POR LA CRISIS DEL COVID-19

La banca abarata el nuevo crédito un 25% y deja de cobrar por los depósitos

La demanda de créditos por parte de las familias se desplomó un 22% durante el mes de marzo, mientras que la de las empresas se disparó un 55% tras el confinamiento

Foto: Oficina bancaria en Alcalá de Henares. (EFE)
Oficina bancaria en Alcalá de Henares. (EFE)
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La banca comprime sus márgenes en plena tormenta del coronavirus. Las entidades españolas abarataron la nueva financiación en casi un 25% en marzo, tras el inicio del confinamiento. Estas rebajas llegaron sobre todo por los créditos ofrecidos a grandes empresas, que acapararon uno de cada dos euros que prestaron los bancos, un porcentaje muy superior al habitual, según datos del Banco de España.

Las grandes compañías aprovecharon las primeras semanas del confinamiento para hacer acopio de liquidez ante la sequía de ingresos por el estado de alarma y la necesidad de pagar facturas y nóminas. Esta demanda llegó antes de que se habilitaran las líneas públicas del ICO (Instituto de Crédito Oficial). Pidieron prestados 20.600 millones, casi el doble que un mes antes, y uno de los periodos más activos de los últimos años solo superados por algunos meses de diciembre, en los que las compañías necesitan financiación para reponer 'stock' de cara a las campañas de Navidad y rebajas.

Las grandes compañías obtuvieron estos 20.600 millones al segundo tipo de interés más bajo de la serie histórica, el 1,29% TAE (tasa anual equivalente), frente al 1,52% de febrero. Este fue el principal motivo de que el tipo al que financiaron los bancos españoles a familias y empresas fuera del 2,04% (media ponderada) en marzo, 65 puntos básicos —o casi un 25%— por debajo del de febrero.

Ante la gravedad de la situación de muchas compañías, las entidades también decidieron dejar de cobrar por los depósitos, como estaban haciendo en el caso de algunas grandes empresas. Así, el tipo medio de las imposiciones plazo pasó del -0,24% al 0,01%. Los bancos exigían una contraprestación por estos productos desde finales de 2018, ante el desplome del euríbor.

Las familias, sin crédito

El crecimiento del crédito a pequeñas y medianas empresas también fue considerable, pasando de 13.000 a 16.000 millones, aunque de menor intensidad que el de las grandes. Esto es, en parte, porque bancos han reservado para las compañías de menor tamaño y autónomos gran parte de las líneas del ICO que distribuyen desde comienzos de abril. El tipo que pagan estas compañías también se abarató, aunque en menor proporción que en el caso de los grandes grupos: del 2,59% al 2,44%, en el caso de las pymes; y del 1,65% al 1,57%, en el de las medianas.

En el caso de las familias, la demanda de crédito se contrajo un 22% durante marzo, en especial en consumo (-41%) e hipotecas (-16%). Y en el caso de los créditos para la adquisición de viviendas, gran parte de los casi 3.000 millones que se firmaron durante el mes fueron operaciones que se negociaron en meses anteriores, de las que quedaban los últimos papeleos.

Las entidades han ido reconociendo en sus últimas presentaciones de resultados el desplome en la nueva financiación a particulares. Así, la producción de nuevas hipotecas se 'secó' un 60% en abril en el caso de Santander, con un 80% menos de solicitudes en España; y la de créditos al consumo, un 25%. En esta misma línea, la concesión de hipotecas de BBVA España cayó un 55% durante el mes abril.

Esta tendencia se espera que se mantenga en los próximos meses, con una caída fuerte del nuevo crédito a las familias, y que los préstamos a empresas sean los que sigan tirando de los resultados de los bancos en los próximos meses. A escala de precios, las entidades consultadas señalan que las líneas ICO se dieron a niveles similares a los de marzo, por lo que habría una estabilización.

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