CASO BANCO POPULAR

La cúpula del Popular se escuda en el BdE: conocía las sociedades en Luxemburgo

El ex consejero delegado dice que las sociedades en Luxemburgo señaladas como irregulares por Anticorrupción fueron analizadas y tenían el visto bueno del regulador

Foto: Ángel Ron (d) y Francisco Gómez (i), en 2016. (EFE)
Ángel Ron (d) y Francisco Gómez (i), en 2016. (EFE)

El caso Banco Popular se parece cada vez más al de Bankia. Al igual que en el juicio que ha tenido lugar en los últimos meses, los antiguos responsables de la entidad vendida a Santander por un euro están aferrándose a la supervisión del Banco de España como argumento de defensa. Lo hizo la semana pasada el exvicepresidente Roberto Higuera y lo repitió este martes el ex consejero delegado Francisco Gómez.

El ex número dos de Ángel Ron usó este argumento para intentar tumbar una de las principales líneas de investigación de la Fiscalía Anticorrupción: la de las sociedades opacas en Luxemburgo.

El fiscal Antonio Romeral sospecha que la entidad ocultó un agujero de 500 millones gracias a su alianza con el fondo Thesan Capital, que creó sociedades en Luxemburgo que a su vez inyectaban capital en acreditadas del Popular en problemas, con financiación del propio banco. En total, según la Fiscalía y la Agencia Tributaria, se habría mantenido a flote a clientes del Popular con activos por entre 800 y 900 millones. Esta operativa se creó en 2011 pero no se consolidó en las cuentas del banco hasta finales de 2016, según reconoció Higuera. Y Gómez, como director de Riesgos en 2011, habría sido uno de los directivos clave en este caso, según los papeles de la Fiscalía.

Directivo clave

A preguntas del fiscal y el juez José Luis Calama, el exdirectivo intentó quitar hierro a la presunta 'trama' de Thesan, como se la ha calificado. "La relación con este fondo fue revisada individualmente por el Banco de España, con absoluta transparencia", señaló, añadiendo que Thesan era un fondo de capital riesgo "normal" y que no tiene ninguna particularidad que las sociedades estuvieran en Luxemburgo.

Gómez también hizo referencia a la relación del banco con la sociedad Gestión de Activos Castellana 40 (GAC 40), que fue propiedad de José Ramón Carabante y que Popular no consolidó durante varios años en sus cuentas hasta una inspección del BCE. El regulador europeo le forzó a ello tras descubrir que tenía una opción de compra de la sociedad —casi obligatoria— que suponía que podría ejercer el control 'de facto', según documentos del BCE a los que ha tenido acceso este medio.

Frente a ello, el ex consejero delegado defendió que "el banco y el auditor [PwC] siempre mantuvieron que no había que consolidar GAC 40, ya que veían la opción de compra como una cláusula de garantía, no de control".

La declaración de Gómez giró sobre la idea de que las cuentas de Popular siempre contaron con el visto bueno del regulador y siempre se atendieron "los requerimientos sin excepciones".

De hecho, también se escudó en el Banco de España y el BCE por la cuantía de la ampliación de 2016, de 2.500 millones, sobre la que el expresidente Emilio Saracho dijo que se quedó corta en 5.500 millones. Según Gómez, la operación se presentó ante el regulador europeo y Fráncfort antes de ejecutarse, y que desde el BCE señalaron que "superaba sus expectativas".

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