Un debate cargado de expectación pero que para los candidatos no moverá mucho voto
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LA RECTA FINAL DE LAS PRIMARIAS SOCIALISTAS

Un debate cargado de expectación pero que para los candidatos no moverá mucho voto

Díaz, Sánchez y López se medirán en un duelo que marcará la última semana de campaña pero que no tendrá tanta influencia, o eso esperan, entre una militancia muy movilizada y decantada

Foto: Los equipos de los tres candidatos visitan la sala Ramón Rubial de Ferraz, reconvertida en plató del debate, este 14 de mayo. (Eva Ercolanese | PSOE)
Los equipos de los tres candidatos visitan la sala Ramón Rubial de Ferraz, reconvertida en plató del debate, este 14 de mayo. (Eva Ercolanese | PSOE)

Será una de las imágenes que marcarán la historia de esta lucha encarnizada por el poder del PSOE. Llegará sobre las 12:10. La primera foto de Pedro Sánchez, Susana Díaz y Patxi López juntos en Ferraz ante las cámaras. El prólogo de un debate de en torno a hora y media cargado de morbo, en el que cada gesto, ademán, mueca o sonrisa cuenta casi tanto como las palabras. Todos los medios escrutarán minuto a minuto lo que ocurrirá en el cuartel general de los socialistas. Pero el pescado, dicen los tres equipos, está ya bastante vendido. La militancia, la que votará en las primarias del 21 de mayo, ya está en su mayor parte decantada, así que el impacto del enfrentamiento televisado, salvo error flagrante de alguno de los candidatos, será relativo.

Ni Díaz ni Sánchez, los verdaderos protagonistas de la cita moderada por la periodista de 'La Vanguardia' Carmen del Riego, quieren proyectar la imagen de un debate bronco, tenso y con los nervios a flor de piel, pese a que la campaña se haya convertido en un duelo a garrotazos más duro que nunca, dado el momento crítico que atraviesa el PSOE y la sensación de que, esta vez sí, se juega su propio ser. Su supervivencia. La presidenta andaluza ha prometido un encuentro "entre compañeros", porque todos pertenecen a "la misma familia". Y el ex secretario general buscará un trato "de guante blanco" con sus oponentes. El exlendakari, el que más se ha desgañitado contra el "choque de trenes" y se ha ofrecido como la única solución consistente para "salvar al PSOE" es el que sin lugar a dudas menos quiere embarrar el campo.

Foto: Susana Díaz, Patxi López y Pedro Sánchez, minutos antes de comenzar su debate a tres en Ferraz, este 15 de mayo. (EFE)

Pero predecir a ciencia cierta el discurrir de un debate central en una campaña larga y convulsa es muy complicado. Las brasas están listas para que la chispa pueda saltar en cualquier momento. Díaz y Sánchez arrastran años de incomunicación, de odios y recelos personales. Ambos son formalmente compañeros, pero en la práctica son adversarios irreconciliables. Su relación, directamente, no existe. Y ambos saben que solo uno vencerá y se salvará. Al menos por un tiempo. La prueba de los avales, en la que la candidata solo ha podido aventajar a su rival en 6.539 firmas, ha evidenciado la fractura casi a la mitad del PSOE y convencido a todos de que el domingo todo puede pasar.

Foto: Carteles de apoyo a los tres candidatos a la secretaría general del PSOE colocados en la sede del PSOE de Valladolid. (EFE) Opinión

Cómo es el proyecto

La jefa de la Junta ha conferido una importancia relativa a la cita, a solo seis días vista de la votación. No ha parado su campaña durante el fin de semana —igual que López— y se ha preparado el debate a ratos con sus colaboradores de confianza: el portavoz de su Gobierno en Andalucía, Miguel Ángel Vázquez, y el secretario general de la Presidencia, Máximo Díaz-Cano, su absoluta mano derecha. Su experiencia pasada deja sin embargo que desear: en los dos enfrentamientos que tuvo con sus rivales en las autonómicas de marzo de 2015 no logró imponerse: en uno por aparecer desvaída; en el otro, por mostrarse agresiva. Pero, como recuerdan los suyos, ganó en las urnas "y bien". Una forma de ponerse la venda antes que la herida para esta ocasión.

