semana decisiva para bbva

El caso FG pone a prueba las murallas chinas de PwC: su jefe de banca es amigo de Torres

El jefe del sector financiero de la firma de consultoria encargada de la investigación es íntimo del actual presidente del BBVA, con el que coincidió durante 12 años en McKinsey

Foto: Sede del BBVA en Madrid. (EFE)
Sede del BBVA en Madrid. (EFE)

El próximo jueves, el consejo de administración de BBVA se reunirá para aprobar las cuentas de 2018. Pero los resultados del último año serán un tema menor, porque no habrá grandes variaciones respecto a los obtenidos hasta el tercer trimestre y porque la reunión se centrará en analizar el escándalo de las escuchas ilegales encargadas presuntamente por el banco al comisario José Manuel Villarejo.

La entidad filtró la semana pasada que había contratado los servicios de Uría y Menéndez y de PwC para reforzar la investigación encargada a Garrigues, con el fin de llegar hasta el fondo en un asunto que Carlos Torres, el nuevo presidente del banco en sustitución de Francisco González, califica como “indudablemente muy grave” y “deplorable”. En juego está la reputación del banco y la de las firmas a las que se ha encargado comprobar las posibles ilegalidades llevadas a cabo por Villarejo por orden de FG, con el consentimiento o la anuencia del consejo de administración. En el caso de PwC, su misión es realizar un 'forensic', que es como en el sector se denomina a una investigación en profundidad de presuntos casos de fraude empresarial y financiero.

Y fuentes próximas a BBVA advierten de que, si el expresidente nombró justo antes de irse jefe de auditoría interna —Joaquín Gortari— y responsable de 'compliance' —Eduardo Arbizu— a dos de sus más cercanos colaboradores, Carlos Torres ha confiado la investigación a una consultora donde uno de sus principales amigos es responsable del sector de la banca.

Se trata de Justo Alcocer, máximo responsable del sector financiero de PwC, con el que estuvo 12 años en McKinsey. Ambos ingenieros industriales, entraron a la vez en la firma estadounidense de estrategia en 1990, de la que el ahora presidente del banco salió en 2002 y Alcocer, en 2005. Tuvieron una relación muy próxima, hasta el punto de que compartieron vacaciones y salidas frecuentes con sus respectivas parejas. Aunque otras fuentes advierten de que Alcocer no liderará sobre el papel la investigación, su posición como socio de la división bancaria de PwC pondrá a prueba las murallas chinas de la firma.

Torres se incorporó a Endesa y Alcocer, a Banca March. El primero dejó la eléctrica en 2008 y el segundo se incorporó a PwC en 2010 para sustituir a Luis de Guindos. Pero sus caminos se volvieron a cruzar posteriormente, cuando el primero sondeó la compra de Banco Popular, del que la firma fue durante años su auditora, sin advertir el más mínimo problema de solvencia.

BBVA contrató los servicios de Alcocer en 2017 para intentar comprar la entidad presidida por Emilio Saracho, por la que llegó a presentar una oferta que finalmente fue superada por el Santander. El equipo de FG siempre guardó silencio sobre aquel intento final de adquisición y sobre la contratación de PwC, lo cual se conoció a mediados del pasado año por la investigación alrededor de la quiebra del Popular.

Las fuentes que advierten de que la inspección encargada por BBVA por el caso Villarejo no la va a dirigir el jefe del sector financiero de PwC afirman que en la firma existen y se respetan las murallas chinas (separación que aisla unos departamentos de otros para mantener su independencia y reputación).

La labor de investigación va a correr a cargo de Javier López Andreo, el máximo responsable del área de Forensic y Financial Crime de la multinacional, procedente de KPMG. Curiosamente, el nuevo auditor de BBVA es KPMG, que en 2017 sustituyó a Deloitte.

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