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El golpe de Argelia enfría aún más las relaciones entre el Ibex 35 y Sánchez
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Varios choques en pocos días

El golpe de Argelia enfría aún más las relaciones entre el Ibex 35 y Sánchez

Durante la última semana, grandes empresas acrecientan su malestar por las decisiones que está tomando el Ejecutivo, especialmente tras la ofensiva de Argelia, que compromete la estabilidad energética de España

Foto: El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. (EFE/Kiko Huesca)
El presidente del Gobierno, Pedro Sánchez. (EFE/Kiko Huesca)
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El Gobierno de Pedro Sánchez se acerca al último año de legislatura con las relaciones con grandes empresas del Ibex-35 cada vez más frías. Solo en la última semana el Ejecutivo ha avanzado en diferentes direcciones que no hacen más que añadir distancia entre ambas partes y que ahondan en la brecha. Especialmente afecta el último gesto de hostilidad mostrado por el Gobierno argelino, que acrecienta el enfado de compañías afectadas.

Al margen de lo anterior, que provoca especial incertidumbre por la dependencia energética, ha habido roces y decisiones que también contribuyen al malestar hacia el Ejecutivo de PSOE y Unidas Podemos.

La semana ya se abrió con un choque público por la situación en los aeropuertos, aireado por Iberia, que venía quejándose de las pérdidas de vuelos por la falta de efectivos policiales. Ese movimiento, tras un fin de semana en que la aerolínea advertía especiales problemas (asegura haber sufrido 15.000 pérdidas de vuelos en tres meses) provocó que el Ministerio del Interior, liderado por Fernando Grande-Marlaska, negara las cifras de su interlocutor, así como los problemas aeroportuarios. El pique del lunes se alargó al martes. La Policía Nacional mantuvo el rechazo a la versión de la aerolínea de IAG, aunque posteriormente prometió un 20% más de policía en los controles fronterizos que en 2019, pese a que las compañías aéreas prevén un 15% de vuelos menos, según cifras de AENA divulgadas por la policía.

placeholder Pedro Sánchez con ejecutivos de las principales eléctricas. (EFE/Fernando Calvo)
Pedro Sánchez con ejecutivos de las principales eléctricas. (EFE/Fernando Calvo)

Tras esa polémica, hubo una reacción de estupor cuando se conoció que se había convocado, el pasado martes, a la Comisión de Transición Ecológica del Congreso para aprobar próximamente el Fondo Nacional de Sostenibilidad del Sistema Eléctrico (FNSSE). La reforma llevaba meses metida en el cajón, en pleno récord de los precios de la energía, y pretende trasladar el coste que se paga en factura eléctrica a las renovables en concepto de prima, para que ese cargo lo asuman en alto grado las empresas de combustibles fósiles.

En el momento donde los carburantes y el gas están más caros que nunca, y cuando las petroleras asumen parte de los descuentos, firmas como Repsol, Cepsa o Naturgy no acaban de entender un movimiento que les perjudica a favor de las eléctricas. Además, desde el punto de vista territorial, supone un agravio para la España rural y fría en pleno auge de las plataformas provinciales de la España vaciada. Gasolina electoral contra el propio Gobierno, que quiere tener listo este trámite antes de finalizar junio, tal y como avanzó 'Vozpopuli'.

Pese a que dicha reforma beneficia a las 'utilities', las compañías tienen su guerra personal contra este Gobierno por la reforma para bajar la luz interviniendo el mercado eléctrico. Este mismo miércoles, la vicepresidenta Tercera y ministra para la Transición Ecológica, Teresa Ribera, confirmaba que en una semana restará entre un 15%-20% de ingresos a las eléctricas para ahorro de los consumidores, lo que ha supuesto un fuerte choque para firmas como Iberdrola o Endesa, las primeras eléctricas del país y las más afectadas.