La presidenta ofrece un PSOE "reconocible" y "sólido", frente a los "vaivenes" de Sánchez, que subraya su "coherencia" y el 'error' de la abstención

Díaz reúne, para su equipo, varias fortalezas: gobierna la comunidad más poblada de España, goza del apoyo de los grandes aparatos y de los históricos del PSOE, conoce el partido y ofrece un proyecto "reconocible" y sin bandazos, que defiende en cualquier punto de España, como le gusta decir. Pero también sabe que ha acumulado muchísimo desgaste en los últimos meses, y que a ojos de una parte de la militancia es la inductora del "derrocamiento" de Pedro Sánchez el 1 de octubre y la viva imagen de un PSOE echado a la derecha, culpable de haber facilitado el Gobierno al PP a través de la abstención, decisión que ha agrandado la grieta con las bases. Ella intenta combatir ese registro ofreciendo su propio relato de los hechos: Sánchez fue "derrotado", que no "derrocado", por querer convocar "un congreso en 20 días" para blindarse en el poder, y la abstención fue la consecuencia de una debacle en las urnas en el momento de mayor debilidad del PP.

Las flaquezas en el discurso de Díaz se corresponden, precisamente, con los puntos fuertes del exlíder, que lleva corridos meses de ventaja. Frente a los "vaivenes" que la presidenta detecta en su oferta ideológica —especialmente en la relación con Podemos, sobre la que ha rectificado, y en la concepción de España como Estado "plurinacional", que ha matizado—, Sánchez considera que el único "volantazo" que ha pegado el PSOE es el de la abstención. El madrileño vende como su principal virtud la "coherencia", el "mantener la palabra dada", hasta el punto de que le costó la dimisión y la renuncia de su escaño en el Congreso.

Ferraz ultima preparativos para debate entre Susana Díaz, Pedro Sánchez y Patxi López

Los sanchistas se muestran convencidos de que su jefe logrará imponerse porque tiene más horas de vuelo que ella y ha sido más eficaz —para la historia quedará el "indecente" que le lanzó a Mariano Rajoy en su cara a cara de las generales de 2015, del que luego se arrepintió—, y transmite "serenidad" gracias a su "fortaleza". En las últimas horas, de hecho, su equipo ha hecho hincapié en que se ha dedicado, además de a preparar la cita con sus colaboradores —encabezados por el sevillano Alfonso Rodríguez Gómez de Celis—, a pasear, estar con la familia y hacer deporte, imagen esta última que se ha encargado de promover con fruición en estos meses de campaña, y no por casualidad.

Foto: Susana Díaz, a su llegada al mitin en Toledo, con el presidente regional y líder del PSOE manchego, Emiliano García-Page, y su número dos, Jesús Fernández Vaquero. (EFE)

La incógnita del tono sobre el 1-O

Está por ver de qué forma se aborda el tortuoso comité federal del 1 de octubre y si ese capítulo centra las pullas entre Sánchez y Díaz. Pero no es ese el único motivo de discrepancia. Ambos chocan, sobre todo, en el modelo de partido, el último bloque a discusión y que cierra el exlíder. Él se presenta como el "candidato de la militancia" frente a la asimilación con las élites que hace de su rival. Esta piensa que él quiere revestir al PSOE con un traje que no es el suyo, el "asambleario". El exlíder, advierten los suyos, cuenta con un punto a su favor: un proyecto elaborado de forma "muy participada" y ya conocido, mientras que la presidenta se ha tenido que poner a ello "deprisa y corriendo", a la vista de que la ausencia de un documento propio —más allá de la ponencia marco impulsada por la gestora— es su talón de Aquiles. Díaz presentará su texto el martes, después del debate. El madrileño aprovechará las casi dos horas de deliberación para mostrarse como el aspirante más próximo a las bases y más a la izquierda.

