CASO BANCO POPULAR

Saracho destapa irregularidades en las tasaciones inmobiliarias del Popular

El expresidente ha respondido durante horas a las preguntas del juez Calama y del fiscal Romeral sobre su llegada a Popular a finales de 2016 y cómo se encontró el banco

Foto: Emilio Saracho (d), expresidente del Popular, junto a su abogado, José María Alonso. (EFE)
Emilio Saracho (d), expresidente del Popular, junto a su abogado, José María Alonso. (EFE)

"Me quedé asombrado". Así ha resumido Emilio Saracho, expresidente de Banco Popular, lo que se encontró al llegar a la entidad que presidió entre febrero y junio de 2017, antes de su resolución y venta a Banco Santander. El banquero declaraba como imputado en la causa que se sigue en la Audiencia. Lo ha hecho durante horas a las preguntas del juez José Luis Calama, instructor del caso desde la salida de Fernando Andreu, y del fiscal Antonio Romeral.

El banquero madrileño ha detallado que al poco de llegar a la presidencia del banco se reunió con la directora de Riesgos, Carmen Riveras, para preguntarle cuánto capital faltaba. "Me dijo que no lo sabía, me quedé asombrado, ¿cómo podía no saberlo?", ha señalado Saracho.

Plan de choque

Es por ello que el banquero madrileño lanzó un plan triple para conocer el estado del banco y diseñar un plan de choque: un análisis de los principales créditos; una mejora de los modelos internos de provisiones, y una actualización de las tasaciones, revisando la valoración de 80.000 inmuebles.

Sobre esto último, Saracho ha afirmado que esperaba "sorpresas positivas, ya que el mercado inmobiliario estaba al alza". Pero lejos de ello, ha añadido, lo que se encontró fue un agujero de cientos de millones. También ha criticado potenciales irregularidades en las tasaciones, según lo que ha visto 'a posteriori' en la causa, en referencia a la inspección del BCE.

Esta ha sido una de las pocas referencias directas que Saracho ha hecho de la etapa de Ángel Ron como presidente. Ha sido preguntado por su predecesor en varias ocasiones por el fiscal Romeral, quien le ha recordado frases de Ron en el Congreso diciendo que Saracho afirmó que "iba a estrellar el Popular en la puerta del BCE" o que "montaría una tómbola" de venta del banco. El banquero de inversión se ha limitado a afirmar que era falso y "folclore".

Según fuentes presentes en el interrogatorio, Calama ha sido minucioso en sus preguntas, queriendo saber todo lo que pasó cronológicamente y con detalles de qué personas estaban involucradas en cada operación, mientras que Romeral ha ido a aspectos que le interesaban de los posibles delitos que se imputan en la causa.

En este sentido, Saracho, que está investigado por manipulación de mercado, se ha aferrado al informe de la CNMV que descarta irregularidades en la cotización del Popular durante su mandato, como publica hoy este medio.

Proyecto Sunrise

Otro de los ejes de la declaración del banquero de inversión ha sido el Proyecto Sunrise, la operación con la que Ron quería desconsolidar gran parte del ladrillo del Popular. Saracho ha explicado que, cuando llegó, el proyecto no tenía ninguna de las tres autorizaciones necesarias (CNMV, BCE y Gobierno) y que la operación era "singular, por llamarla de alguna manera". Así, el banco creaba una nueva sociedad con el ladrillo que transfería a sus entonces accionistas. Para financiarla, emitía deuda y el propio banco se quedaría los bonos subordinados. De manera que si el plan de negocio de Sunrise se torcía, los activos volvían al banco.

El imputado también ha abordado la reexpresión de cuentas que anunció la entidad en abril de 2017, que estuvo cerca de ser reformulación, como quería la CNMV. En tal caso, como señaló en el Congreso, "el banco hubiera muerto".

Sobre esta reexpresión, Saracho ha recordado que pidió un informe de responsabilidades, cuyo resultado se conoció a raíz del expediente sancionador de la CNMV. En él se señalaba a directivos clave como el consejero delegado, Francisco Gómez, o el director financiero, Javier Moreno.

Fuentes presentes en la declaración señalan que ha dejado claro que su objetivo inicial era hacer una operación corporativa, y que la ampliación de capital era muy complicada por la cercanía a última realizada, en junio de 2016, y por la caída de un 50% que ya sufrían las acciones. En este sentido, y preguntado por el fiscal, ha insistido en que la ampliación de 2016 tenía que haber sido de 8.000 millones de euros.

Saracho es el primero de los imputados en declarar en el caso Banco Popular. Un desfile que seguirá mañana jueves con el propio expresidente y continuará la próxima semana con otros de los principales directivos: primero Roberto Higuera, la siguiente semana, Francisco Gómez y a finales de octubre, Ron.

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