HACIA EL 39º CONGRESO FEDERAL

Sánchez ahonda en la polarización interna: "Solo hay dos modelos de partido"

El exlíder prosigue con su 'tour' por España como candidato de "la militancia", y opone su proyecto al de la gestora. Subraya que la "llave" de la unidad la tienen los afiliados con su voto

Foto: Pedro Sánchez, durante el mitin con militantes este sábado en el centro cívico Delicias de Zaragoza. (EFE)
Pedro Sánchez, durante el mitin con militantes este sábado en el centro cívico Delicias de Zaragoza. (EFE)

La estrategia de Pedro Sánchez para ganar las primarias del PSOE es diáfana desde el mismo día en que dio el paso al frente y se postuló: polarizar. Situarse frente a todos, oponer su candidatura, la de "la militancia", con las demás, que de un modo u otro ubica del lado de la gestora de Javier Fernández. Así orilla a Patxi López para medirse directamente con Susana Díaz, su gran rival.

Estrategia que este sábado volvió a desplegar el ex secretario general en Zaragoza y ante más de un millar de personas, la segunda parada de su 'tour' en toda España después de lanzarse a la piscina congresual en Dos Hermanas, hace justo una semana. Si el miércoles pasado, en Castellón, optaba por adelantar uno de sus compromisos de campaña consulta "obligatoria" a la militancia para los acuerdos de gobierno—, hoy optó por seguir marcando perfil propio y hacer su propia definición de la unidad del partido, que él también reivindica, pese a que según sus contrarios condujo al PSOE a la mayor división de su historia.

El ex secretario general remarca que si gana será el jefe de "todos y cada uno de los afiliados" y señala que "nunca" un socialista será un adversario

"Candidaturas puede haber muchas, pero modelos de partido solo hay dos", subrayó. Uno, el representado por la gestora, que ha llevado a su juicio al socialismo a "tierra de nadie". Dos, el que él defiende, el de un PSOE "autónomo, de izquierdas", "libre de injerencias", no "subalterno" a la derecha, opuesto radicalmente a una "candidatura única cerrada por arriba en un despacho" que algunos dirigentes defendieron semanas atrás como la única vía para evitar una fractura mayor.

"Hermandad con el PSC"

Patxi López está haciendo de la unidad y la construcción de un proyecto de "izquierda exigente" sus ejes de campaña. Y advierte, mirando a Sánchez, de que la unidad "se practica", y no solo "se proclama", y no puede ser un "lema propagandístico". El ex secretario general, en cambio, subraya que él busca un PSOE "autónomo, de izquierdas", aferrado a la bandera del "no es no", que para el exlendakari no es una posición política. Por eso para Sánchez, según él mismo indicó este sábado en Zaragoza, solo "las urnas traerán la unidad", pues la "llave" de la unidad "la tienen los militantes". "El voto de la militancia construirá la unidad del PSOE, y os prometo que si gano voy a ser el secretario general de todos y cada uno de los afiliados del PSOE. Las urnas legitiman al PSOE en su conjunto. Así que cambio y unidad, izquierda y autonomía política, hermandad con el PSC, ejemplaridad y lucha contra la corrupción, participación y militancia, coherencia y credibilidad, ecologismo y federalismo, feminismo y laicismo, jóvenes y futuro", glosó.

Da por hecho que funciona una "gran coalición" y advierte de que el PSOE no es un partido "moderado, de centro, con sensibilidad social"

Otro elemento diferencial: Sánchez quiere "unir" al partido para luego "unir a todas las fuerzas del cambio y derrotar a la derecha". Apuntaba de nuevo a su voluntad de tender puentes con Podemos, intención que le separa tanto de López como de Díaz. De hecho, se comprometió a liderar en Europa una alianza de partidos progresistas para "poner fin a la gran coalición". El exlíder consideró que, de facto, hay un pacto con el PP desde la investidura de Mariano Rajoy: "La gran coalición va en contra del ser y la historia del PSOE —proclamó entre aplausos de los asistentes en el centro cívico Delicias—. Lejos de frenar al populismo, desdibuja al socialismo y abre las puertas al fascismo y al populismo".

Pedro Sánchez, durante su intervención este 4 de febrero en Zaragoza. (EFE)
Pedro Sánchez, durante su intervención este 4 de febrero en Zaragoza. (EFE)


De nuevo, presentó una solución binaria: "Hay más partidos que nunca, pero solo hay dos opciones: o gobierna el cambio o gobierna la derecha, y no renunciamos a que el PSOE sea la fuerza del cambio en nuestro país". Sánchez evocó el congreso del partido de 1979, cuando Felipe González dimitió ante la resistencia a eliminar el marxismo de su ideario, y regresó al poco ya con sus tesis como vencedoras: hoy, como ayer, dijo el exlíder, el PSOE debe "adecuarse a la realidad social" y "evolucionar" para ser "partido mayoritario y alternativa de gobierno". Él, como candidato, llevó a los socialistas a los peores resultados de su historia por dos veces consecutivas, en las generales del 20-D (90 diputados) y en las del 26-J (85).