El gran beneficiado de la pugna entre Díaz y Sánchez puede ser Patxi López. En 2014, también Tapias, tercero en liza, aprovechó el debate

Pero probablemente quien gane el debate no sea ninguno de los dos. El que más fácil lo tiene para llevarse el gato al agua es Patxi López, gracias a su posición central —la misma que ocupará simbólicamente en el escenario este lunes—, su voluntad de actuar como "ejército de interposición" frente al "choque de trenes" de sus dos oponentes. El exlendakari ofrece una izquierda "sin complejos", pero también sin los giros dialécticos que han marcado la campaña de Sánchez.

Las primarias del "choque de trenes"

López puede fijarse en lo que ocurrió en 2014: quien hizo un mejor papel, frente al mismo Sánchez y al diputado Eduardo Madina, fue José Antonio Pérez Tapias, el tercero en liza (y hoy alistado con el madrileño), que mejoró sustancialmente en votos respecto a los avales. Concretamente, duplicó la cifra. "La verdad es que ni Susana ni nosotros teníamos mucho interés en esto, porque inviertes mucho tiempo para la poca rentabilidad. Digamos que le hemos dado un minitriunfo a Patxi", sostiene un colaborador estrecho de Sánchez. El exlendakari, que ha pedido en reiteradas ocasiones más debates para que los militantes puedan contrastar los diferentes proyectos, confía en que ese escaparate le sirva para afianzar las simpatías que obtuvo en el primer asalto y pueda incluso crecer. Pero también es consciente de que algunos de sus apoyos territoriales, como la diputada murciana María González Veracruz o la presidenta de Baleares, Francina Armengol, dudan de si es mejor apoyar a Sánchez para frenar a Díaz.


Ninguno de los tres equipos cree que el debate de este lunes pueda mover mucho voto. Casi el 70% de las bases ha avalado a alguno de los aspirantes, así que el retrato del próximo domingo podría no diferir mucho del primer retrato, si bien la diferencia tan estrecha entre Sánchez y Díaz hace más fácil que se reviertan las posiciones. Pero el tono y los mensajes que cada uno de los tres contendientes exhiban en Ferraz sí marcarán sin duda, a efectos mediáticos, la última semana de la campaña de primarias. Es el último gran hito antes del tirón final y cualquier patinazo puede lastrar a cualquiera de ellos. Además, las palabras y gestos darán munición a periódicos, radios y televisiones durante unos días. La imagen, en sí mismo, será poderosa: Díaz, Sánchez y López, juntos antes de la última batalla.

Ajustando detalles antes de la cita

Los equipos de los tres candidatos, junto con la moderadora, la periodista Carmen del Riego, se vieron las caras este domingo por la tarde en Ferraz para conocer de primera mano el plató en el que se ha convertido la sala Ramón Rubial, la que habitualmente acoge los comités federales del PSOE. Una amplia trasera de color rojo PSOE y la identificación de debate de primarias recubre el fondo del salón de actos. 

Los tres candidatos se colocarán ante tres mesas altas de 110 centímetros cada una, bastante pegadas la una de la otra. En ellas podrán apoyar papeles o apuntar. Tendrán un taburete y podrán hablar, por tanto, de pie o semisentados. La imagen en pantalla enseñará a Susana Díaz a la izquierda, a Patxi López en el centro y a Pedro Sánchez a la derecha

El primero en llegar a la sede federal será el ex secretario general, a las 11:15. Cinco minutos después lo hará la presidenta andaluza y a las 11:25, Patxi López. Cada uno será recibido por el presidente de la gestora, Javier Fernández. Luego dispondrán de casi una hora para ultimar su estrategia con su equipo en el despacho reservado para candidato en la tercera planta del edificio. A las 12:10, foto de los tres aspirantes con Del Riego, y a las 12:15, bajada a la Ramón Rubial para que comience el debate

Tras la apertura (a cargo de Díaz), y la discusión de los bloques político y socioeconómico sucederá una pausa de cinco minutos. Después, último eje, modelo de partido y 'minuto de oro', ambos cerrados por Sánchez. Los tiempos serán controlados por técnicos de la Federación de Baloncesto. No habrá militantes en la sala, solo periodistas, los tres aspirantes y siete personas de la confianza de cada uno de ellos. 

La expectación mediática es total: hay acreditados 200 periodistas de 85 medios nacionales e internacionales, según datos facilitados por Ferraz. 

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