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El Barça cambia de auditor: sustituye a EY por Grant Thornton para limpiar sus cuentas
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REDUCCIÓN DE PÉRDIDAS

El Barça cambia de auditor: sustituye a EY por Grant Thornton para limpiar sus cuentas

Laporta se pone en manos de una firma no 'big four' en una temporada clave para salir de los números rojos y reducir el agujero patrimonial advertido en el último informe anual

Foto: El presidente del FC Barcelona, Joan Laporta. (EFE/Alejandro García)
El presidente del FC Barcelona, Joan Laporta. (EFE/Alejandro García)
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Joan Laporta sigue dando pasos firmes para reconducir las maltrechas cuentas del Fútbol Club Barcelona, que, si fuese una empresa en lugar de una entidad deportiva, estaría en causa de disolución. Una de las últimas decisiones que ha adoptado el abogado culé es cambiar de auditor, después de que EY advirtiese la temporada pasada que la salud financiera de la institución blaugrana tenía un agujero patrimonial de 450,7 millones de euros. La junta directiva ha decidido que sea Grant Thornton el que revise ahora el balance y las cuentas del club, incluida la última maniobra para evitar que este curso también acabase con pérdidas sonadas.

Según fuentes del sector, la junta directiva decidió semanas atrás rescindir el contrato con EY y ponerse en manos de Grant Thornton, que no está entre las consideradas como 'big four' o cuatro grandes auditoras mundiales: la citada EY, Deloitte, PwC y KPMG. La firma, que ha participado en el rescate fallido de Abengoa como asesor del Estado, ha comenzado ya a revisar los números del club, pero lo ha hecho más tarde de cuando comenzaba el anterior auditor, por lo que, según las mismas fuentes, el informe anual no estará terminado hasta bien adentrado septiembre.

Al Barça le viene bien este retraso —anteriormente, la auditoría estaba acabada entre finales de julio y principios de agosto— porque de esta forma tiene más tiempo para aplicar a la cuenta de resultados y al balance la primera de las palancas aprobadas por la Asamblea el pasado 14 de junio. Una operación financiera que el club ejecutó el 30 con la venta del 10% de los derechos de televisión al fondo de capital riesgo Sixth Street durante los próximos 25 años por 207 millones de euros.

Foto: Ignacio Morales, consejero delegado de Vía Célere.

Ese ingreso extraordinario, en el último día hábil del ejercicio fiscal 2021-2022, evitó que la entidad cerrase con pérdidas, ya que a lo largo de la temporada había arrastrado unos números rojos de 160 millones por la temprana caída en la primera fase de la Champions League, la derrota en cuartos en la Europa League y la limitación del aforo por el covid-19 en la primera parte de la Liga. De esta manera, la entidad ha evitado dos asuntos vitales para su continuidad, tanto desde el punto de vista financiero como deportivo.

Sobre todo porque el Barça se comprometió a cumplir una serie de obligaciones con Goldman Sachs cuando el banco estadounidense le prestó el pasado verano 525 millones para poder pagar las nóminas de sus estrellas y de la totalidad de los empleados. Ese préstamo se colocó entre aseguradoras institucionales mediante unos bonos, que exigen unos ‘covenants’ o cláusulas por la que el FC Barcelona debe de obtener unos resultados positivos y reducir paulatinamente la deuda. De lo contrario, su solvencia se deterioraría y le tocaría pagar un interés mayor por ese dinero.

Eduard Romeu, el vicepresidente económico, es el que convenció al resto de la junta directiva para aplicar la primera venta del patrimonio —el 10% de los derechos de televisión— y proceder a una segunda por un 15% del mismo activo con el fin de cumplir con los acreedores, así como reducir el pasivo, antes del próximo 30 de julio. El trabajo de Romeu, el verdadero artífice del plan de recapitalización, tiene que ser ahora revisado por Grant Thornton, que, entre otras cosas, tendrá que analizar si aplica una pérdida adicional sobre algunos de los jugadores estrella que se ficharon en temporadas anteriores.

Foto: Joan laporta informa de la situación de la entidad azulgrana. (EFE/Toni Albir)

Entre otros, el traspaso de Philippe Coutinho al Aston Villa, por el que el club debería hacer una dotación adicional de 40 millones a los 141 millones que provisionó el año anterior por cinco jugadores. El brasileño, que costó 160 millones, fue vendido este invierno por apenas 20 al club de Birmingham. El objetivo del club es que el nuevo auditor ya no incluya una advertencia (párrafo de énfasis) sobre la viabilidad de la institución, como hizo EY en el último informe.

Para el Barça es clave volver a los números negros y dejar atrás los rojos porque pronto tendrá que salir al mercado en busca de los 1.500 millones que le va a costar remodelar el Camp Nou. El proyecto, conocido como Espai Barça, va a dar los primeros pasos este verano, pero las obras importantes comenzarán en la temporada 2023-2024, lo que obligará al primer equipo a jugar en Olímpico de Montjuic. Un estadio con 45.000 asientos menos que el coliseo azulgrana (99.000) y donde el club se exiliará durante un año, con un coste de 25 millones por el alquiler.

Joan Laporta sigue dando pasos firmes para reconducir las maltrechas cuentas del Fútbol Club Barcelona, que, si fuese una empresa en lugar de una entidad deportiva, estaría en causa de disolución. Una de las últimas decisiones que ha adoptado el abogado culé es cambiar de auditor, después de que EY advirtiese la temporada pasada que la salud financiera de la institución blaugrana tenía un agujero patrimonial de 450,7 millones de euros. La junta directiva ha decidido que sea Grant Thornton el que revise ahora el balance y las cuentas del club, incluida la última maniobra para evitar que este curso también acabase con pérdidas sonadas.

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