PARA REDUCIR GASTOS Y GANAR eficiencia

El Corte Inglés trasladará su oficina histórica en Hermosilla y planea crear una megasede

Víctor del Pozo, consejero delegado del grupo, ha propuesto reagrupar a todos los empleados de los centros corporativos en un solo edificio para ahorrar en gastos

Foto: Gente pasando frente a la sede de El Corte Ingñés en la calle Preciados. (Reuters)
Gente pasando frente a la sede de El Corte Ingñés en la calle Preciados. (Reuters)

La decisión de El Corte Inglés de crear un gigante inmobiliario dentro de la casa y descartar la venta de hasta 96 activos tiene un segundo capítulo. La compañía, con el objetivo de maximizar el valor de sus numerosos edificios, está diseñando un plan para agrupar a todos los empleados corporativos en un solo centro y traspasar o cambiar el uso de, entre otros, sus históricas sedes corporativas situadas en la calle Hermosilla de Madrid. La operación está pendiente de la negociación con el Ayuntamiento de Madrid, porque el fin último es crear una megasede.

Así lo han confirmado fuentes próximas a la cúpula directiva de El Corte Inglés, si bien advierten de que la ejecución no es inmediata y la compañía seguirá usando sus antiguos cuarteles generales durante un tiempo.

La presidenta, Marta Álvarez Guil, el consejero delegado, Víctor del Pozo, y Javier Catena, responsable del área inmobiliaria desde su incorporación el pasado mes de marzo, están analizando las opciones. La operación supondrá trasladar a los cerca de 3.000 empleados que trabajan en los dos edificios de Hermosilla, los ubicados en los números 127 y 112, a un único edificio, al que también se incorporarían los trabajadores de Viajes El Corte Inglés.

Esta filial, una de la que más aportan al beneficio del grupo, es un buen ejemplo de la dispersión de personal de El Corte Inglés. La compañía opera en tres oficinas situadas en la avenida de Cantabria, en la calle Severa y en la calle Alberto Bosch. Una distribución que Víctor del Pozo considera poco eficiente y cuya integración supondría una gestión más dinámica y más unificada. Además, generaría un gran ahorro de costes y la posibilidad de venderlos o cambiar el uso de estos edificios para destinarlos a viviendas.

Las mismas fuentes indican que actualmente se están analizando entre tres y cuatro opciones para agrupar a todos los empleados del área corporativa. Una de las que más opciones tienen son las naves situadas en la calle Tomás Bretón de Madrid, en el distrito de Arganzuela, entre Delicias y Legazpi, en el sur de la capital. Estos edificios se correspondían con las antiguas oficinas de Induyco, el primer proveedor textil de El Corte Inglés durante décadas, filial que fue absorbida por el 'holding' hace varios años tras registrar perdidas significativas.

El Corte Inglés ya ha mandado personal del departamento de compras a esta sede, pero el grupo tiene miles de metros de terreno sin utilizar y para convertirlos en un centro corporativo necesitarían la autorización del Ayuntamiento de Madrid. Fuentes próximas a la alta dirección de la compañía admiten que ya están hablando con el consistorio de la capital para facilitar la movilidad de sus empleados, ya que, además de la adaptación de los edificios, se requiere una infraestructura acorde al tamaño de la plantilla.

La decisión de la ubicación final no está todavía tomada y aunque esta podría demorarse solo unos pocos meses, el traslado efectivo no se contempla hasta dentro de un par de años. Prueba de ello es que El Corte Inglés ha acometido recientemente reformas en su sede central de Hermosilla —ha rediseñado la planta quinta, donde se ubican los despachos de la presidenta y del consejero delegado— y en alguno de los edificios de Viajes. Pero el plan, que ya estaba en la mesa cuando Isidoro Álvarez era el presidente, tiene las bendiciones de Víctor del Pozo. En las dos están numerosos arquitectos y aparejadores que en la época anterior se dedicaron a desarrollar los centros comerciales que se fueron abriendo por toda España y que en esta última etapa han visto reducido su trabajo.

Diseño marca WeWork

El consejero delegado es el que ha impulsado esta idea tras desestimar la estrategia de vender hasta 96 activos inmobiliarios con la ayuda de PwC. El Corte Inglés no recibió ninguna oferta interesante por la totalidad de la cartera, valorada en 1.000 millones de euros. Pero sí varias atractivas por edificios concretos, como el de Hermosilla 127, que quiso ser comprado por un inversor mexicano. Pero Del Pozo ha decidido quedárselo, reformarlo y venderlo posteriormente, con el objetivo de quedarse con la totalidad de la plusvalía: la de la construcción o adaptación y el posterior traspaso.

Según distintas fuentes, el número dos de El Corte Inglés ha estado visitando las instalaciones de WeWork en Nueva York (Estados Unidos) para interesarse por los desarrollos de este gigante inmobiliario estadounidense, conocido por sus diseños innovadores de oficinas corporativas y espacios de trabajo para emprendedores. Porque la idea de la compañía española es crear una sede central moderna, con la última tecnología, que se aleje de la vetusta impresión que genera en los inversores y los proveedores su actual edificio central, ubicado en las proximidades de la calle Goya.

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