena, poco después de las elecciones generales de 2015, pasó a un segundo plano y rehuía sistemáticamente a la prensa. La función al final acabó recayendo en quien era portavoz en la Cámara Baja, Antonio Hernando, especialmente en los meses frenéticos de negociación de la investidura, finalmente fallida. Puente no descartó, no obstante, que la portavocía tenga un carácter "más coral", y que, dado que puede encontrarse con "problemas de agenda", se ejerza al final de forma "colectiva".

Puente subraya que la portavocía de la ejecutiva es la "máxima responsabilidad" que puede ejercer para compaginarla con la alcaldía de Valladolid

Que Puente asuma la portavocía de Ferraz implica que el puesto con el que se especulaba que podría quedarse, la secretaría de Política Municipal, otra de las más importantes del organigrama socialista, está vacante por ahora.


Las dos personas en las que se apoyará Sánchez en su nueva etapa al frente del PSOE son los diputados Adriana Lastra y José Luis Ábalos. Este de momento fue designado como portavoz provisional en el Congreso, pero su destino inmediato más probable sigue siendo la Secretaría de Organización, la más importante dentro de la escala de mando del partido. Lastra, por tanto, podría quedarse con la representación del grupo en la Cámara Baja o bien hacerse con la vicesecretaría general, un puesto cuya última ocupante fue Elena Valenciano (2012-2014).

Pedro Sánchez ofrece a Patxi López un puesto clave en la ejecutiva federal del PSOE

Los demás nombres

En la nueva nomenclatura socialista también serán importantes figuras como Santos Cerdán —secretario de Organización del partido en Navarra y pieza clave en la campaña de Sánchez por la logística de los avales y la coordinación con los territorios—, que es otro de los posibles aspirantes a la jefatura del aparato federal, y el andaluz Alfonso Rodríguez Gómez de Celis. A ellos hay que añadir nombres como la diputada aragonesa Susana Sumelzo, las exministras Carmen Calvo y Cristina Narbona, los 'fontaneros' de la campaña Paco Salazar y Andrés Perelló, o la alcaldesa de Santa Coloma de Gramenet (Barcelona) y secretaria de Política Municipal y Formación del PSC, Núria Parlon.

Otra combinación posible es que Ábalos se mantenga como portavoz y Lastra ocupe una vicesecretaría general, y Cerdán, a Organización

Fuentes próximas aseguran que Sánchez está estudiando también otra combinación: mantener a Ábalos como portavoz parlamentario, dado su talante conciliador y su mano izquierda, encargar a Lastra la vicesecretaría general —su fuerte carácter hace que algunos crean que no es la mejor alternativa para conducir un grupo de mayoría susanista— y ubicar a Cerdán en Organización. Una estructura en la que se está trabajando es la del reparto de tareas por macroáreas. Así, una macrocartera de Organización podría estar dirigida por Ábalos, y de ella dependería el portavoz (Óscar Puente) y las responsabilidades de Salazar y Cerdán, figuras clave de la campaña de primarias. Con ello se conseguiría reforzar el núcleo duro que rodea a Sánchez y poner toda la carne en el asador para reanimar un partido fracturado.

El líder también podría optar por designar varios vicesecretarios generales, y una de esas sillas podría ocuparla Parlon. En cualquier caso, nada está cerrado y el encaje de bolillos no se irá rematando hasta la próxima semana, en los días previos al arranque del 39º Congreso.

¿Con o sin susanistas en la dirección?

Aún es pronto para responder a la pregunta, como es pronto para conocer con exactitud la estructura y asignación de carteras que está planteando el líder. Todas las fuentes consultadas insisten en que Pedro Sánchez está conduciendo el proceso con mucha discreción y que "no comparte" sus decisiones con sus más estrechos colaboradores. Y es que la confección de la ejecutiva es una decisión enteramente suya que tendrá que ser refrendada por el 39º Congreso

Falta por saber si Patxi López dirá que sí y si, en ese caso, será el único de su 'familia' política en incorporarse a la dirección o si habrá algún otro representante. Por ejemplo, no sería extraño que introdujera al diputado madrileño Rafa Simancas, con el que Sánchez ha seguido manteniendo el contacto en estos meses. Los patxistas aseguran que integrar no es solo de hablar de nombres: también se trata de pactar el proyecto y la orientación estratégica del PSOE

En cualquier caso, el secretario general sí tiene claro que su dirección ha de estar formada por dirigentes de su confianza. Por eso mismo encaja peor la idea de que puedan sumarse partidarios de Susana Díaz de mucho relieve. Los barones que se alinearon con ella, y la presidenta andaluza, no pidieron nada, y eso ha liberado a Sánchez de cualquier compromiso. Sus colaboradores ya adelantan que casi con seguridad no habrá susanistas en la dirección. "No creo que meta a nadie. Él no quiere. No va a haber integración", sostenía este lunes uno de los miembros de su equipo. Otra cosa sería que colocara a segundos y terceros espadas que hubieran votado a Díaz, pero la foto sería muy distinta. 

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