Poner en revisión toda la compañía

Este es el plan de Amber para Suez: sacar a flote un imperio millonario en decadencia

Lejos de buscar un troceo para exprimir la firma en el corto plazo, el fondo activista fundado por Joseph Oughourlain pretende maximizar el órbita de la compañía poniéndola en valor a largo plazo

Foto: Logo de Suez Enviroment. (Reuters)
Logo de Suez Enviroment. (Reuters)

La carta lanzada este jueves por Amber con propuestas para Suez ha sido el centro de todas las miradas en el mercado. No en vano, los inversores han comprado de buen grado su propuesta. La firma ha logrado avanzar un 1,2% en la bolsa de París y capitaliza algo por debajo de los 9.000 millones de euros.

Sin embargo, el fondo activista Amber entró el pasado diciembre porque veía un valor oculto en la compañía. Ahora ha pasado a la acción, nunca mejor dicho, y con su 1,9% del capital social de la empresa pretende que su propuesta sea escuchada para poner en valor este gigante con pies de barro. Este es su plan:

Salvar un imperio en declive

La propuesta lanzada por Amber no es ni mucho menos,un plan cuyo objetivo sea la rentabilidad a cualquier precio y el beneficio a corto plazo. El fondo activista, conocido en España por su participación en el capital de Prisa, ha hecho una labor concienzuda con el objetivo de que se tenga en cuenta su planteamiento.

En primer lugar, hay que tener en cuenta el momento, apuntan fuentes al tanto de los planes de este grupo de inversión. Amber se ha decidido a lanzar su plan ahora por la situación que vive la empresa. La compañía tiene un nuevo consejero delegado desde hace pocos meses y se encuentra inmerso en plena elaboración de un nuevo plan estratégico, con lo que el momento elegido por Amber es idóneo para que se puedan tener en cuenta sus propuestas. De hecho, tras lanzar su carta al mercado, la compañía ha respondido que en la actualidad ya está inmerso en un proceso de reorientación estratégica que se presentará en otoño.

La firma cuenta con precedentes cercanos de éxito. El fondo Elliott hizo lo propio en EDP, otra firma de infraestructuras europea. Este fondo lanzó sus propuestas poco antes de que este fuera presentado al mercado y una parte de sus pretensiones fueron recogidas en el plan de la compañía.

En segundo lugar es importante analizar por qué lanza esta batería de medidas. El diagnóstico de situación. Según fuentes próximas a Amber, el inversor considera que el anterior equipo directivo de la empresa ha destruido mucho valor dada la mala gestión. Su visión imperialista de crecer a cualquier precio le ha llevado a endeudar fuertemente la multinacional presente en más de 70 países y perder cerca de un 50% del beneficio por acción en los últimos años. Respecto a su comparable más clara, Veolia, Suez está un 149% por debajo en beneficios por acción en los pasados seis años.

Pese a ello, el fondo activista cree que la empresa cuenta con una base de activos muy buena y están en un momento crucial para ponerla en valor. Su análisis tiene tres propuestas fundamentales. Una industrial, que pretende llevarle a un crecimiento sano. Otra de gobierno corporativa, que busca una gestión más eficiente de la compañía y finalmente, también pretenden mejorar la transparencia de la empresa hacia el mercado, aunque esto es secundario con respecto a las propuestas anteriores.

La propuesta industrial

Lo que Amber le pide al grupo Suez es que reordene la maraña de activos dispersos que tiene repartidos por el mundo y los ponga en valor. Para ello se ha fijado tres criterios. El primero es que permita una generación de caja suficiente. El segundo es que permita unos retornos sobre el capital invertido que se sitúe alrededor del WACC (coste de capital, por sus siglas en inglés) más 400 puntos básicos. Y en tercer lugar, que se trate de activos que permitan un crecimiento suficiente para revalorizar la compañía y darle la mayor visibilidad posible a la acción.

Por ello, el fondo fundado por Joseph Oughorlain cree que Suez debe revisar toda la compañía y poner en cuarentena aquellos activos que no cumplan con alguno de estos tres criterios. Tras poner estos filtros, Amber llega a la conclusión de que Agbar, la firma de gestión del agua de Barcelona, no cumple con ninguno de los tres, con lo que entiende que la mejor opción de futuro para por la venta.

Por qué quiere vender Agbar

En primer lugar porque el momento de mercado es muy propicio. Con los tipos de interés bajo mínimos y próximos al 0% (el BCE y la FED siguen profundizando en esa vía), la liquidez del mercado abunda. En ese sentido, Amber cree que hay fondos de infraestructuras, capital riesgo o pensiones que estarán dispuestas a comprar Agbar España por su bajo coste de capital y el atractivo de sus ingresos estables a largo plazo.

Se trata de un activo maduro al que ven pocos opciones de crecimiento. Según sus cálculos, la compañía cotiza alrededor del 7,5 veces ebitda pero podrían lograr una transacción de entre 12 y 14 veces ebitda. Esto le permitiría aflorar más de 1.000 millones de valor respecto a la situación actual. Este análisis se basa en operaciones comparables. En España destaca la venta de Aqualia por parte de FCC o la de Urbaser de ACS.

Según Amber, Agbar España cotiza dentro de Suez a unas 7,5 veces ebitda y podrían lograr una operción a 12 veces y aflorar más de 1.000 millones de euros

La operación podría alcanzar los 3.000 millones de euros que se destinarían a otros fines y así elevar casi dos euros el ratio de beneficio por acción. La idea de Amber es poner 1.000 millones en inversiones que cumplan con ese WACC+400 puntos básicos. En ese proceso inversor Amber se centra en el crecimiento de una serie de activos dentro del balance de Suez que ya tiene identificados (ver cuadro a pie de párrafo). No obstante, fuentes del mercado no descartan que pueda sondear activos en España, sobre todo en el sector de residuos.

Ranking de activos valorados por Amber. (Fuente: Amber)
Ranking de activos valorados por Amber. (Fuente: Amber)

Otros 1.000 millones irían a desapalancar la compañía que carga con una dura mochila de deuda fruto del desaforado crecimiento del equipo gestor anterior.

Los 1.000 millones restantes irían a recomprar acciones propias con el objetivo de evitar la dilución por la bajada de ingresos recurrentes que provocaría la venta de Agbar. Pero es también una muestra de la confianza de Amber en la compañía a medio plazo ya que cree que invertir en la propia Suez cumple con el requisito de rentabilidad. Todo ello es un supuesto de venta de Agbar España, ya que toda la parte internacional cuenta con mayores posibilidades de crecimiento. Sin embargo, dependiendo de las posibilidades en la operación todo es revisable.

Mejorar el management

El segundo gran objetivo estratégico de Amber es mejorar la situación del management. Su propuesta pasa por reducir el consejo de administración de 19 miembros a 12 o 14 asientos con mayoría de independientes, tal y como marcan los mejores estándares de gobierno corporativo.

En segundo lugar, para el fondo activista no pueden estar desalineados los intereses de los accionistas con los del equipo directivo. Por ello, propone poner incentivos para lograr objetivos de crecimiento, retorno de ingresos sobre coste de capital, generación de caja, desapalancamiento o valor de la acción.

En este sentido, Amber no está pidiendo nada que no estén llevando a cabo otras grandes multinacionales europeas del sector de infraestructuras estratégicas como Enel, Naturgy, Veolia o la propia Engie, primer accionistas de Suez con el 32,1% del capital social.

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