Sánchez ahonda en la polarización interna: "Solo hay dos modelos de partido"

A la gestora, que defiende los logros de la "oposición útil", Sánchez le responde con reproches, porque "en lo fundamental nada ha cambiado" desde la investidura, porque sigue en el poder el partido "que robaba con una mano" y con la otra "recortaba derechos y libertades a los españoles". El PSOE, avisó, "no es un partido moderado, de centro, con sensibilidad social", y si él lo vuelve a dirigir se enfrentará a los poderes fácticos, a los "voceros de la derecha" que están "preocupados" por su eventual victoria" y que solo desean un socialismo "subalterno" al PP.

Con Sumelzo, Cantera, Elorza...

Su proyecto es el de un partido "plural y de liderazgos compartidos", con dirigentes con "dedicación exclusiva", de "un militante, un cargo" —un pellizco a Díaz, que querría compatibilizar la presidencia de la Junta con la secretaría general del PSOE—, "coherente y creíble, que cumple la palabra dada". Más aún: "El no es no es la reivindicación de la palabra dada como nueva forma de hacer política". También quiere a un PSOE que "vertebre España", y por eso considera "un error que la gestora debilite los lazos de hermandad con el PSC", y no se lo va a "permitir". Pero la dirección de Fernández no busca alejarse de la formación hermana, sino reforzar sus vínculos, aunque con otra relación orgánica.

Sánchez llamó a una "movilización masiva" de la militancia. Tras el acto, de un millar de personas, dirige a sus fieles unas palabras ya en la calle

Sánchez reclamó a los presentes, entregados, una "movilización masiva de militantes". "Que ninguno se quede en casa porque vamos a recuperar al PSOE", clamó. "Democracia, sí, pero partido. Debate sí, pero unidad. Competición sí, pero entre compañeros. Aprovechemos las primarias para fortalecer nuestro partido, y con ello la democracia española". El exlíder pidió "respeto y coherencia". "Nunca un socialista será mi adversario", dijo.

Sánchez ahonda en la polarización interna: "Solo hay dos modelos de partido"

De nuevo, la banda sonora del final del acto fue 'La Internacional', puño en alto. Sánchez acudió a la capital aragonesa con una de las diputadas del no, la zaragozana Susana Sumelzo, como anfitriona. La parlamentaria, que le precedió en la tribuna, recalcó que el ex secretario general, a cuya ejecutiva perteneció, representa "credibilidad y coherencia", y advirtió de que "actuar de espaldas a la militancia es despreciar el mayor patrimonio del PSOE". "A cada calumnia, una propuesta; a cada rumor, más cohesión. Nosotros, libres de ataduras y presiones". Pero no solo Sumelzo le arropó en Zaragoza: también los parlamentarios Odón Elorza, Zaida Cantera y José Luis Ábalos, igual que el secretario de Organización navarro, Santos Cerdán.

Pedro Sánchez, fotografiándose con militantes tras su acto de este sábado en Zaragoza. (EFE)
Pedro Sánchez, fotografiándose con militantes tras su acto de este sábado en Zaragoza. (EFE)


Sánchez llenó la sala del centro cívico, con un aforo de unas 500 personas. El resto seguía la intervención en otras estancias y en el 'hall'. Parte de los presentes procedían de otras comunidades, como Navarra. Según la organización, había en total unos 1.300 asistentes, que desde el PSOE aragonés, pilotado por el presidente autonómico, Javier Lambán —uno de los látigos más contundentes del exdiputado madrileño—, rebajaban a 620 personas. Tras el mitin, Sánchez improvisó unas palabras ante algunos de los congregados en el exterior del edificio, informa Efe.

Sánchez ahonda en la polarización interna: "Solo hay dos modelos de partido"

El PSOE marca sus siguientes retos en el Congreso: memoria histórica, muerte digna y derechos lingüísticos

El PSOE lanzará en febrero una batería de iniciativas legislativas sobre cuestiones que considera prioritarias: derechos lingüísticos, una ley de muerte digna y una reforma de la ley de Memoria Histórica para crear una base de datos de ADN, y para ello intentará buscar apoyos a uno y otro lado del hemiciclo.

Así lo avanzó el portavoz en el Congreso, Antonio Hernando, en una entrevista con Efe, donde argumentó que se trata de iniciativas que casan con la "identidad" del partido o que tienen su sello ideológico, como la ley de Memoria Histórica, aprobada en 2007 con el impulso del Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero y que ahora requiere de modificaciones y "concreciones". Esta proposición, que se presentará en la Cámara baja pronto, contendrá medidas para "revitalizar" una norma que el PP ha paralizado, a juicio del PSOE, en su mayor parte. 

Medidas como volver a dotar la ley de recursos económicos, impulsar la retirada de símbolos y monumentos franquistas y estudiar la creación de un banco de ADN con los perfiles genéticos de las víctimas de la represión franquista para facilitar su identificación.

Con la proposición de ley de muerte digna, el PSOE pretende que haya una legislación en toda España, pero que respete las atribuciones de las comunidades y que garantice a la vez los derechos del ciudadano al final de su vida con seguridad jurídica. El texto tendrá en cuenta a los afectados y sus familiares, los profesionales médicos y las administraciones públicas.

La tercera columna de la ofensiva parlamentaria de los socialistas es una proposición de ley orgánica de "reconocimiento y amparo de la pluralidad lingüística de España". Hernando explicó a Efe que su grupo quiere que se reconozca la realidad plurilingüe del país, y que esto implique un fomento de todas las lenguas españolas fuera y dentro del país. 

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