Foto: Pedro Sánchez, en el Foro Económico Mundial en Davos. (EFE/Gian Ehrenzeller) Opinión

Dicha reforma del tope al gas se presentaba el miércoles por la tarde, tras la aprobación definitiva de Bruselas, casi al mismo tiempo que Argelia anunciaba la suspensión "de manera inmediata" del acuerdo de amistad, buena vecindad y cooperación suscrito con España el 8 de octubre de 2002. La causa, el "giro injustificable" efectuado por el Gobierno de Pedro Sánchez con respecto al Sáhara Occidental, alineado con las tesis de Marruecos, según señalaba un comunicado de la presidencia argelina difundido por la agencia oficial APS. No obstante, a última hora de la tarde de este viernes, Argelia lanzó a la UE un comunicado apaciguador tras la advertencia de la Bruselas de una potencial vulneración del acuerdo de asociación en el área de comercio e inversión.

La tensión e incertidumbre son máximas, tanto en departamentos gubernamentales como el Ministerio de Exteriores, como entre empresas del sector energético. Hay mucho en juego. El giro histórico del Gobierno respecto a la posición geopolítica del Magreb coge a Naturgy, la mayor contratista de gas de España, en plena renegociación del mayor contrato gasista por tubo, que alcanza hasta 2032. Fuentes al tanto de la situación apuntan a que Argelia tenía a España como socio prioritario europeo desde los años sesenta, cuando se produjo la descolonización e independencia de Francia por parte del país africano.

El cambio de posición resulta especialmente doloroso para los argelinos y de ahí, en parte, señalan las fuentes consultadas, la hostilidad que está mostrando Argel con Madrid. Un país cuya empresa gasista es estatal, no entiende que una ministra a cargo de la energía en España, como Teresa Ribera, lance a la opinión pública un mensaje amenazando de un posible arbitraje por parte de las empresas si se incumplen los contratos de gas.

Foto: El presidente del Gobierno español, Pedro Sánchez (i), se reúne con Mohamed VI de Marruecos. (EFE/Mariscal)

Pero sin llegar a ese extremo, hay incertidumbre sobre cómo acabará la revisión de precios del megacontrato gasista entre Naturgy y Sonatrach, su estatal gasista, que provee un 25% del consumo de gas en España. Ya no se descarta que Argelia presione con una fuerte subida del precio de este contrato, sobre todo ahora que tras las dudas con el gas ruso está recibiendo importantes clientes como Italia, que pretende cerrarle el grifo a Vladímir Putin.

No solo Naturgy se provee de gas en Argelia, también firmas como Cepsa y compañías de primer nivel tiran de esta fuente. El ambiente de malestar e incertidumbre empresarial es generalizado. Una potencial subida motivada por las malas relaciones diplomáticas tendría un efecto de deterioro para sus resultados o su cotización, a la par que contribuiría al alza del gas y la electricidad en España, en pleno récord de precios, echando aún más leña al fuego de la inflación, en máximos de cuarenta años.

El giro del Sahara, respecto al distanciamiento con Argelia y al estrechamiento de relaciones con Marruecos, no parece por ahora que estuviera controlado desde el punto de vista diplomático. Además de que Argel llamó a consultas a su embajadora, está aumentando el nivel de gestos contrarios a España, sin preverse cuándo pueden cesar. Exteriores ya ha pedido que la Unión Europea aperciba a Argelia para hacer frente común ante el país norteafricano. Ante el nuevo ciclo electoral, el deterioro geopolítico sigue creciendo y el enfrentamiento empresarial con las empresas, también.

El Gobierno de Pedro Sánchez se acerca al último año de legislatura con las relaciones con grandes empresas del Ibex-35 cada vez más frías. Solo en la última semana el Ejecutivo ha avanzado en diferentes direcciones que no hacen más que añadir distancia entre ambas partes y que ahondan en la brecha. Especialmente afecta el último gesto de hostilidad mostrado por el Gobierno argelino, que acrecienta el enfado de compañías afectadas.

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